Austin estuvo ahí para mí, sólo me abrazó sin decir ni una palabra hasta que terminé de llorar, ambos nos saltamos la siguiente clase y estuvimos platicando.
Austin: ¿Cómo... cómo te sientes?
Yo: Mal... Sé que no debe afectarme, pero sin embargo lo hace...
Austin: ¿Harry... él sabe sobre esto?
Yo: Sí pero No—dije secando mis mocos secos con mi manga—
Austin: ¿Cómo? —preguntó—
Yo: Sí, osea ya pasó en más ocasiones.
Austin: Una de ellas en el centro comercial...
Yo: —abrí mis ojos— ¿Lo sabes?
Austin: TODOS lo vieron... salió en las noticias...
Yo: —Comencé a llorar nuevamente—Lo sé, lo vi...
Austin: Tranquila—dijo llevándome a sus brazos—Tienes que hablar con él sobre esto—dijo seriamente—o si no, lo haré yo.
Yo: ¡NO! —grité—no le digas, él tiene muchas cosas en qué pensar y no puedo decirle, esto... lo que me hacen... se lo hacen a las novias de los famosos...
Austin: Que yo sepa a Ximena no le hacen nada...
Me quedé callada.
Austin: ¿Ves? Tienes que hacerlo.
Yo: Gemma me dijo que era normal y después se calmarían—susurre—
Austin: ¿Quién rayos es Gemma?
Yo: Es la hermana de Harry...
Austin: Ah... sin embargo tienes que parar esto.
Yo: Sí... lo haré—mentí—deja que me haga cargo de esto ¿Sí? —mentí nuevamente—
Odio Mentir, pero tenía que hacerlo.
Asintió.
Yo: ¿Me prometes que no le dirás a Nadie? ¿Promesa de Princesas y Príncipes? —Llevé mi mano al corazón—
Austin: Arrrgg... —dudó— ¡Está bien! —Llevo igual su mano al corazón— ¡Promesa de Princesas y Príncipes!
En última clase Marlen Y Austin estaban conmigo, Marlen se enteró de lo que me hicieron y estuvo ahí conmigo cuidándome igual que Austin, de camino a casa me encontré con Zac y También se enteró, me dijo que estaría ahí para mí siempre y me acompaño hasta la puerta de mi casa.
Esta vez no quise ir a casa de Tía Magui, me sentía pésimo, sólo llegué avente mi mochila y me tiré en la cama en posición fetal y comencé a llorar nuevamente hasta que me quedé dormida, cuando desperté ya tenía unas mantas sobre mí y la luz estaba apagada, la encendí y traté de ver mi celular pero estaba sin carga, lo conecté y me metí a bañar, al salir bajé a la cocina por algo de comer, todos en casa ya estaban dormidos, así que regresé a mi recámara y lloré nuevamente.
Al día siguiente...
Me levanté y junte la ropa sucia, hoy tenía clase hasta las 11:00 am así que fui abajo a lavar, todo lo dejé en la lavadora y regresé con mamá a la cocina, aún no se iba al trabajo.
Mamá: Buenos Días cariño, ¿Te sientes bien? ayer no fuiste a casa de Tía Magui te estuvimos esperando y llamando por teléfono.
Yo: umm se terminó la batería y am sí estoy bien, sólo que ayer, ya sabes cosas de chicas, cada mes, días difíciles—Mentí—
Mamá: Ohh, está bien, ¿Quieres desayunar?
Yo: Sí por favor.
Cuando terminé de desayunar bajé y saqué la ropa de la lavadora y la tendí para que se secara, subí a mi recámara y me arreglé, prometí ayer que NO ME VOLVERÁN a molestar los comentarios de esas chicas y mucho menos me van a hacer sentir mal, sólo las ignoraré.
Promesa de Princesas.
Faltaban 10 min para mi clase así que tuve que salir corriendo y tomar un taxi. Tengo que hablar con Harry, yo confío en él.
Busqué mi teléfono para mandarle un mensaje o llamarlo—Rayos—lo dejé cargando en mi recámara, ni modo, hablaré con él más tarde.
Le pagué al taxista y... Rayos.
Rayos.
Rayos.
