Capítulo 10

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Azize entrelazó los dedos con su marido al llegar a la fiesta. Se sentía un poco rara, ella no acostumbraba a ir a lugares así, pero él le había dicho que sería divertido, que todo estaría bien y ella confiaba en él... ¿Cómo no lo haría?

Se había puesto un vestido sencillo, color turquesa y llevaba un velo cubriendo su cabello del mismo color, mamá Hasibe le había hecho ese conjunto...

Tevfik se acercó a saludarlos y ella sonrió algo sorprendida cuando la apretó entre sus brazos con una confianza que le resultó algo excesiva.

Cevdet le presentó a un par de compañeros soldados y Azize reconoció a algunos que había tratado en el hospital.

Se quedó hablando con algunos de ellos y Cevdet se alejó un poco, llevado por las distintas conversaciones.

Se acercó a ella y le llevó una copa de vino. Ella lo miró con extrañeza, no estaba acostumbrada a tomar alcohol, pero él insistió y ella lo probó...

-       Te dije que te gustaría...- dijo él sonriendo.

-       En verdad sí... no puedo creerlo, mis padres no lo aprobarían...- dijo ella riendo.

-       Puede ser... pero ahora estás casada y yo te permito hacerlo... disfrútalo...

Azize le sonrió y él se quedó conversando con Tevfik y un oficial de mayor rango que se acercó a saludarlo.

La música comenzó a sonar y la fiesta se hizo más divertida. Cevdet no podía salirse de la conversación con el oficial porque el hombre le estaba contando la historia de su vida y él consideraba una descortesía excusarse para irse. Se imaginó bailando con Azize, tomándola en sus brazos, todo el mundo mirándolos...

Varias veces, Cevdet giró su cabeza al escuchar la risa de su esposa, que hablaba con un par de soldados, algunos de ellos acompañados por sus esposas...

Algunos soldados se pusieron a bailar y Cevdet vio que a su esposa la sacaba a bailar un soldado que él conocía solo de vista, había venido hacía poco de otra región...

Ella se movía graciosamente al compás de la música y estaba tan alegre que por un momento, Cevdet se olvidó de lo que el oficial le contaba y del hombre que bailaba con ella.

Se preguntó si el vino había causado ese efecto en ella y sus ojos se ensombrecieron cuando vio que el soldado la tomaba de la cintura y se acercaba cada vez más a ella.

Ya no le importó nada, Tevfik le dedicó una sonrisa comprensiva y casi divertida cuando lo vio disculparse y acercarse a donde Azize seguía bailando en su mundo.

-       Disculpen...- dijo Cevdet y el soldado lo miró sin comprender.

-       Mi vida...- dijo Azize y le sonrió al soldado con el que bailaba- él es mi marido...

-       ¿Su marido?- dijo el hombre y se separó inmediatamente de ella, bajando la vista y evitando a Cevdet que lo miraba bastante molesto.

-       Así es...- dijo y tomó a Azize suavemente del brazo.

-       Lo siento... no sabía... pensé que ella estaba sola y...

-       Estaba sola...- dijo Azize y lanzó una risita y luego se tapó la boca con una mano.

-       No importa...- dijo Cevdet- ven, querida... vamos a tomar aire...

Cevdet la tomó de los hombros y la hizo salir para que tomara algo de aire.

-       Querido... te he echado de menos...- dijo Azize riendo- ¿estás enojado? - le preguntó, advirtiendo su seriedad.

-       ¿Cuántas copas de vino tomaste?

Érase una vez...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora