Azize abrió los ojos cuando terminó de leer la frase que esperaba leer en el libro, sin duda había sido acertado acudir a su médico para comentarle lo que le estaba ocurriendo. Ella estaba segura de que no podía ser malo tener tanto deseo, pero tenía miedo de que eso pudiera afectar a su bebé y quería asegurarse.
Se asombró de enterarse de cosas que no se sabían demasiado en esa época y se quedó más tranquila. Habían pasado dos días desde su almuerzo en la playa y se había reprimido sistemáticamente, aunque sintiera deseos de abalanzarse sobre Cevdet, sólo porque tenía miedo de algo que no era así...
Suspiró y apretó los labios pensando en un plato abundante de frutas secas. Eso sería increíble... si tan solo hubiese frutas secas en su casa. Se preguntó si Cevdet se había acordado de llevarlas, ya que se había encargado de comprar lo necesario.
Ella había vuelto a trabajar y se había tomado un descanso para leer el libro que su médico le había prestado, durante el almuerzo...
Tenía ganas de volver a casa temprano, ver a su hijo, darse un baño tibio, comer un plato enorme de frutas secas y besar a su marido...
Las horas se le hicieron interminables y se preguntó por qué Cevdet no había aparecido por ahí para visitarla. Se conformó pensando que quizá había creído que ella estaba ocupada...
Caminó rápidamente hacia su casa cuando casi anochecía y se encontró con su suegra que caminaba cargando a Ali Kemal en sus brazos...
-Mi vida... dime ¿por qué no caminas? La abuela Hasibe no puede llevarte tan lejos en sus brazos... - dijo y lo tomó ella en sus brazos.
El niño la abrazó con ternura y ella hundió su nariz en su cuello, lo echaba de menos cuando tenía esas largas jornadas de trabajo y no lo veía durante horas...
-¿Te has portado bien? - le preguntó mientras lo besaba.
-Se ha portado muy bien, hija... es un ejemplo de buena conducta...- dijo Hasibe y le guiñó el ojo a su nieto que la miró desde entre los cabellos de su madre y sonrió.
-Muy bien, cariño...- le dijo al niño y luego a su suegra- ¿Cevdet está en casa?
-Cuando nos fuimos no estaba... me dijo que lo habías enviado de compras...- dijo y vio que Cevdet se acercaba pidiéndole que se callara.
-Así fue... - dijo y sintió las manos de Cevdet en su cintura, apretándola con calidez, tratando de sorprenderla sin asustarla.
Hasibe se quedó con el niño mientras Azize giraba para abrazar a su marido y dejar que él perdiera su nariz en su cuello, como de costumbre...
-¿Acaso me echabas de menos, mi Azize?
-Para nada...- le dijo ella sonriendo y mirándolo con intensidad.
-Pues...- dijo y la apretó contra su cuerpo cuando vio que su madre giraba con Ali Kemal para abrir la puerta- parece que si... y yo también...- le dijo al oído.
-No me hagas esto ahora, mi vida...- le dijo apoyando su frente sobre la de él y tomándolo de la cara, acariciando su barba.
-Esperaré a la noche... prometido...- dijo y la besó húmedamente antes de dejarla ir.
Azize inspiró hondo para reponerse de la oleada de excitación que sentía y recordó las frutas secas...
-Por favor... dime que trajiste las frutas secas que te pedí...- dijo ella con impaciencia.
-En realidad... no... lo siento, me olvidé...
-No... no me digas eso... Cevdet... tengo necesidad de comerlas... lo necesito...
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Érase una vez...
FanfictionEsta es la historia de cuando Azize y Cevdet se conocieron. Sencillamente eso, como una especie de etapa previa al comienzo de la novela. Espero que les guste
