Capítulo 5

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POCHÉ POV

Ya era viernes y al final del día, Calle y yo abordamos un avión con destino a Miami. Afortunadamente, no nos sentamos juntas en el avión. Tomamos el vuelo de media noche y llegamos a Miami alrededor de las 6 de la mañana. Dormí todo el viaje, así que pasó bastante rápido. Calle y yo caminamos lado a lado en el aeropuerto con un guardaespaldas. Algunos fans nos estaban esperando allí y Calle se detuvo para hablar con ellos. Algunos fans grabaron a Calle diciendo que iba a pasar el fin de semana con ella y sabía que eso daría de qué hablar en las redes sociales. Un auto nos esperaba frente al aeropuerto y caminamos rápidamente intentando que nadie más se nos acercara.

El camino fue muy silencioso. Desde que subimos al avión no hemos intercambiado más palabras. Calle parecía estar nerviosa y ansiosa, por lo que no quería molestarla. El auto entró en un condominio y vi que ya estábamos llegando, hasta que el chofer estacionó el auto frente a una mansión que hizo que mi barbilla cayera al piso. El auto pasó por los grandes portones negros y rodeó una fuente deteniéndose frente a una escalera.

Bajé del auto y tuve la sensación de estar en un jardín encantado. El lugar era realmente muy grande y lujoso. Tenía una piscina gigante, y en el centro había un lugar hecho de madera con un pequeño diván y dos mesas más un minibar. El lugar tenía muchas flores de todo tipo y estaba realmente encantada con el buen aroma que emanaban.

—¿Vamos? — Calle me sacó de mi ensueño. Le pedí a Dios que no estuviera con la boca abierta. —¿Te parece exagerado?

—No. ¡Es hermoso! — Dije sonriendo aún encantada con el lugar. Subimos las escaleras y un hombre abrió una puerta gigante que daba acceso a una sala aún más grande. Vi una pequeña figura detrás del sofá y miré a Calle asustada. Una mujer vestida de blanco iba a tomar a la niña detrás del sofá, pero Calle asintió y la mujer se fue. Se inclinó y se arrastró detrás del sofá. Me quedé parada mirando la escena sonriendo como una idiota. Vi una niña blanquita y pequeña vestida de hada agachándose frente al sofá y haciéndome una señal de "shhhh".

—Ahhhh — Calle se levantó y la niña corrió hacia mí y se agarró a mi pierna. Calle intentaba atrapar a la niña, pero ella corría alrededor de mi cuerpo huyendo de ella. —¿Dónde está mi abrazo? — Preguntó Callr, se arrodilló en el suelo y la niña corrió hacia ella abrazándole con fuerza. Calle sonrió y dio besitos en las mejillas de la pequeña que reía sin control. Calle levantó a la niña y se sentó en el sofá jadeando. —¿De qué estás vestida hoy? — Preguntó Calle oliendo a la niña.

—Tink. — La pequeña dijo sonriendo con una vocecita fina.

—¡Eres el hada más bella de todo el reino encantado! — Dijo Calle y la niña sonrió como si se hubiera ganado el día. Seguía de pie, sonriendo tontamente ante la encantadora escena. Calle parecía otra persona, por primera vez la veía verdaderamente feliz. Por alguna razón yo también estaba feliz. Sabía que Calle escondía muchas cosas dentro de ella y haría de todo para descubrirlas. Calle se levantó del sofá con la niña en brazos y se acercó a mí.

—Esta es Poch, hija. — Dijo Calle, la niña estiró sus bracitos y la cargué. —Te gusta, ¿no, hija? — Preguntó Calle y la niña asintió. Yo sonreía mirando la carita de esa niña claramente perfecta. Ese olor a bebé hizo que me enamorara de ella. —Entonces dale un beso a la tía Poch. — Dijo Calle y la niña sostuvo mis mejillas y me dio un beso largo y húmedo

—¡Que sabroso! — También besé su mejilla. Calle nos miraba con una sonrisa tonta en la cara.

—Tu cabello es bonito. — Dijo la niña alisando mi cabello. Se removió en mis brazos para bajarse, así que la puse en el suelo sintiéndome un poco rechazada. Tomó mi mano y me llevó al sofá. Me senté y la vi correr hasta que desapareció de mi vista.

—Va a querer peinarte. — Calle se sentó a mi lado.

—Es la niña más hermosa del mundo. — Dije y Calle sonrió. —Estoy enamorada.

—Es hermosa porque se parece a mí. — Dijo Calle haciéndome sonreír. La niña regresó un rato después y se quedó parada en el sofá peinándome el resto de la tarde. Calle y yo hablamos y jugamos con la niña toda la tarde. Almorzamos y no pudimos descansar, Brittany no quería parar en ningún momento, pero no me importó, me encantaba. Mientras la niña jugaba con mi cabello, Calle me maquillaba y sabía que se estaba burlando de mí.

—Ahora vamos al shopping pero irás exactamente así, Poch. — Dijo Calle dándome un espejo. Britt se reía animada y Calle también. Me miré en el espejo y me asusté. Parecía el maquillaje de un payaso y mi cabello estaba atado en una coleta muy desordenada.

—Estás muy bonita, tía Poch. — Dijo inocentemente la niña, y parecía estar diciendo la verdad.

—Vamos a tomar un baño, Britt. — Dijo Calle tomando a la niña en sus brazos.

—No... — Brittany luchaba y se removía en sus brazos mientras Calle trataba de sostenerla subiendo las escaleras.

—Ven. — Calle me llamó y fui tras ella. Entramos en una habitación grande y muy lujosa, Calle arrojó a la niña sobre una cama matrimonial. Brittany trató de salir corriendo de la habitación, pero la sujeté. Calle la levantó de nuevo y fue sacándole la ropa, yo estaba allí sonriendo como una tonta otra vez. La niña comenzó a llorar haciendo un berrinche y a Calle parecía no importarle. —¿Quieres ir al shopping, o no? — Calle preguntó quitándole la ropa interior y ella asintió. —¡Entonces tienes que tomar un baño! — Tomó a la niña. —Hay un baño en la última habitación de este pasillo, puedes llevar tus cosas allá. — Asentí saliendo de la habitación. Tomé un largo baño porque fue difícil quitarme todo ese maquillaje. Me puse unos pantalones rojos y una camiseta blanca ajustada. Me recogí el cabello en una coleta alta y me dejé el flequillo suelto.

—¿Vamos? — Calle entró en la habitación sin siquiera tocar y me miró de pies a cabeza. —¿Por qué te quitaste el maquillaje? — Preguntó y giré los ojos.

—Me tardé un año para sacar eso. — Pasé por la puerta. Calle miraba mi cuerpo sin disimulo. —¿Qué pasó? — Pregunté.

—No sé, hay algo diferente en ti. — Analizó mi cuerpo otra vez. Miré mi propio cuerpo para asegurarme de que no estuviera sucia de algo, pero no lo estaba.

—¿Qué?

—Estás hermosa. — Dijo simplemente sonriendo y puse los ojos en blanco. Calle llevaba puesto un largo overol de mezclilla y no pude evitar sonreír cuando vi que Britt también estaba usando uno igual.

Calle puso a la niña en su sillita en el asiento trasero y yo me senté a su lado. Britt hablaba con Calle como si fuera una adulta. Hablaba de cosas que sucedieron durante la semana con ella y su niñera Vero. Dijo que Megan le había quitado su iPhone porque rompió algunos muebles de su casa.

Calle llamó a Megan, la otra madre de la niña, y discutieron todo el camino diciendo que Britt solo era una niña y que tenía que regresarle su teléfono. Traté de decirle a Calle que era absurdo que una niña de dos años tuviera un iPhone y ella estuvo de acuerdo, dijo que le parecía mejor dejar a Britt sin teléfono, pero solo quería pelear con Megan.

Caminamos por el shopping un tiempo y Calle compraba todos los juguetes que Britt pedía. Caminábamos por el shopping, las dos tomando la mano de Britt, realmente parecíamos una pareja con una hija pequeña. Algunas personas nos reconocieron y pidieron tomar fotos. Vi que después de eso sería un poco difícil negar una relación.

—Te compraré más juguetes, hija. Otro teléfono, no. — Calle trataba de calmar a Britt que estaba llorando por un nuevo teléfono.

—Lo quiero ahora, mamá. — La niña gritaba y lloraba y vi que Calle ya estaba perdiendo la paciencia. Se sentó en un banco y me senté a su lado tratando de calmar a la niña también, pero hacía un berrinche y se negaba a escuchar lo que Calle decía.

—No siempre puedes tener todo a lo quieres, ¿entiendes? ¡Ya dije que no! — Dijo Calle sujetando fuertemente los brazos de la niña, ya había perdido la paciencia. —Si no te callas ahora te las verás conmigo. — Dijo haciendo que la niña llorara aún más. Calle se levantó tratando de tomar a la niña, pero ella se tiraba en el suelo haciendo un berrinche.

Así que Calle simplemente dejó a la niña allí en el piso y se fue pisando fuerte. La miré y vi que realmente había perdido la paciencia al punto de dejar a su hija en el suelo. La niña se acercó a mí todavía llorando y puso su cara en mi pierna.

—Hey, cariño, mírame. — Dije y ella me miró con los ojos llorosos. —Si prometes estar en silencio, convenceré a tu madre de llevarnos al parque. —Dije y la niña pareció calmarse. Envolvió mi cuello con sus bracitos y metió su rostro allí. Me levanté y fui tras Calle que estaba parada frente a una joyería fingiendo estar interesada.

—¿Cómo puedes dejar a tu hija tirada en el suelo de un shopping sola? — Pregunté y Calle me miró seriamente. Vio que la niña estaba tranquila en mis brazos y suspiró aliviada.

—No la dejé sola, tú estabas allí. — Dijo inocentemente como si fuera un buen argumento. —¿Qué hiciste para que se calme?

—Le dije que iríamos al parque. Creo que tendremos que ir. — Calle puso los ojos en blanco. Caminamos hasta el estacionamiento del shopping y llegamos al auto. Moví a la niña para subirla al auto y vi que estaba dormida.

—Gracias a Dios, ¡vamos a casa! — Dijo Calle tomando a la niña y poniéndola en su sillita. Calle condujo rápidamente y el camino fue silencioso. Me quedé todo el tiempo mirando a Britt dormir, parecía un angelito. Estaba completamente enamorada de esa niña. Britt era un amor, y vi que solo hacía berrinches para llamar la atención de Calle.

Mantuve mis ojos en la niña y sorprendí a Calle mirándonos a veces por el espejo retrovisor. Llegamos a la casa y Calle tomó a Britt para llevarla a su habitación. Yo también fui a mi habitación. Me cambié rápidamente y me tiré sobre la cómoda y suave cama. Estaba agotada. No había pegado ojo desde que llegué. El día fue simplemente maravilloso, sonreí pensando en cuánto quería tener una familia, una hija a la que pueda consentir. Me preguntaba cómo Calle podía soportar tanto tiempo sin ver a esa maravillosa niña, yo no soportaría y llevaría a mi hija conmigo a donde sea que fuera.

Calle me trató bien todo el día y eso me pareció extraño. Me pidió que estuviéramos en paz y realmente colaboramos para eso. Pero todo eso solo era frente a su hija, sabía que cuando volviéramos a nuestra rutina normal, ella volvería a ser esa dura y grosera Daniela.

Escuché la puerta de la habitación abrirse y todo mi cuerpo se estremeció. No pasó mucho tiempo antes de que la puerta se volviera a cerrar. Solté un suspiro de alivio y encendí la lámpara de la mesita de noche, me di vuelta y vi a Calle acostada a mi lado. Salté de la cama y ella se echó a reír.

—Joder, ¿estás loca? — Pregunté y ella seguía riendo.

—Wow, ¡lo siento! — Dijo cubriéndose con mis sábanas y la miré confundida. —Pensé que me habías visto entrar.

—¿Qué haces? — Pregunté mientras seguía de pie al lado de la cama.

—No podía dormir, así que vine aquí. —Dijo simplemente y la miré desconfiada sentándome en el borde de la cama un poco alejada de ella. Calle solo llevaba un top y unos bóxers, nuevamente sentí que mi cuerpo temblaba al mirar el bulto sus bóxers. No entendía mis ganas de tocar allí. No entendía mi curiosidad al respecto.

—¿Y vas a dormir aquí?

—No. Hablar contigo me da sueño. Entonces vamos a conversar. Cuando tenga sueño regresaré a mi habitación. — Dio unas palmaditas en la cama y me senté a su lado. —Acuéstate. — Pidió y me acosté frente a ella sintiendo mi estómago dar vueltas. Nos quedamos en silencio por un momento solo mirándonos, hasta que Calle sonrió y no pude evitar retribuír.

—Ni siquiera pareces la misma persona. — Dije en voz baja.

—Soy exactamente así.

—¿Entonces por qué actuas de esa forma? — Pregunté.

—Hoy en día no puedes ser amable con cualquiera. Es bueno protegerse. Pero no necesitas saberlo, y no necesitamos hablar sobre eso. — Dijo ella, acostándose sobre su espalda.

—¿Protegerte de qué? — Pregunté volteando y apoyando mi codo en la cama para mirarla. —¿De qué tienes miedo?

—Le tengo una fobia aguda a las personas que se meten en mi vida personal, ¿sabías? — Dijo tomando esa postura ruda nuevamente, pero no me ofendí al ver que solo estaba tratando de evitar entrar en un tema delicado para ella.

—Creo que deberíamos hablar sobre lo que sucedió en el hotel, ¿no crees? — Dije y ella se levantó resoplando.

—Ya no quiero hablar. Me voy a dormir. — Se estaba levantando, pero la sujeté.

—¡Por favor, calma! Solo vamos a hablar un poco. — Dije y ella pareció ceder.

—¿Sobre qué?

—Sobre nuestras vidas antes de todo esto. Sé que escondes muchas cosas, Calle. Quiero conocerte, quiero saber lidiar contigo porque siento que si seguimos tratándonos mal, eso nos perjudicará. Vamos a pasar mucho tiempo juntas y creo que al menos deberíamos intentar hacer una amistad. — Dije y ella se recostó contra la cabecera de la cama.

—Ya me está dando sueño. — Fingió un bostezo haciéndome reír. Me acosté en la cama y ella también volviendo a quedar frente a mí. —¿Quieres que te cuente sobre mi vida? — Preguntó y yo asentí. Bostezó de nuevo y puse los ojos en blanco. No sabía si estaba fingiendo o si de verdad tenía sueño, pero no la dejaría dormir hasta que me contara todo. —Esto sería mucho más divertido si estuvieras desnuda. — Dijo y resoplé sintiendo que mis mejillas se calentaban. Aunque me encantaría estar desnuda con Calle.

—Daniela... — Puse los ojos en blanco.

—Estoy bromeando... Bueno, más o menos. Realmente tendría menos sueño. — Dijo y seguí mirándola esperando a que hablara. —De acuerdo, no soy muy feliz. Britt es mi único motivo de felicidad y por eso siempre me verás sonriendo cerca de ella. Hasta ahora solo ha sucedido algo malo en mi vida, pero te lo diré para que me entiendas un poco. Sé que eres buena chica y solo estás tratando de acercarte a mí, pero es difícil para mí dejarte hacerlo...

—Puedo hacerlo, si derribas ese muro que levantaste entre nosotras. — Dije y ella suspiró.

—Te contaré algunas cosas que ya me han pasado y tal vez entiendas. Pero por favor, nunca vuelvas a tocar este tema después de que te lo diga, ¿de acuerdo? — Dijo, y asentí curiosa por saber qué escondía la mujer que tenía un Oscar.

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora