Capítulo 2

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Respiro hondo varias veces para volver a la realidad y no podía hacerlo esperar porque no me vestí todavía y me saqué la ropa rápidamente con nerviosismo. Lo primero que me puse, las medias blancas casi transparentes que cubren todas las piernas hasta mis caderas, luego un vestido de mucama ligero de color todo blanco y por el último, tacos bajos de color blanco también. El vestido es algo corto pero lo que me molesta un poco que sea todo blanco. ¿Por qué blanco? Carter seguro nos van a explicar el porqué cuando terminemos de vestirnos. Salgo del vestuario, veo que las chicas miraban el vestido con una expresión rara como la mía y Carter aclaró tosiendo un poco para tener su atención. Lo miramos esperando que nos va a decir después.

- La gente que trabaja acá, va a darse cuenta de que ustedes están haciendo una prueba para trabajar gracias al color de vuestros vestidos. Pueden cambiar el estilo como ustedes quieran pero lo único es que no pinten - aclaró Carter haciendo que las chicas digan "Ah entiendo, por eso".

Salimos del vestuario, caminamos pasando por el pasillo largo y ahora llegamos a la cocina. Había muchas personas jóvenes trabajando, tenían ropa diferente a la mía porque tenían dos colores blanco y negro como ropa común de sirviente. Menos mal... Pensé que era una locura pero veo que si tienen buenos gustos con la ropa de sirvienta. Carter llamó a una chica tocando su hombro, la chica de pelo corto de color rosa suave hasta los hombros, se puso a lado de Carter mirándonos.

- Esta mujer también será vuestra tutora, si tienen alguna duda y pueden preguntar a ella. Se llama Cece - explicó Carter y Cece sonrió saludándonos. Tiene el mismo nombre de mi sobrina Cece. Qué bonita es...

Carter se fue algo apurado y nos dejaron solas, Cece sonrió y rompió el silencio al ver que no hacíamos nada.

- Bueno, ahora empiecen algo fácil. Hoy ustedes cocinarán para ver si son capaces, no se olviden que las voy a evaluar y la comida será sopa. Empiecen ahora. - dijo Cece con aire de chef.

- ¿Sopa? Pero creí que íbamos a empezar algo fácil - se quejó Cassie.

- Sí, es súper fácil.. ¿No me digas que no puedes hacerlo? - preguntó Cece mirándola fijamente con el ceño fruncido. Cassie se quedó callada y asintió con la cabeza sin discutir con ella. Qué carácter... Me gusta esta mujer.

Elegí hacer sopa de verduras que siempre hago para mi sobrina Cece durante el invierno y es su comida preferida. Los niños odian la sopa pero la sopa que hago yo, le encantan y no sé por qué. Debe ser porque soy buena haciéndolo, y lo aprendí de la gente humilde cuando me escape del castillo. Saqué verduras, empecé a cortarlas con mucha confianza y de repente me asusté cuando escuché un grito de una chica. Volteé para ver qué pasaba, era Cassie que se había cortado el dedo con el cuchillo y Cece le puso una curita. Luego le pidió que continuará como si no fuera la gran cosa. Veo que ahora a mis compañeras le caen mal Cece por su manera de tratarnos de una manera no muy amigable. Menos mal que a mí no me dijo nada, sólo miró cómo lo hacía y luego se fue a ver a las otras. Tal vez porque lo hago bien, menos mal. Luego de tres horas, el tiempo sonó y nosotras nos alejamos de la mesa. Cece nos pidió que escribamos nuestros nombres a lado de los platos que había un papel. Llamó a los otros sirvientes, sus compañeros y llevaron la sopa, no sé a dónde. Capaz para que otras personas más importantes evalúen los platos. Cece sonrió como siempre, nos pidió que vayamos a nuestras habitaciones. Nos guió el camino y abrió una puerta para mostraron cómo es.

- Es una habitación para dos personas, descansen y mañana será un día largo - sonrió Cece y se fue.

Las chicas se miraron entre ellas, luego miraron a Elsa y a mí. Las chicas se agruparon de a dos y fueron a sus habitaciones. Nos dejaron solas a Elsa y a mí, abro la otra habitación y hago una seña para que entre también con una sonrisa amable. Me miró indiferente pero asintió con la cabeza y entró de buena manera sin faltarme el respeto. Es una chica que tiene cara no muy amigable y tiene pelo corto varonil de color azul. Para mí es mucho mejor estar con ella que con esas chicas porque podrían hacerme cualquier cosa si me quedo sola con ellas.

- ¿Dónde vas a dormir? La de derecha o de izquierda? - le pregunté y ella señaló la de derecha.

Asiento con la cabeza, prefiero no molestarla y tengo que ocuparme de cosas importantes. Es una habitación linda, espaciosa, típica de hotel y las paredes tenían un color amarillo suave y las camas blancas. Saco mis cosas de la mochila y las pongo a lado de mi cama. Doblo la ropa para poner al suelo, prefiero dejar mis pertenencias cerca de mi cama y fui al baño para cambiarme de ropa. Me puse ropa cómoda, una remera floja de color blanca y un calza negra y agarré mi pelo para hacer un rodete porque lo tenía largo (todavía lo uso). Salgo del baño, Elsa ya estaba vestida y tenía ropa toda negra. Mmm puede ser que le gusta rock, ví las personas que usaban ese tipo de ropa negra. No me atrevo a preguntarle porque no quiero que me desprecie por ser una habladora.

- ¿Qué pasa? - me preguntó Elsa porque la miraba mucho.

- ¿Te gusta música rock? - pregunté.

- ¿Es muy obvio?

- Si.. ¿Puedo preguntarte algo?.. espero que no te moleste, hay alguien que te gusta que trabaja aquí? - pregunté curiosa y a la misma vez un poco nerviosa. Su mirada me dice que está acá por una persona que a ella le gusta.

- Tiene razón el señor Carter, eres muy observadora. Me pillaste con solo leer mi mirada. Si, es Max. Un amigo del señor que es el dueño de este edificio. Es muy apuesto...

- ¿Cómo se llama el dueño? - pregunté.

- Mm no me acuerdo, empieza con D... Dicen que es muy temible cuando se enoja, será mejor que tengamos cuidado con él para no meternos en problemas - me aconsejó mientras asiento con la cabeza.

Ahora me cae muy bien Elsa, tiene 18 años, es algo reservada pero cuando hablas con ella, parece una chica normal y sólo tiene gustos peculiares. Ví que arreglaba el vestido, me acordé de Carter que nos había dicho que podíamos cambiar el estilo pero no lo voy a cambiar. Me quedo con ese vestido así, me siento cómoda y no tengo porque cambiarlo. Veo que Elsa está arreglando el vestido, está muy concentrada y sonreí porque era bonita cuando se pone concentrada. Me acosté un poco agotada por el viaje y también por la sopa que preparé y pienso que mañana estaré con muchas energías. Cerré los ojos, después de un rato la escuché a Elsa quejarse de algo y abrí los ojos, volteé la cabeza para ver de qué se quejaba. Elsa miraba con decepción a su celular y miraba el vestido como si estuviera comparando. Me levanté de la cama, me acerco a sus espaldas, ví una foto de su celular, un vestido típico de rockero y su vestido no salió como ella lo esperaba y toqué su hombro con una sonrisa.

- Disculpa, te desperté? - me preguntó apenada mirando mis ojos. Negué la cabeza.

- No, igual no podía dormir. Déjame ayudarte, creo que puedo hacerlo - mentí lo de dormir, corté todos los hilos mal cosidos y volví a hacerlo. Después de unas horas, terminé y el vestido quedó perfecto que ahora parece una copia idéntica de la foto del vestido.

- Wow... Veo que haces todo bien, me alegra de tenerte como mi compañera de cuarto. Gracias por coser mi vestido, si necesitas algo, no dudes en decírmelo, Maddie - le brillan sus ojos de felicidad y sonreí satisfecha.

- Elsa, creo que es un poco tarde, deberíamos dormir porque escuchaste a Cece que tendríamos un día largo - mi voz sonó como si fuera una orden pero Elsa no lo tomó mal, abrió los ojos cuando vió la hora.

- Oh, si tenés razón.

Se fue directamente a su cama, enseguida se quedó dormida y abro los ojos sorprendida porque tenía muchísimo sueño, menos mal que la ayudé y ahora está durmiendo como un ángel. Okay, soné como si fuera una vieja. Jajaja. Fui al baño, me saqué la peluca y la dejé en el lavatorio. Me bañé durante quince minutos y salí de la bañera. Me puse una toalla alrededor de mis pechos, empecé a lavar la peluca con mucha delicadeza y le puse un poco de shampoo para que tenga rico olor. Luego use el secador, primero sequé mi pelo y luego la peluca. Me puse la peluca otra vez, me puse pijama. Una musculosa gris y short celeste. Fui hacia la cama ví la hora, son la una de la mañana y tiré un suspiro de frustración porque iba a dormir pocas horas. Cerré los ojos, logré conciliar el sueño y me quedé dormida. Darse un baño antes de dormir es lo mejor, ayuda a dormir más rápido y es efectivo.

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¡Buenos días! ¿Cómo están? Ahí va el segundo, que lo disfruten! Dejen sus votos, (les digo otra vez, recemos para que no se desorganicen) ❤



¿Otra vez? ¿Sirvienta?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora