He abierto las ventanas y un frío monstruoso ha decidido apoderarse de mis pensamientos y congelar todo mi cuerpo para no poder moverme de allí.
Llovia,
Y quedé fascinada de como las calles quedaban saturadas de agua fría que caía gota tras gota en cuestión de segundos,
Hasta que comenzó a helarme el corazón y a batirlo haciéndome recordarlo todo.
Y es que a mi ya me encantaba observar como descendían las gotas por los cristales de las ventanas,
Pero ahora siempre me recordaba a ti.
De cuando sin yo pedirtelo me llevaste fuera
Y cuando pregunté para qué,
Si estaba lloviendo,
Me contestaste con una sonrisa seguida de un beso:
Porque a ti te gusta la lluvia ¿no?
Y es que ahora le he empezado a poner nombre a todas las gotas que recorren el camino de mi cuerpo,
Hasta inundarme el pecho
Y afortunadamente,
Ya ninguna lleva tu nombre.
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Pasadas las 00:00
PoetryParanoias mentales a destiempo. A veces es necesario sacar algo bueno de un corazón dañado, así como escribir su historia recordándola de la forma más bonita que se merece un sentimiento. Parandose a pensar si realmente todo valió la pena, si tu pec...
