Capítulo 33

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POCHÉ POV

Nos quedamos unas horas más en la piscina y después todos fueron a darse una ducha en los baños. Daniela había desaparecido. Fui tras ella en la habitación y la vi acostada durmiendo. Por un momento tuve la impresión de que estaba fingiendo y le pedí a Vero que la vigilara por mí. Daniela parecía molestarse cuando yo la vigilaba, aunque pensaba que ella debía entender eso, porque no era nada confiable estando sola. Paula pidió irse y dejándome confundida. Ella dijo que me vería en mi casa en Los Angeles la otra semana y yo acepté.

Aún estaba en la piscina jugando con Britt, solo nosotras dos. Me gustaba aprovechar el pequeño tiempo que tenía para pasar con ella. Esa niña me hacía feliz, no podía pensar en ningún problema cuando estaba cerca de ella y eso solo dejaba más en claro lo especial que se había convertido Brittany en mi vida. La estaba sosteniendo acostada boca abajo en el agua mientras ella movía sus bracitos como si estuviera nadando, cuando Mafe nos interrumpió.

-¿Poché? - Ella me llamó y me estremecí.

-¿Sí?

-Perdón. Es solo que Brittany irá conmigo hoy y ya me estoy yendo - Dijo y me quedé paralizada porque vi una sonrisa en su rostro. Ella actuaba normalmente y eso era muy extraño.

-C-Claro... Ehh - Tartamudeé y llevé a Brittany hacia ella un poco triste por tener que dejarla ir. Mafe tomó a Britt envolviéndola en una toalla.

Entramos en la casa y ella le dio un baño a su nieta y la vistió. Estuve cerca de ellas todo el tiempo, pero no dije nada. Mafe hablaba todo el tiempo con su nieta sobre lo que harían en los días que estarían allá, y Britt parecía estar emocionada.

-Ya me voy, cariño. Avísale a Daniela que traeré de vuelta a Brittany el martes, por favor. - Dijo y estrechó mi mano.

-Le avisaré. - Le sonreí y ella retribuyó. Toda esa amabilidad me estaba asustando, pero pensé que era mucho mejor así. Me acerqué a Brittany que estaba a su lado y la abracé. -Adiós mi princesita preferida. - Besé su cabeza e inhalé el buen olor de shampoo para bebés en su cabello. -Dale un beso a mamá. - Dije y ella se quitó el chupete de la boca y me dio un beso húmedo en la mejilla.

-Está bien, mamá - Brittany se quejó de mi abrazo y sonreí abrazándola aún más, haciéndola sonreír.

-¿Te dice mamá? - Preguntó Mafe y asentí sonriendo.

-Hace un tiempo. Daniela la acostumbró así - Dije y Mafe sonrió.

-Ahora puedes irte, bebé. Te amo - Dije dándole otro abrazo a Brittany. -Dime que me amas.

-Te amo, mamá. Adiós - Dijo impaciente y corrió hacia German que estaba en la puerta. Mafe se despidió agitando una mano y se fue.

Me quedé un rato en la sala esperando a que alguien apareciera, pero todos en esa casa habían desaparecido. Alba y Laura estaban en la habitación haciendo Dios sabe qué y Chris y Vero también. Así que decidí ir a la habitación para ver si Daniela aún estaba viva. Entré en la habitación y ella estaba apoyada contra la ventana abierta. Sentí un olor a cigarro y me di cuenta de que estaba fumando. Me acerqué a ella y me paré a su lado también apoyándome contra la ventana, lo que la asustó.

-Que susto. - Dijo soltando el cigarro de su mano haciéndolo caer sobre el césped de allá abajo. Parecía tener alguna esperanza de que no la hubiera visto fumando.

-¿Ahora fumas? - Pregunté y ella suspiró.

-No. Yo solo... - Hizo una pausa y se acostó en la cama, cubriéndose con el edredón. -Solo estoy un poco estresada. Pero no siempre fumo, no te preocupes.

-No me estoy preocupando. Solo pregunté para saberlo. - Dije fríamente y me senté a su lado.

Cogí mi teléfono y le envié un mensaje de texto a Laura diciendo que había pillado a Daniela fumando. Daniela se quedó mirándome por un rato y seguí prestándole atención a mi teléfono. Cansada de mirarme sin motivo alguno, ella también cogió su teléfono para mirarlo. Deseaba encender un cigarro y quemarle la frente, porque Daniela solo buscaba cosas que la matarán lentamente cada día y eso me enfurecía, porque parecía que no le importaba ni un poco lo que yo pensaba de eso y lo que ella misma estaba haciendo con su propia vida.

-¿Estás molesta? - Preguntó aún mirando su teléfono.

-¿Por qué lo estaría? - Pregunté de vuelta y ella me miró.

-Porque estaba fumando. Sé que no te gusta...

-¿Qué quieres que diga? No soy tu madre - Dije y ella arqueó una ceja. -Ya estás bastante grande, sabes muy bien lo que haces.

-De acuerdo. - Nos quedamos en silencio por un tiempo, hasta escuché varias voces provenientes de la sala y me levanté sin decir nada. Fui a la sala de estar y las dos parejas estaban sentadas en el sofá.

-¿Poché también estaba en la habitación? Entonces todos tuvimos sexo. - Dijo Alba y todos se rieron. Chris estaba abrazando a Vero y Alba estaba acostada en el regazo de Laura.

-No tuve sexo. Tienen suerte. - Dije y Chris me miró desconfiado.

-¿Vas a decirme que estuviste todo este tiempo en la habitación de mi hermana y ella no intentó nada? - Chris preguntó y suspiré pensando si debía mentir en mi respuesta.

-No. Solo estábamos hablando. - Dije simplemente y Chris y Alba se rieron. Laura se puso seria y Vero también, ambas sabían que Daniela no estaba atravesando un buen momento.

-Daniela ya no es la misma. - Dijo Chris y Alba estuvo de acuerdo.

Estuvimos un largo rato allí solo hablando. Chris y Alba hacían bromas sobre Daniela todo el tiempo y eso me estaba molestando. Laura se dio cuenta de eso y les pidió que se detuvieran. Ellos no entendieron nada, pero se detuvieron. Estaba preocupada por Daniela, así que algunas veces le pedí a Vero que fuera a ver si todo estaba bien y ella dijo que Daniela estaba acostada jugueteando con su teléfono. Solo que la última vez la puerta de la habitación estaba cerrada, y eso me puso un poco nerviosa. Quería ir allá y derrumbar esa puerta para asegurarme de que Daniela no estuviera haciendo nada, pero tenía miedo, porque últimamente ella se quejaba de mi desconfianza.

-Vamos a tomar una botella de whisky y jugar un juego. - Dijo Alba y todos parecieron animarse, menos yo, porque mis pensamientos estaban en esa habitación. Ya estaba empezando a sentir náuseas de tan nerviosa que estaba.

-¿Qué juego? - Chris preguntó y todos miramos a Alba.

-Diré algo que nunca hice, y quien ya lo hizo se tendrá que beber el whisky. ¿Entendieron? - Asentimos.

-Ve a buscar a Daniela, Mila. - Dijo Chris y mi corazón empezó a latir con fuerza. Me di cuenta de que tenía miedo. Simplemente tenía miedo de ir a esa habitación. No sabía lo que iba a encontrar allí. La última vez que se encerró en su habitación se emborrachó y se casi se cortó las venas, lo que me desesperó porque pudo haberse matado.

-Vamos. Iré contigo. - Dijo Laura que sintiendo mi pánico, se ofreció a acompañarme. Subimos las escaleras y nos detuvimos frente a la puerta de Daniela. Intentamos escuchar algo, pero estaba en un silencio total.

-No te muestres desconfiada si ella está normal. A ella no le gusta que desconfíen...

-Si no quiere que desconfié entonces que me transmita confianza. Siempre se mantiene alejada encerrándose en la habitación. ¿Cómo no quiere que desconfíen de si está haciendo alguna mierda? - Dijo Laura furiosa y me quedé callada.


Tenía razón. Laura golpeó la puerta muy fuerte y se llevó las manos a las caderas. Laura estaba molesta y podía verlo Mafemente en su rostro. Daniela abrió la puerta después de un rato y Laura la empujó dentro de la habitación y entró. La seguí y ella cerró la puerta. -Quiero que te quites toda la ropa.

-¿Qué? - Daniela preguntó sonriendo.

-Si no te lo quitas te lo arrancaré a la fuerza. Tu eliges. - Dijo Laura y Daniela se puso seria, parecía sorprendida. La habitación estaba a oscuras y solo la luz de la lámpara estaba encendida.

-No voy a desnudarme frente a ti, Laura...

-Quédate con la ropa interior, pero quítate el resto. Quiero ver si no te cortaste alguna otra parte del cuerpo. - Dijo y Daniela suspiró. Ensanché los ojos cuando Daniela se quitó su sudadera negra. Luego se quitó los pantalones de chándal y después la camiseta blanca que llevaba puesta, solo dejando su top y sus bóxers. Se quedó mirándonos y me di cuenta de que Daniela estaba temblando, pero no sabía por qué. Laura se acercó a ella y analizó todo su cuerpo. No parecía tener nada y me alegré de alguna manera.

-¿Satisfechas? - Preguntó Daniela mirándonos.

-No te imaginas cuánto. - Dijo Laura provocativamente y Daniela frunció el ceño.

-¿Me llamaron para eso? - Preguntó Daniela mientras se volvía a poner la ropa.

-Vamos a jugar un juego que Alba inventó. - Dijo Laura y tiró de la mano a Daniela. -Vienes con nosotras. - Salimos de la habitación. Bajamos las escaleras y cuando Chris y Alba vieron a Daniela, comenzaron a reír. Laura les lanzó una mirada fulminante y contuvieron la risa.

-¿Cuál es el chiste? Yo también quiero reír. - Dijo Daniela sentándose en el piso al lado de Vero y todos hicieron lo mismo.

-Pasaste horas en la habitación con Poché y no te la follaste. - Dijo Chris y Daniela lo miró seria. Ahora en la luz, podía ver que las pupilas de Daniela estaban muy dilatadas. Daniela tenía la piel muy blanca, pero ahora parecía más pálida de lo normal. Debajo de sus ojos tenía fuertes ojeras que llegaban a ser rojas. Sus ojos estaban casi negros. Eso era muy extraño. Laura miraba a Daniela y luego me miró como si quisiera hablarme con la mirada, pero yo ya no entendía nada.

-No es que sea asunto suyo, pero he estado hablando con mi novia. Tenemos mucho tiempo para eso. - Ella dijo pareciendo muy agitada. Hacía movimientos extraños con sus dedos en sus piernas y eso me estaba asustando. Tomé su mano y entrelacé nuestros dedos, porque eso me estaba poniendo muy nerviosa. Su mano estaba fría y estaba temblando, lo que no alivió mucho mi nerviosismo. Solté su mano y me acerqué aún más. Entrelacé mi brazo con el de ella y volví a tomar su mano, apoyando mi cabeza sobre su hombro. Se removió el pelo y luego comenzó a rascarse la cara. Yo la miraba asustada y Laura hacía lo mismo, pero ella no parecía darse cuenta de que nos estaba extrañando sus reacciones.

-Comencemos... - Dijo Alba y la miré. Le entregó un vaso a cada uno y luego le explicó el juego a Daniela. Alba llenó el vaso de todos con whisky y se sentó al lado de Laura. -Bien, yo comienzo. Nunca he chupado una polla. - Dijo y todos se miraron entre sí.

-¡Por el amor de Dios! - Dijo Laura riéndose.

-Puedes beber, Chris. No nos burlaremos de ti. - Dijo Alba y nos reímos. Nos quedamos en silencio mirándonos, hasta que Laura y Vero bebieron de su vaso. Alba se arrodilló frente a Daniela y le apretó las mejillas haciendo que abriera la boca. Rápidamente tomó el vaso y derramó todo el contenido del whisky en su boca. Daniela se rió y se pasó la mano por las partes que se habían mojado en sus mejillas. -No tengas vergüenza de admitir tus errores en la vida, Daniela.


-No me expongas, Alba. - Dijo Daniela sonriendo me alegré al ver esa sonrisa en su rostro. Aún actuaba extraño, pero estaba tratando de actuar normal.

-Ahora yo... - Dijo Chris y levantó su vaso. -Nunca me follé a una mujer fea. - Él sonrió como si estuviera orgulloso de sí mismo y todas nos quedamos mirándolo. Su sonrisa fue desvaneciéndose lentamente. Daniela soltó una risita irónica, casi a propósito.

-¿En serio, hombre? ¿Qué es una mujer fea para ti? - Daniela preguntó y Chris frunció el ceño.

-Cada uno tiene sus gustos, Daniela. A mí no me gustan las feas. - Respondió con seguridad y todas seguimos mirándolo.

-¡Idiota! - Dijo Alba.

-Eres un idiota, por eso dices eso.

-¿Ya has estado con mujeres feas, Daniela? - Chris preguntó irritado.

-Todas son hermosas a su manera, hombre. El estándar de belleza es una mierda. Lo feo y ridículo aquí es tu prejuicio. - Daniela respondió irritada también. Estaba enamorada de su mente. -Y no voy a beber esta mierda solo porque estuve con chicas hermosas porque todas las mujeres son hermosas.

-Decir eso frente a la más feministas de todas no fue bueno, Chris... - Dijo Laura y Chris resopló.

-No hay mujer fea... - Daniela iba a hablar pero Alba la interrumpió.

-Solo hay mujeres que no conocen los productos de Kylie Jenner. - Dijo Alba y todas nos echámos a reír.

-Mi turno... - Dijo Laura. -Nunca tuve sexo anal. - Dijo Laura y me reí. Daniela me miró como si me pidiera que bebiera, porque por alguna razón no quería que la gente supiera que no hacía eso conmigo. No entendía el por qué, así que me hice de la desentendida.

Vero fue la única en beber del vaso. Todos me miraban esperando que también bebiera, pero no lo hice.

-Ah no... - Alba se echó a reír. -Esperen. - Daniela me miró poniendo los ojos en blanco. Ella comenzó a rascarse la cara otra vez y parpadear rápidamente, lo que me preocupó. Alba le dijo algo al oído a Vero y ella se echó a reír.

-De acuerdo. Mi turno... - Dijo Vero conteniendo la risa. -Nunca tuve sexo anal con Daniela.

-Han escuchado, ¿no? - Dijo Alba. -Que beba la que ya lo hizo. - Dijo y bebió de su vaso y hasta lo lamió. Daniela se rió y suspiró. Me mantuve quieta, haciendo reír a todos allí. Daniela se quedó jugando con sus dedos forzando una sonrisa. Ahora podía ver que Daniela estaba pensando algo para Alba. Parecían dos niños.

-Lo siento - Dije y ella sonrió.

-No, amor. Tranquila. - Dijo Daniela y volvió a llenar el vaso de todos. -Ahora es mi turno. Nunca hice que mi novia se corriera menos de cinco veces en una noche. - Dijo Daniela y todos parecían pensativos. Alba parecía estar tratando de recordar si eso había pasado una vez con ella, y Chris también. Yo también estaba tratando de recordar si Daniela me había hecho venir cinco veces en una noche. Pero claro que no dije allí que fueron varias veces. -¿Alguien?

-Creo que Daniela ganó. - Dijo Vero y nos reímos.

-No subestimes el poder de la polla de Daniela. - Dijo Alba y chocó los cinco con Daniela.

-Mi turno... - Dije. -Nunca he usado un vibrador.

-¡Bebe, Chris! - Dijo Alba y él se echó a reír. Ensanché los ojos cuando vi a Alba, Laura y Vero beber del vaso.

-¿En serio, chicas? - Dije y ellas se rieron.

-Mi pasado me condena. - Dijo Laura haciendo una mueca.

Estuvimos un largo tiempo allí descubriendo cosas horribles el uno del otro. Ya estaba muy mareada, mis ojos estaban pesados, pero no tenía nada de sueño. Sentía todo mi cuerpo entumecido. Estaba casi encima de Daniela, sintiéndola temblar más con cada sorbo de whisky. Sus reacciones ya no solo me asustaban a mí, sino a todos los que estaban allí. A veces la observaba y ella estaba mirando a la nada con un semblante asustado. Eso era muy extraño.

-¿Por qué te rascas tanto la cabeza, Daniela? - Alba preguntó y Daniela la miró con los ojos ensanchados.

-Y no deja de rascarse la cara. - Dijo Chris y Daniela permaneció callada. Parpadeaba rápidamente y temblaba mucho.

-¿Qué tienes, Daniela? - Vero preguntó. -Estás temblando mucho. - Vero intentó tomar la mano de Daniela para sentir, pero ella la apartó.

-Relájate, Daniela. Parece que estás drogada. - Dijo Alba y todos miraron a Daniela. Solo entonces volví a la realidad y me sentí como una imbécil. Laura me miró y cerró los ojos respirando profundamente. Ella también lo había notado y estuvo tratando de avisarme todo el tiempo. Era eso. Daniela estaba bajo los efectos de alguna droga. Me levanté de su regazo y la miré. Daniela parecía un zombie y me asusté con lo que vi. Estaba sudando y con los ojos entrecerrados.

-¿Te drogaste? - Fui directa y ella comenzó a parpadear rápidamente. Su mirada estaba desenfocada. Miraba a todos lados, menos a mí. Sostuve su rostro muy cerca del mío y la miré profundamente a sus ojos que estaban irreconocibles. -¿Te drogaste? - Repetí y ella quitó mis manos de su cara.

-Claro... Claro que no. - Tartamudeó y cerré los ojos tratando de no llorar. No podía creer que Daniela había hecho eso. -N-No hice eso...

-Si no me dices la verdad, juro que te parto la cara. - Dije sin mirarla. No podía mirarla. No podía ver a Daniela así. Si quería mantenerme firme, no podría mirarla.

-Lo siento. - Dijo y me llevé las manos a los ojos y comencé a llorar. No podía contenerme más, eso era demasiado para mí. -Poché, escúchame... - Daniela se acercó y en un impulso le di una cachetada perdiendo completamente el control.

-¡¿Acaso quieres matarte?! - Grité. Ella me miraba con los ojos llenos de lágrimas. Laura se paró a mi lado y me tomó del brazo. Parecía temer que fuera a atacar a Daniela, pero no iba a hacerlo. No quería golpearla y ni siquiera sabía por qué le había golpeado. Tal vez fue la culpa del alcohol en mi sistema que me hizo perder control. Sentía náuseas y estaba mareada de nuevo. No sabía qué era eso.

-¿Podemos hablar de esto más tarde? - Preguntó Daniela y suspiré fuertemente mirándola como si fuera a arrancarle cada mechón de su cabello.

-Chicas... - Chris se manifestó detrás de mí, pero no lo miré. Ahora no podía quitarle los ojos de encima a Daniela sin sentirme una inútil por no haber estado todo el día a su lado. Era mi culpa. No podía cuidarla, no le daba atención lo suficiente. Estuve lejos de ella durante días y eso hacía que Daniela actuara de esa manera. Me sentía más inútil que nunca. Eso no podía seguir. -No vivo lejos de aquí. Vayamos a mi casa, hay suficiente lugar para todas allá. Poché y Daniela necesitan estar solas. - Chris sugirió y las chicas aceptaron.

Se despidieron de nosotras un poco tristes y se fueron. Le dije a Daniela que se diera un baño y ella se fue de inmediato. Me duché en otro baño, sentí fuertes náuseas y terminé vomitando mucho. Tal vez fuera por tanto alcohol ingerido.

Cuando volví ella aún estaba en el baño. Había dejado la puerta abierta y supuse que era para asegurarme de que todo estaba bien con ella. Me senté en la cama y esperé. Tendría una conversación muy seria con ella que podría cambiar totalmente el rumbo de nuestra hasta entonces, relación.

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