¡Que es esta putada!

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—Señor Mink..

—Hola Misaki ¿Como has estado?

Takahashi se puso nervioso y volteaba a todos lados buscando a alguien que lo rescatara de tan incomoda situación

—¿Como sabe donde vivo?

—Cariño, vi tus identificaciones en la cartera que me diste la primera noche que nos conocimos. ¿Por que siempre preguntas lo mismo?

—Porque soy un bruto y porque no debí compartir esa noche con usted

—Vamos Misaki, deja ya esa actitud conmigo y dime ¿dónde está tu novio Miyagi? Si yo fuera el, no dejaría a tan preciosa criatura solito por tanto tiempo.

Mink se acercó al editor y le acomodó un mechón de su cabello por detrás de la oreja. Misaki se sintió incómodo pero lo único que hizo fue admirar el rostro de Iason, era un hombre muy bello sin duda, de gran altura, un cuerpo atlético, cabello rubio tan sedoso y de seguro con un pedazo de animal entre las piernas que lo hacía un semental embaraza con la mirada, como le dijo Aikawa.
Misaki se preguntó qué fue lo que le vio a él, si solo era: Un chico promedio como años atrás le mencionara  Akihiko.

—¿Ocurre algo Misaki?

—No señor Mink.

—Te ves triste, tal vez quisieras salir conmigo y charlamos un poco.

Misaki no tenía ganas de discutir con Iason y menos porque de seguro al llegar con Akihiko eso le esperaba.

—Señor Mink, no quiero ser grosero pero este no es el momento para una plática, estoy por verme con alguien y después regreso a mi casa porque por la noche tengo un evento.

—¿En serio? ¿Puedo saber a donde iras por la noche? Igual y vengo por ti y soy tu acompañante. Me comportaré como el caballero que te mereces encanto.

Mink cogió la mano de Misaki y depositó un beso. Takahashi no pudo evitar sonrojarse por ese acto y retiró su mano.

—No creo que sea posible señor Mink, estaré ocupado en una recepción y después promoviendo artículos de subasta.

Iason sonrió, ya sabía que Misaki iría a la caridad, sólo quería comprobarlo y en caso de que no asistiera "lo invitaría".

—Eso suena interesante Misaki, me encantara ser recibido por tan linda criatura como tú.

—¿Que?

—Nada nada. ¿Quieres que te lleve a donde te dirijes?

—Tengo auto señor Mink.

—Eso ya lo sé, y si quieres que deje de molestarte por ahora, solo te pido que accedas a ser llevado por mi.

Misaki no comprendía como este hombre era tan insistente con él habiendo tantos hombres por allá dispuestos a que Iason los dejara inválidos.

—Ya me los imagino en su silla de ruedas pero bien pinches contentos

—¿Que dijiste hermosura?

—No me haga caso señor Mink.

Iason comenzó a reír, Misaki nunca había visto esa sonrisa en su acosador particular y ahora que lo analizaba, Mink era persistente
¿Y si lo aceptaba?
¿Iason haría cualquier cosa por él?
¿lo enamoraría por todos los medios posibles?
Era un posibilidad muy grande, pero por desgracia o fortuna, quién comenzaba a ocupar su corazón era Miyagi Yō y aunque estuvieran separados, Misaki tenía claro que por el momento no se involucraría con nadie más.

Atrapado en un momento Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora