(COMPLETO) (EN EDICIÓN) Emery Jonson, una chica que se gana la vida a duras penas.
Grey William, un empresario magnate enamorado del control.
Dos polos completamente opuestos se unen formando así una chispa incontrolable, simple sexo sin compromiso...
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Y aquí estamos, si señores.
Bajo a paso rápido del auto de Scott y quedó embobada con el lugar.
Desde afuera se escucha la fuerte música que proviene del interior.
- Estamos listas ¿no? -inquiere Clarissa, riendo y dando saltos de la emoción.
Creo que debería dejar de juntarse tanto con Carla.
Asiento aún mirando con alucinación el lugar.
- Si mal no recuerdo aún tengo un pene -se mofa Scott, guardando sus llaves en el bolsillo trasero de su Jean.
Vociferó una enorme carcajada y Clarissa, pone los ojos en blanco.
- Hora de dejar la charla y entrar -Finaliza Carla, guiándonos a todos.
Sonrió y doy pequeñas palmadas.
Los sigo y sobrepasamos lo que son los guardias, luego de brindar nuestras identificaciones en la entrada.
La música inunda mis oídos a una velocidad sobrehumana, mientras que las luces chocan de lleno contra mi rostro en lleno.
Nos detenemos en una clase de pequeña recepción y alzo una ceja.
- Seguimos este pasillo derecho y estaremos justo en nuestro destino donde habita mucho alcohol -canturrea, Carla.
Seguimos nuestro camino en busca del antro principal y cuanto nuestra misión llega a su fin y damos de lleno con este, juro tocar el cielo
El lugar es enorme, todo está en total oscuridad solo por las luces rojas y verdes, que marcan todo el lugar dejando apreciar la cantidad de personas que se encontraban en la pista y una gran mitad de esta sentada alrededor de la barra.
El ambiente de este lugar es increíble.
- El alcohol se huele a kilómetros -Exclama Scott, mientras se deja espacio entre toda la gente.
- ¿Qué tal si lo hacemos así? Clarissa y yo iremos a bailar un momento para darle entrada al ambiente, mientras ustedes piden algunas bebidas -vocifera, Carla.
Me encojo de hombros y asiento.
- Por mi perfecto -vociferó a lo alto.
Scott asiente y me toma de la mano jalándome hacia las barras.
- Este lugar es increíble -me susurra este al oído.
- Creo que increíble es poco, un perfecto lugar para perder la consciencia -me mofo entre risas.
- Solo tengo por decir que pensamos exactamente igual, nena -chilla, Scott abrazándome.
Sonrió y lo acepto gustosa, dejándome envolver por sus cálidos brazos.
Scott y yo desde siempre hemos tenido esa confianza, creo que sus novias pasadas terminaron odiándome por tal cosas.
Scott es como mi hermano y jamás lo vería de otra forma que no fuera esa.