-Belfegor es el custodio y albacea del humano.
Belfegor....Belfegor.... Yo mire uno a uno a los espectros que estaban a mi alrededor, todos estaban consternados, todos excepto Elliot y Kanon, el pequeño miraba a la nada, como si hubiera un velo invisible entre él y el resto de la asamblea en tanto Kanon me miró fijamente, Kanon....Era el....él era Belfegor!
No pude soportar su mirada seria y mire de nuevo a la mesa, me aferre más a ella; entonces cerré los ojos en un intento desesperado por despertar, quizás si lo lograba me daría cuenta de que la alarma del reloj se me había pasado y llegaría tarde al trabajo, quizás Sid me retaría por ser tan torpe, sabria que esto no podía ser....Sid te necesito, donde demonios estas?
-Cálmate mocoso, aun estala señora presente-Dijo la áspera y fría voz de Samael provocando que abriera los ojos de golpe.
-En verdad es cierto-Dijo la mujer con un tono de voz altivo- Que no sé qué ha pretendido el Leviatan con estas disposiciones pero si el maestro K las ha hecho válidas y respetado así debe ser. En tanto a lo que a mí respecta se ha terminado esta reunión, nos veremos pronto principitos.
-Mi señora-Dijo Layla levantándose y haciendo una reverencia ante la mujer que era su hermana , esta le dirigió una mirada de satisfacción que no intento ocultar para nada y Layla continuo entonces- Una pregunta me gustaría dirigirle frente a la asamblea.
-Dime mi querida Lilu!
-Sobre el Leviatan...Quisiera saber si la situación es grave mi señora. Claro siempre y cuando sea pertinente preguntar.
-Para nadie más que para mí adorada Lilu es pertinente preguntar algo tan impertinente. La situación es dura en estos momentos para el Leviatan, pasan los días y el cuarto príncipe de Leviatan se fortalece, al parecer este ha recaudado todo un ejército de almas a su favor, en tanto el tercer príncipe apenas si tiene un puñado de estas. En si aun no entiendo la resistencia del Levitan del Atlántico a tener almas a su favor, pero no niego que su fortaleza y pureza hacen de esta una batalla que los mismos ángeles codician ver.
Layla volvió a hacer reverencia y tomo de nueva cuenta su lugar. La mujer se hecho entonces su capucha al rostro y se giró para volver a la fuente cuando un sonido nos distrajo a todos. Las miradas se dirigieron a la entrada del jardín, en el verde pasto estaba el buen Theobald tirado en el suelo y a su lado había una estatua de un pájaro rota en mil pedazos.
-Theobald!-Se paró de inmediato Samael- Entonces el espectro corrió al encuentro de Theobald que se quejaba y Layla tras él.
Todos desviaron su mirada a estos y yo entendí de que era el momento exacto de hacer mi jugada, no dejaría que Sid me regalara, no sin que este me diera la cara, no sin aferrarme a quererle, no sin que este me dijera de frente que no me amaría nunca jamás y que nunca sintió ni un mínimo de afecto por mí, esta vez no quería perder. Entonces en mi mente se formaron esas palabras que incluso repetí en voz baja....
"Deseo una audiencia con la Sra. Yecum en privado!"
En ese instante todos los espectros me voltearon a ver asombrados quizás más, estaban completamente impactados de lo que había dicho. La figura de la capa se paró en seco y su voz pronuncio la sentencia.
-Entonces ven conmigo humano, si ese es tu ferviente deseo.
Yo comencé a temblar como gelatina pero asentí, reuní todas mis fuerzas y apenas si pude ponerme en pie, más aun así logre dar mis primeros pasos lentamente, en tanto todos me miraban con un gesto de terror. Seguí a la mujer hasta aquel lugar donde habíamos hablado la vez pasada. Esta comenzó nuevamente desprendiéndose de su capucha y continúo:
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Espectro... De Amor L1
RomanceLe había prometido matarlo, me había prometido a mis mismo hacerlo, no era ya por lo que había sucedido en la noche de brujas , no era por que Sidney fuera alguna caótica y torturada obra de Dios, no era por que quería que desapareciera .... Era por...