Capítulo 7

115 7 0
                                        

Azize abrió los ojos y sonrió al verlo mirándola. Estaban abrazados y ella descansaba su cabeza sobre el torso de él, su brazo cruzando su cuerpo a la altura de la cintura. Él la rodeaba con sus brazos y la apretó un poco, con ternura. Ella sintió mariposas en su estómago, la sensación de estar piel contra piel con él era indescriptible...

-       Buenos días, mi vida...- le dijo y ella soltó una risita alegre.

-       Buenos días...- dijo y se inclinó para besar suavemente su torso, a manera de saludo.

-       ¿Descansaste? - le preguntó él y ella se perdió en sus ojos.

-       Sí... mucho...- dijo y sonrió con algo de picardía.

-       ¿Cómo te sientes? - le preguntó él deslizando una mano y tomando la de ella para entrelazar sus dedos.

-       De verdad... estoy bien...- dijo ella tratando de buscar las mejores palabras para expresarse- no... no creí que amarse... hacer el amor con una persona fuera tan especial... tan intenso...- dijo y entrecerró los ojos.

-       Es maravilloso...- dijo él y besó su mano con ternura.

-       ¿Tú también lo sentiste tan especial? - quiso saber ella.

-       Lo fue... lo es... tú eres especial, mi vida... siempre lo serás para mí, estoy seguro de que pasarán los años y seguirá siendo así...- le dijo y cambió su posición, quedándose de frente a ella, mirándola a los ojos.

-       Tenía miedo... de no gustarte...-le confesó ella y él quiso reír a carcajadas, pero sólo sonrió.

-       ¿Cómo piensas eso?

-       Tú... tú has hecho muchas cosas para hacerme sentir bien... pero yo...

-       Tú has sido tú... irás aprendiendo, dejándote llevar...- dijo y acarició su hombro como al descuido.

-       Sí...- dijo ella pensativa.

-       Ahora, por ejemplo... -dijo y se perdió en los ojos de ella, intentando decodificar sus emociones cuando su mano siguió camino hacia abajo y se cerró sobre su pecho, y sus dedos lo estimularon suavemente.

Azize cerró los ojos y él sonrió. Continuó acariciándola y ella entreabrió sus labios, concentrada en sentirlo.

Cevdet la observó y se detuvo. Ella abrió los ojos y se mordió el labio.

-       ¿Qué... qué quieres que haga? - le dijo, comprendiendo que él esperaba que ella también hiciera algo.

-       Lo que sientas...- dijo él y se quedó expectante.

Azize se inclinó y besó su torso húmedamente y se ganó un suspiro por parte de su marido.

Levantó la cabeza y sonrió. Él besó la punta de su nariz.

-       Mi turno...- dijo y la empujó un poco para dejarla recostada boca arriba.

Cevdet descendió sus labios acariciando su cuello, luego sus hombros y finalmente su pecho. Azize lo observó con los ojos entrecerrados. Su cuerpo se estremecía ante cada caricia.

Azize levantó sus manos y lo tomó de la cadera, provocando una exquisita fricción entre ambos.

Él volvió a sus labios y ella sintió como él crecía contra su abdomen. Deslizó sus manos y lo acarició con algo de timidez. Lo escuchó jadear y pensó que se había equivocado, pero cuando quiso retirar su mano, él se la retuvo y sonrió.

Érase una vez...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora