Misión Fallida

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Desperté tomando una ducha y vistiendome nuevamente con el uniforme, los demás seguían durmiendo, tenía que inventarme algo para encontrar a Rosetta, de a poco el living se fue llenando y estábamos todos sentados.

-¿Qué haremos?-Meg había hablado.

-Carajo, como es posible que después de entrar fuera la trampa más inusual usada por esa víbora.

-Aún así hay que volver a intentarlo-Gracias Mouque, por el apoyo.

-Daremos con ella, Donna.

-Lo sé. Llamaré a Enna.

Me alejé unos segundos y tomé mi teléfono, le marqué.

-Enna... Te esperamos aquí... Avisa en cuanto estés abajo.

Y colgué.

-¿Estamos listos? Enna viene en unos minutos, volveré a rastrear las zonas, yo voy a dar con ella y con o sin el ejercito la voy a matar.

La sonrisa de Meg y Gedisa era gigantesca, Mouque estaba contento y confundido, no entendía porqué.

-Excelente.

-Alistense.

Al llegar Enna, yo vuelvo a tomar el mando en las computadoras, conecto al satélite, rastreadores encendidos, todo, debía volver a hacer lo mismo esta vez iba cambiando cada 10 segundos el VPN, esta vez no me iban a tumbar la recepcion de conexión. Yo iba a dar con su localidad, con su real cuartel. Veía el mapa y el antiguo punto dónde nos tendieron la trampa, desvio el cursor a unos kilómetros, otra vez, un relieve extraño, como si quisieran borrarlo del mapa, del satélite, de la tierra misma. De algún modo debía llegar ahí. Grabé la dirección exacta y le hablé a Enna para ir hasta allá, el ejercito debía llegar por vía aérea y terrestre; cualquiera de las dos formas era factible.

-¿Y mi MP40?

-La tengo yo en el maletín-Mouque comprendía que todo en cuanto a armas debía estar en orden. Me giré hacía él mientras la buscaba-Ten.

Sin más la tomé.

Pensaré en una estrategia para hacerlo sola, no quiero involucrarlos, yo sola quiero acabar con ella. Al llegar al punto localizado nos paramos a unos kilómetros de distancia, nos tocará caminar, los dejaré a ellos en cierto punto, una de las cosas que no les dije es que había encontrado otro relieve en el mapa, supongo que es una entrada secreta, así que me arriesgaré a averiguar que es.

*****

Al punto que creí conveniente dejarlos atrás me detuve.

-A partir de aquí seguiré sola.

-¿Por qué?-Habló Meg.

-Aun no llega la ayuda, yo me adelantaré, sin ustedes, seguiremos en contacto, si en 2 horas no estoy de regreso y no me comunico con ninguno, pueden hacer lo que se les venga en gana.

-No iras sola.

-Mouque, iré sola. Nos vemos al rato. Quédense acá.

Tomé mis cosas y los dejé ahí, creía que lo tenía todo preparado pero no era así, quizás lo lograría como quizás no, caminaba muy rápido, miraba a todas partes, los minutos corrían y yo aun no llegaba, me faltaba poco, iba repasando en mi mente la forma en que la degollaría con mis manos, o tal vez como la coseria a balazos, la que suceda primero.

-Donna... ¿Estás ahí?

-Sí Meg.

-¿Cuánto te falta?

Mirame, voy tras de tiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora