Capítulo 18

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Azize salió del consultorio del médico en jefe y se tapó la boca con ambas manos. Estaba esperando un hijo. Estaba embarazada. Era imposible que eso hubiera sucedido. En realidad, no era imposible, pero sí, totalmente inesperado.

Hacía sólo un par de meses que Ali Kemal había llegado a sus vidas. Y tanto Hasibe como ella se habían dedicado a cuidarlo, a hacerlo crecer con el mayor amor posible y por supuesto, Cevdet había colaborado y mucho, las veces que le había tocado compartir con ellos.

Azize comenzó a sacar cuentas y trató de pensar cuándo había sido que había quedado embarazada.

Basándose en una serie de cálculos que el médico había hecho, ella pudo saber que tenía alrededor de tres meses de embarazo. Y hacía tiempo que se sentía algo rara, pero con todo el trabajo del hospital y el cuidado de su hijo, no le había dado mayor importancia.

Hasibe se lo había dado a entender un par de veces, cuando ella había sentido que la comida le caía más pesada de la cuenta e incluso Cevdet había notado como sus vestidos se ceñían más en su busto y sus caderas y le había hecho algún comentario manifestando su interés en sus nuevas curvas.

Ella solo creyó que había ganado un poco de peso y no le dio importancia. Pero su período no había aparecido el último tiempo y entonces, atando cabos, ella se dio cuenta de que algo más sucedía... y allí estaba, confirmando lo que cualquiera hubiera dado por sentado, menos ella...

Zehra fue la única en enterarse, y la abrazó con ternura, infundiéndole algo de serenidad. Ella estaba contenta pero a la vez temerosa, porque no estaba segura de poder con todas sus obligaciones...

-Azize... tener un bebé recién nacido no es muy distinto de lo que has hecho hasta ahora con Ali Kemal... todo saldrá bien...- le dijo la chica y ella trató de sonreír.

-Debo irme... ¿podrás cubrirme? Tienen que llegar unos medicamentos para los enfermos internados en aislamiento...- dijo con seriedad.

-No te preocupes, Azize... ve a tu casa y descansa... asimila la noticia y compártela con los tuyos...

-Lo haré...- dijo sonriendo y se fue.

Llegó a su casa un rato después y encontró a Hasibe muerta de risa, tratando de bañar al pequeño Ali Kemal que lo único que hacía era tirarle agua y reírse.

-Hey... pequeño...- le dijo y el niño la miró, con cara de travieso, intentando no reírse. Azize no era demasiado permisiva, pero lo trataba con tanto amor siempre, que no bien el niño la veía seria, sabía que algo no andaba bien.

-Mamá...- dijo el niño y estiró sus bracitos hacia ella.

-¿Qué le estás haciendo a la abuela? - dijo mientras lo alzaba y besaba su mejilla con amor.

-No me está haciendo nada, querida...- dijo Hasibe todavía divertida, luego de tomar una toalla para secarse un poco.

-Madre... por favor no lo consienta...

-No lo consiento, te lo prometo...- dijo Hasibe y le guiñó el ojo al niño que se colgó del cuello de su madre y rió divertido.

Azize no pudo evitar sonreír y lo estrechó entre sus brazos. Buscó una toalla y lo envolvió en ella. Lo vistió entre besos y caricias y cuando estaba listo, le dio un biberón como merienda.

Sintió algo de náuseas mientras preparaba la comida y mamá Hasibe la miró analítica cuando la vio con cara de sentirse mal...

-¿Qué te pasa a ti, querida? – le preguntó mirándola pensativa.

-Nada madre... ¿por qué lo pregunta?

-Te veo algo distraída, te sientes mal...

-Yo no dije eso...

Érase una vez...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora