Dean me llevó a casa. Subió a mi piso conmigo para asegurarse de que llegaba bien.
Abrí la puerta de mi piso.
Pablo estaba en la cocina.
-Ehh, hola. Me estaba empezando a preocupar.
-Lo siento, ha sido culpa mía - se excusó Dean.
-¿Estaba contigo? - asintió - entonces no me meto.
-No estabamos haciendo nada malo - dije.
-Nada de lo que se hace con tu pareja es malo - insinuó Pablo.
Puse los ojos en blanco y me quité la chaqueta bajo la atenta mirada de Dean.
Se levantó y me tocó la cabeza en busca del chinchón.
-Au, me haces daño.
-Lo siento, pero tienes un buen bulto.
Pablo se acercó.
-¿Qué ha pasado?
-Me metí una pedazo de hostia contra el hielo en la pista de patinaje - contesté.
-¿Y estás bien? - me agarró con cuidado por los brazos.
-Sí, sí. Me duele la cabeza, pero nada más.
-Ahora podemos pedir una paga al estado por deficiencia - se burló Pablo.
-Idiota - le contesté dándole un puñetazo.
Pablo se rió.
-¿Queréis algo de cena? - preguntó - puedo pedir algo.
Negué con la cabeza.
-Deberías cenar algo - comentó Dean - así que pide lo que quieras.
Pablo cogió su móvil y llamó a un restaurante.
Fui a sentarme al sofá. Dean me siguió.
Se sentó a mi lado y me rodeó con sus brazos. Apoyé mi cabeza en su hombro y entrelazamos las manos.
-¿Te encuentras mejor?
-Sigo dándole vueltas a lo del techo. Tengo un mal presentimiento.
-Es por el golpe - repitió - es normal que le des vueltas a lo que has visto - me besó en la sien.
-¿Y si es el presagio de algo? - pregunté asustada.
-Pensaba que no creías en esas cosas - dijo riendose.
-Y no creo, pero...
Soltó el agarre de una mano y apartó el pelo de mi cuello.
-No le des más vueltas - susurró en mi oído.
Me relajé y cerré los ojos.
-La cena llegará en media hora - dijo Pablo - ohh, la señora Ambrose se ha dormido.
-Pierdete, Pablo - murmuré.
Lo oí reirse.
Seguí con los ojos cerrados, con los fuertes brazos de Dean rodeandome y escuchando las voces de Pablo y Dean hasta que picaron en nuestro piso.
Pablo pagó las pizzas que había encargado y las llevó al salón junto con cervezas y agua.
-¿La ceveza no es para mí? - pregunté.
-¿Quieres una cerveza? - Pablo parecía sorprendido.
-No - contesté riendome - era para ver tu reacción.
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Perro Callejero (WWE fanfic)
FanficNo se sabe mucho acerca de Vanessa. Es testaruda, agresiva, insegura, pero tiene claras sus prioridades. Vive con un amigo de la infancia en EEUU. Su vida cambia cuando conoce a uno de sus luchadores favoritos. Le gusta mucho su forma de hablar, cam...
