Capítulo 6: Desnudos, agresivos y mucha cafeína

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Pablo no me presionó durante el camino a casa. Me miraba de vez en cuando con preocupación. Una vez que llegamos, me encerré en mi habitación. Me desnudé para deshacerme del uniforme, quedandome en ropa interior. Pablo picó en mi puerta.

-Vanessa, ¿puedo entrar?

No contesté, pero Pablo siguió presionando.

-Vane, por favor. Quiero ayudarte

Estaba buscando un pijama cuando Pablo entró en mi habitación. Me vió en ropa interior y se tapó los ojos con las manos.

-No he visto nada. No pretendía... o sea... no quería... esto... avísame cuando estés vestida - su nerviosismo hizo que se me escapara una risa.

-Tío, eres el rey de las nenas, ya has visto a más chicas desnudas que el fotógrafo de la Interviú.

Se rio. Separó dos dedos para poder mirarme. Empezó a recorrer mi cuerpo de arriba a abajo. Me sentí intimidada y cogí la primera camiseta que encontré. Como no tenía ningún pijama en el armario, me puse un pantalón de chandal que me quedaba flojo.

Pablo no dejó de mirarme en ningún momento. Mientras recogía el pelo en un moño, Pablo cogió mi uniforme del suelo, lo dobló lo mejor que supo y lo posó encima de mi cama. Lo miré asqueada.

-¿Qué ha pasado? - preguntó mientras se sentaba en la cama.

-Nada, no te preocupes - contesté mientras salía de la habitación.

Pablo me siguió.

-No, dime que ha pasado. Nunca me habías llamado tan asustada. Vane, por favor - dijo mientras me cogía del brazo y me giraba hacia él.

Sus ojos verdes me miraban con tristeza. Era incapaz de decir alguna mentira o no contarselo mirando aquellos ojos. Pablo era la única persona que tenía en Nueva York, la única persona que quería y en la que confiaba de verdad.

Suspiré. Lo conducí hasta el sofá.

-He dejado el trabajo.

-¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuándo?

-Tú escúchame y júrame que no vas a hacer nada.

-Vanessa, me estás asustando.

-Prométemelo.

-Que sí, pero que ha pasado.

Y sin más dilación, se lo conté todo. No despegaba sus ojos de mí. Cuando terminé, Pablo estaba petrificado.

-Pablo, te prometo que voy a encontrar otro trabajo, y pagaré todas las facturas...

-A la mierda las facturas y a la mierda los trabajos - dijo Pablo enfadado - yo a ese hijo de puta lo mato - se levantó - lo sabía. Yo es que lo sabía. Sabía que ese tío no era de fiar - le dió un puñetazo a la pared - ¡JODER! - gritó mientras se cogía la mano.

-Eres imbécil, ¿no sabes que las paredes no se pueden defender? - me levanté yo también - eso es una agresión contra una pared indefensa, te podría denunciar.

Fui a la cocina y abrí el congelador.

Pablo me miró mientras, le ponía hielo en la mano.

-No lo entiendo.

-¿El que? - pregunté.

-Que después de lo que ha pasado todavía hagas bromas.

-No me voy a hundir por esto. No me ha violado ni nada.

-Pero...

-En serio, no te preocupes. ¿Sabes? Ahora lo que necesito es que alguien me dé un abrazo - le dije mientras sonreía y abría los brazos.

Perro Callejero (WWE fanfic)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora