Sus movimientos eran rápidos, su respiración era agitada y su cuerpo estaba sudando demasiado en este momento, pero esa era una de sus menores preocupaciones en este momento.
No podía desconcentrarse, estaba demasiado cerca de la meta, aun así el sudor lograba nublar un poco su visión y sus rulos dorados amenazan con salirse del pequeño moño en los que los tenía agarrados.
Con un simple movimiento hacia adelante y tomando un poco de impulso lo logro.
Pero, aquello era de esperarse. Después de todo era Luke Hemmings, el capitán del equipo universitario.
—No tenías que bajarnos tanto la moral. Se suponía que era un partido amistoso —dijo uno de los chicos acercándose hacia el rubio y poniendo su brazo en sus hombros.
Luke blanqueo los ojos y rió para después quitar el molesto peso extra de sus hombros haciéndose a un lado. Si su equipo quería ser el mejor estaba seguro de que cada entrenamiento o "partido amistoso" debía ser igual de duro que uno de verdad. Eso le había dicho su entrenador de la secundaria y él estaba enseñándoselo a sus nuevos compañeros de equipo, con los cuales había creado mejor química que con los de la escuela.
—Sabes lo que opino de los partidos amistosos. Ahora hidrátense que volveremos a hacer los equipos —ordeno el rubio, siendo obedecido por los demás chicos mientras el se acercaba a su bolso en las gradas.
Al sacar su celular del bolso negro, donde se encontraba su ropa de cambio y unos cuantos libros de los cursos básicos que llevaba, se encontró con la bandeja de entrada de su celular llena de llamadas perdidas y unos cuantos mensajes.
¿Se había olvidado de algo?
Estaba seguro haber dejado limpio su espacio de la habitación para que después Robin no se estuviera quejando de las migas de frituras en el piso, además había llamado a su mamá hace tan solo dos días para contarle como estaba yendo todo en la universidad y ya había planeado la cena de compromiso en su casa con su familia y el padre de Michael-...
¡Michael!
—¿Luke, quieres elegir tú los equipos o-...?
—¿Qué día es hoy, Louis? —interrumpió el rubio, volviendo a meter su celular a su mochila y colgándose tras la espalda.
—¿27 de mayo? —respondió el castaño, usando sus dedos para contar los días del mes.
—¡Mierda! —exclamo, soltando el moño de su cabello y intentando ordenar sus rulos —. Debo irme. Lamento esto, pero es que olvide algo demasiado importante y si no llego a tiempo-...
—No te preocupes, Luke. Seguiremos practicando sin ti, yo me encargo.
Luke asintió en respuesta su cocapitán y sin tomarse mas tiempo salió corriendo del área de deportes.
Lo que menos tiempo ahora era de darse una ducha, tendría que llegar allá con el mismo viejo buso que había estado usando en su entrenamiento. Ni siquiera sabía si lo dejarían entrar, teniendo en cuenta que estaba tres minutos tarde, además de que el teatro de la universidad no estaba nada cerca de su ubicación actual.
De verdad maldecía haber dejado sus llaves del auto en su habitación.
Lo único que le quedaba hacer ahora era seguir corriendo y rogar porque su físico lo ayudara a que sus energías no se agotaran antes de llegar al lugar. Debía agradecer a sus largas piernas por hacer aquella tarea mas fácil, especialmente cuando se dio cuenta que ya solo estaba a tres bloques de distancia.
Paso sus manos por su grasoso cabello, apartando los rulos de su frente y maldijo mentalmente por haber olvidado algo tan importante. Todo era su culpa, sabía que debió haber puesto un recordatorio en su teléfono, pero no creyó que aquello fuera necesario ya que creía que mente era lo suficientemente buena como para recordar el día en el cual no debía hacer otros planes.
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Monsters Among Man||muke
FanfictionDónde Michael es el típico chico malo que viste de negro y todos desean. O dónde Luke es el típico chico inalcanzable y popular que juega fútbol. O dónde ¿No debería haber solo un chico malo en la historia? «13/08/18 - 7/09/18»
