8.2

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-Supongo que estaremos en Tokio el siguiente año.

-Aunque no te garantizó controlarme.

-Lo se, el mismo día y ya golpeaste a cuatro personas.

-Y tu una.- Le menciona, sonriendo antes de mirar el cielo de nuevo.- ¿Aun quieres visitar mas lugares?

-No pienso ir a casa hoy. Además, aun no compramos tus dulces.

-Je, tienes razón.- Contesta, observando de reojo, sus manos juntas.- Esto me recuerda a ese día. Termine empapandote y tu a mi.

-Y luego miramos a lo lejos las botellas irse. Aunque hemos crecido estamos haciendo lo mismo de pequeños.

-¿Quieres verlas?

-Estoy seguro de que ahora las veremos mejor.- Me comenta, ambos soltando nuestras manos para levantarnos. Observe como se apreciaban ambas aun juntas aunque una iba mas adelante de la otra.

-Apuesto a que la mía va primero.

-Pierdete, no hay forma de que vaya segundo.

-Eso dice lo a tu calificación.- Menciona divertido, tomando un poco de agua entre sus manos antes de echarse la en la cara.- Hace mucho que no estaba en la playa.

-No lo estarías si no estuvieras en la clase E.

-Hmm, es divertido. Un día deberías pasar en ese lugar.

-Ni en tus sueños.- Declaro, observando de nuevo el mar y como las botellas aun se iban, balanceándose entre las suaves olas.- Hagamos esto otro día.

-Esta bien, solo que esta vez tu fijaras la fecha.

-Trato hecho.- Menciona, acercando su mano para tomar la de Karma, notando como este no se incomoda y acepta el agarre.- Vamos, tenemos que buscar un lugar donde cambiarnos y comprar algo de ropa.

-Deberías admitir que es relajante~.- Canturrea, siguiéndole saliendo del agua.
















Jamas pensé que me relajaría tanto, y menos disfrutando de las atracciones cursis que Tokio hace, solo sonreía mientras recorríamos diferentes lugares, algunas cosas revivimos, como alimentar a la gaviotas.

Nunca me arrepentiré de haberle echado comida en la cabeza de Karma, hasta yo puedo hacerlo sufrir.

Me reí al verlo con unas cuantas plumas en su ropa. Sonriendo mientras le miro.

-Comenzaba a creer que te habías muerto.

-Callate, una me mordió la oreja.- Menciona, sobando aun esta, me acercó antes de sentir como estalla su mano contra mi boca.

-¡Karma!- Me queje, tosiendo un poco, acaba de meterme arena en la boca.

-Te confiaste mucho.- Me comenta, observando su sonrisa burlona, y como me toma una foto.- Ver a un Asano Gakushuu escupiendo arena no se ve todo los días.

-Ver a un Akabane Karma con las orejas rojas y lleno de plumas tampoco se ve todos los días.

-Al menos lo tuyo es mas fácil.- Pronuncia, observando como se sienta antes de que haga lo mismo yo, quitando aun la arena de mi boca.

-Ya, ya, te ayudare a quitarte las plumas.- Le menciono, quitando una de su cabello y otra de su cuello, sintiendo como su piel se estremece apenas le tocó.

-Tus manos están frías.

-Si, como no.- Respondo, contradiciendo su excusa.

Terminamos alzando algo de su ropa, vaya que si les debió quitar muchas plumas a las gaviotas.

(Asakar)(AU) Omegaverse.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora