Eres ese deseo de un niño pequeño que no le cuenta a nadie por miedo a que se le gafe, y lo guarda como a su vida, junto a su corazón, para que nadie lo ensucie, para que nadie se lo eche a perder. Porque eres como ese suspiro que nos sale después de cerrar los ojos lentamente al aparecer una estrella fugaz, eres eso que guardamos en las manos cuando las apretamos fuerte contra nuestro pecho, queriendo que nos llegue dentro lo que poseemos en ellas. Porque sin más, eres ese cambio de rumbo que te sorprende y te da miedo por la incertidumbre de un nuevo futuro, pero que te lleva a coger el timon y acelerar hacia él. Porque eres ese ser inefable que no se sabe ni cómo ni cuando llega a tu vida de repente para regar las grietas del alma y hacer que broten flores tan hermosas que lo cubren todo de colores. Porque eres las ganas de querer bailar aún sin saber, que yo sentada seguía escuchando la canción, una canción que ya no sonaba, hasta que tendiste la mano que sin entender bien porque, cogí. Y aquí estoy ahora, bailando cada sinfonía que me regalas, recorriendo hasta el último rincón de la pista de baile, sonriendole a cada melodia que imagino que sentiré al mirar tus ojos, creyendo en todo lo que evitaba antes. Porque eres eso, eso que todavía no me creo, eso que llega, le da un vuelco a mi pecho y hace querer fundirme en todas las galaxias de tu cuerpo, recorrer una a una las constelaciones de tu alma y bucear entre todas las esferas luminosas de plasma que hay en tus pupilas.
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Pasadas las 00:00
PuisiParanoias mentales a destiempo. A veces es necesario sacar algo bueno de un corazón dañado, así como escribir su historia recordándola de la forma más bonita que se merece un sentimiento. Parandose a pensar si realmente todo valió la pena, si tu pec...
