Luke Hemmings se encontraba paseando por los pasillos de la universidad algo cansado gracias al duro entrenamiento el día anterior, el cual no le fue tan bien como esperaba.
El chico en ese momento estaba recordando lo feliz que se sentido cuando obtuvo la recomendación para entrar a aquella universidad en la que ahora se encontraba. Había cumplido sus sueños de poder jugar fútbol profesionalmente, además de haber encontrado un buen taller de música, donde volvió a practicar su antiguo pasatiempo que de alguna forma lo hacía sentirse conectado con su niñez en cierta forma.
Cuando este llego por fin a su habitación, no encontró rastro de la persona con la que la compartía, cosa que no le tomo mucha importancia ya que no eran demasiado cercanos. Solo soltó un suspiro y se dejó caer en su cama. Jamás creyó que el fútbol podía llegar a complicarse hasta que llego a este lugar.
Los ojos azules del rubio fueron a parar a la polera encima de su escrito. La polera que le había robado a su novio. A Michael.
Ahora que él hacía memoria, no había hablado con el teñido desde hacía una semana y tal vez aquella era una de las razones por los que sus ánimos estaban por los suelos, afectando sus entrenamientos. Su mente estaba en aquel otro chico cuando debería estar concentrado en el balón.
Las manos de Luke pasaron por sus cabellos, recordando la última vez que había visto a su novio, al igual que ultima pelea que habían tenido. Recuerda los reclamos le dijo al chico, por cancelar sus encuentros o buscar malas excusas para no querer verlo. También recuerda haber visto el nombre de una chica cuando vio la pantalla del celular de este, donde había llegado un mensaje diciendo que se encontrarían en el centro comercial.
¿Y si Luke estaba siendo engañado? ¿Y si se equivocó hace dos años y su amor con Michael si tenía un final?
En el fondo el rubio siempre supo que no debió ilusionarse demasiado con que aquella relación duraría. Siempre fue complicado desde un comienzo ¿Por qué tuvo que creer que las cosas cambiarían?
En este momento el chico de rizos dorados quería llorar y no volver a salir de su habitación. Estaba enamorado de Michael y no quería que la relación que ambos habían logrado mantener todo este tiempo acabara. Pero, si el teñido ya quería a alguien mas no había nada que pudiera hacer.
—¡Luke! —grito otro chico, adentrándose a la habitación y tirando una almohada al cuerpo del rubio.
—¿Qué quieres, Robin? —pregunto en un tono molesto Luke, sin demasiados ánimos de tener que lidiar con su compañero.
—Tu novio de cabello rosa me dijo que quería hablar contigo —aviso el chico, echándose en su cama para después abrir su laptop e ignorar a su compañero de habitación.
—¿Se veía molesto? ¿Triste? —interrogo el chico de ojos azules, acercándose al pelinegro para poder obtener más respuestas, aun así este no parecía demasiado interesado en el tema.
—Pues... —comenzó a hablar Robin, sacando los ojos de la pantalla de su laptop y mirando al techo en un intento de hacer memoria —. Creo que estaba serio.
—Mierda —murmuro el rubio, comenzando a preocuparse —. ¿Tú crees que-...?
—No me metas en esto, rubio —se apresuró en decir el chico, volviendo a centrar sus ojos en la pantalla del aparato —. La última vez que me metí en una discusión de ustedes salí con un ojo morado.
—Te odio —murmuro Luke, siendo escuchado por el otro chico.
—Yo soy el que soporta tus dramas, deberías amarme.
Luke blanqueo los ojos y por primera vez paso por su cabeza que tal vez el amor que tenía Michael por él ya había acabado.
Mientras tanto, en otro edificio, exactamente en la facultad de música, se encontraba Michael Clifford, quien se encontraba alago apresurado guardando sus partituras en su mochila. Al parecer le quedaba poco tiempo.
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Monsters Among Man||muke
FanfictionDónde Michael es el típico chico malo que viste de negro y todos desean. O dónde Luke es el típico chico inalcanzable y popular que juega fútbol. O dónde ¿No debería haber solo un chico malo en la historia? «13/08/18 - 7/09/18»
