Capítulo 37

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Después de dos años y medio...

- Hay algo más que quiera hacer, señor? - le pregunté con la voz vacilante y negó con la cabeza.

Asiento con la cabeza, fui directamente hacia mi pieza, antes de abrir por la puerta, me desvisto porque la ropa de sirvienta que me dió el señor, no me agrada para nada. Parece más como de lencería pero no tengo otra opción. Siempre dejo mi ropa adentro de un cuarto de limpieza. Cuando terminé de ponerme ropa normal, entro a la pieza y encuentro a una señora de tercera edad. No me cae muy bien pero cuida a mi hijo mientras trabajo para el señor. Sólo tengo poco tiempo para estar a solas con mi hijo, afortunadamemte cuando él me vió, me mostró una sonrisa preciosa y con sólo verlo así de alegre, se me pasa el estrés. Se alejó de la señora, vino corriendo hacia mi y lo cargué, luego le dí muchos besos como siempre lo hago normalmente.

- Te portaste bien? - le pregunté con una sonrisa gentil.

- Sí, mamá - dijo Vincent con tímidez mientras apoyaba su frente en mi cuello.

- Es un niño muy lindo, se portó bien, hizo muchos dibujos - habló la señora mirándole a Vincent.

Aunque no me cae bien, esa señora se encariñó bastante con mi hijo. Después de todo, ella lo crió desde que lo dí a luz. Por otra parte, le agradezco mentalmente porque le hablaba de mí para que se acuerde de mí. Por eso cuando me ve, siempre viene corriendo para abrazarme. Al principio, dije que esa señora no me caía bien porque hubo una tensión entre nosotras por Vincent. Una vez me amenazó con llevarlo para que nunca lo viera por contradecirle.

Hasta ahora, no hubo problemas porque últimamente paso mas tiempo con el señor Jhon. El parto fue un poco complicado, mi salud estaba muy delicada como para hacer un parto natural. Me tuvieron que hacer por la césarea, estuve inconsciente por una semana. Cuando me desperté, ví la panza plana, me desesperé porque me había acordado de que iba a llevar a mi bebé pero no, estaba la misma señora cuidándolo. Ahora tengo una cicatriz bastante grande y visible pero valió la pena, Vincent nació saludable y está en buenas condiciones. Es como un clon de Edward. Se parecen bastante, tiene los mismos ojos marrones claros que él. Es un poco tímido, cuando esta conmigo, siempre quiere estar a lado mío.

- Con su permiso - se despidió la señora para dejarnos a solas.

- Mamá? - me miró a los ojos con mucha curiosidad.

- Qué pasa mi amor?

- Los dibujos.

- Ah! Me quieres mostrar los dibujos? Vamos - lo bajé para que me guíe donde están los dibujos.

- Mamá y yo - me mostró un dibujo donde estabamos nosotros tomando de la mano.

- Ese quién es? - señalé un dibujo suyo donde había un hombre.

- Jhon.

- Qué?

- Me gusta Jhon - dijo Vincent muy inocente.

Me empalidecí, no podía creerlo y me temía que esto pasará. No quiero que esté cerca de mi hijo. Apenas tolero que esa señora esté con mi hijo pero Jhon?

- Mirá, Vincent. No quiero que estés con él.

- Por qué?

- Porque no... sólo tienes que estar con la señora - le expliqué para que lo entienda.

- Porque es malo?

- Qué? No dije eso

- No? - ladeó la cabeza muy confundido.

- No quiero que hables con los extraños. Sólo con la señora nadie más. Jhon no. Me escuchaste?

- Sí mami, perdón.

¿Otra vez? ¿Sirvienta?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora