Hacía una semana que Dean y los chicos se habían ido de gira. Una semana en la que las cosas iban de mal a peor.
Estaba el tema de Pablo. No nos hablabamos y no lo entendía muy bien. Vale, sí, le había insinuado que su novia era una zorra, pero él sabía que me llevaba mal con Meredith y también sabía de su reputación. Pero luego las cosas empezaron a complicarse. Cuando no sabía que estaban saliendo, la "tetas de silicona" iba a mí casa para "estar a solas y afianzar" su relación con Pablo, pero ahora que sabía de su relación, esa guarra se pasaba tres cuartos del día allí metida, si no eran más.
Si estaba Pablo delante, ninguno de los dos me hablaba, lo que a mí me sentaba como una patada en el culo porque me hacía sentirme desplazada, y lo que a Meredith le encantaba, porque significaba que ella ganaba. Pero si Pablo no estaba, cosa que me molestaba mucho, porque se quedaba Meredith, que se dedicaba a pasearse en ropa interior y a meterse conmigo.
Un día, después de que Pablo se fuera a trabajar, la zorra de Meredith empezó a soltar estupideces por esa bocaza llena de Botox, puesto que era una de las pocas cosas que sabía hacer con ella. Además, por casualidades de la vida y de la naturaleza, ese día estaba en "los días sensibles que toda mujer pasa cada 28 días" y estaba enfadada con todo en general. Estaba diciendo algo como "te queda muy poco tiempo en esta casa" "esta puede ser tú última semana" "Pablo ya no te soporta" "que bolso tan fabuloso hay de rebajas, ¿sabes quién me lo va a comprar? Tú excompañero de piso", me dí la vuelta y le dí un puñetazo en su nariz operada. (Meredith era una persona que pasaba el fin de semana en los quirófanos, arreglandose el cuerpo). Después de cerrar mi puerta con llave (desde que ese experimento estaba más en mi casa que los muebles, había decidido poner una cerradura en mi habitación. Tenía algunas joyas y dinero y no me apetecía nada que me los robara), salí de allí muy rápido. No estaba el coche, por lo que tuve que ir andando al trabajo. Me iba quejando de la mano, pero me sentí realizada y muy feliz todo el día, hasta que llegué a casa. Me esperaba una buena. Durante el día me había salido un moraton en los nudillos, así que me puse una venda con un poco de hielo en cuanto llegué, Pablo estaba esperandome.
Nos peleamos como nunca antes habíamos hecho. Nos gritamos y nos dijimos de todo. Cosas, que por lo menos de mi parte, no pensaba realmente. Solo en ese momento, y quizás durante toda esa semana.
-¡ERES UN MAMONAZO! NO TE QUIERO NI VER - grité mientras me dirigía a mi habitación.
-PUES LÁRGATE DE ESTA CASA - me contestó Pablo furioso.
Me giré hacia él.
Estaba hinchando el pecho, como cuando un petirrojo macho intenta resaltar su valentía ante un petirrojo hembra, que en este caso era el bote de Botox andante. Esta, estaba en un sillón mirando la pelea con una sonrisa escondida.
-¿Perdona? - pregunté bajando la voz. Ese cambio hizo que Pablo se acobardara un poco - esta es tanto mí casa como la tuya - dije acercandome a él y bajando aún más la voz - y si tú no estás agusto, te largas tú - lo estaba mirando a los ojos fijamente - yo lo único que hice fue defender lo que es mío. Y si le torcí la nariz por algo sería - cuanto más me acercaba a Pablo, más se intentaba alejar él de mí, hasta que tuvo su espalda contra la pared - y si no estáis conforme ninguno de los dos, porque os incomoda mi presencia, pista - estabamos muy cerca uno del otro. Yo tenía mi nariz a dos centímetros de la suya, a pesar de él era más alto que yo - ¿de acuerdo?
No esperé a que me respondiera, me dí la vuelta y me metí en mi habitación, cerrando la puerta suavemente.
Mi reacción me había sorprendido hasta a mí misma, pero había aprendido, después de haber tenido muchas discusiones y de un antiguo profesor, que la mejor forma de asustar a alguien, no era gritando, si no acobardarlo manteniendo la calma y diciendo las cosas con mucha tranquilidad.
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Perro Callejero (WWE fanfic)
FanfictionNo se sabe mucho acerca de Vanessa. Es testaruda, agresiva, insegura, pero tiene claras sus prioridades. Vive con un amigo de la infancia en EEUU. Su vida cambia cuando conoce a uno de sus luchadores favoritos. Le gusta mucho su forma de hablar, cam...
