POCHÉ POV
Con la intención de matarme, Daniela apareció frente a mí completamente desnuda. Se secaba con una toalla y me miraba. Me estaba esforzando mucho para no ceder. Pero su cuerpo era perfecto. ¡Sexy! Pareció notar que mis ojos estaban clavados en su cuerpo mojado y sonrió.
—Pensé que la conversación no sería tan seria si me quedaba desnuda. Espero que no te importe. — Dijo Daniela y se sentó a mi lado en la cama. Me aparté un poco de ella tratando de controlar el impulso de saltarle encima que ya estaba creciendo en mí. Su olor era maravilloso y ya invadía toda la habitación.
—Vístete. — Dije y ella giró los ojos. Ella caminó hacia el clóset y desapareció de mi vista, haciéndome maldecir mentalmente. Ella realmente sabía cómo provocarme.
—¿Satisfecha, mi amor? — Se sentó a mi lado otra vez. Ahora llevaba un conjunto de sudadera gris. —Aún estoy sin bóxers. — Me susurró al oído y no pude evitar el escalofrío que recorrió mi cuerpo. Estaba teniendo una lucha interna contra mis propios deseos, pero no podía ceder a esta altura del campeonato. Sabía lo que Daniela estaba queriendo y si lo hacía, cambiaría completamente el rumbo de todo lo que planeé.
—Basta, Daniela. Tenemos mucho de qué hablar. — Dije y me senté un poco apartada. Ella suspiró y se pasó las manos por el pelo impaciente.
—Quieres que te explique lo que pasó hoy, ¿verdad?
—Quiero que me expliques lo que te está pasando y lo que te está llevando a hacer todo esto. — Dije y ella respiró hondo. Se quedó en silencio por un momento, como si tratara de encontrar las palabras para comenzar a hablar.
—No puedo explicarlo bien. Técnicamente son las personas, Poché. — Ella comenzó a hablar, sin mirarme. Me quedé observando su nerviosismo, eso acababa conmigo. —Las personas han estado diciendo cosas horribles sobre mí, siempre lo hicieron. Esta semana estuve viendo todos esos comentarios sobre mí y me pusieron muy mal. Y tal vez no soy nada de lo que imaginas que soy. No soy ruda como piensas, no soy soy ese tipo de persona a la que no le importa la opinión de los demás. Me importa lo que diga la gente. Veo que muchas personas me odian por cosas que no hice. Intento cambiar, trato de ser lo que ellos quieren que sea, pero nunca es suficiente. También extraño a mi familia. Veo la diferencia con la que mi madre trata a mis hermanos, eso acaba conmigo. Quiero acercarme a ellos, pero siento que no soy capaz de actuar como quiero. Simplemente no puedo y lo arruino todo. No quería mostrarte que soy así de débil, porque siento que no fue de esta persona de la que te enamoraste. Pero he sabido disimular todo el tiempo. Me estoy muriendo por dentro y tengo que fingir que todo está bien. Sé que mis actitudes deben haber hecho que tus sentimientos por mí cambien, pero lo juro, Poch, juro que cambiaré... — No dejé que terminara de hablar y la abracé con todas mis fuerzas.
—Ven aquí. Abrázame. No digas nada — Puse su cabeza sobre mi pecho y me di cuenta de que ella estaba llorando. No podía creer que Daniela estuviera acabando consigo misma simplemente porque no sabía lidiar con las personas que decían cosas horribles de ella, y peor, no sabía lidiar consigo misma. Pero Daniela estaba equivocada, la conocía como nadie más. Siempre supe que ella se estaba escondiendo detrás de algo, ahora estaba segura de que era el miedo a no ser suficiente.
—Perdóname, ¿sí? — Me soltó de la nada y se paró frente a la cama. —No quiero verte sufriendo por mi culpa. Ya debes estar harta de mí, pero siempre lo has sabido, Poché, siempre supiste que tenía problemas emocionales y que eso era algo muy serio. Si quieres dejarme, lo entenderé, incluso sabiendo que será un peso aún más pesado para cargar sobre mi espalda, pero sin tu amor ya nada será igual. Yo en tu lugar haría lo mismo. Soy una persona difícil de lidiar...
—Nunca en tu vida, bajo ninguna circunstancia, dudes de mi amor por ti. No digas ese tipo de cosas, te prometí que estaría contigo sin importar lo que sucediera... — Dije y tomé sus manos, haciendo que se sentara en la cama de nuevo. —Tienes que creer que estaré a tu lado. Porque si me miras directamente, sabrás que soy la única persona en tu vida que te conoce y te acepta tal cuál eres. No importa qué. — Sostuve su rostro con mis manos y miré profundamente esos hermosos ojos verdes, que ahora brillaban intensamente. —Te amo demasiado, Daniela, y siento que nunca sabrás cuánto.
—Perdóname, Poch. — Dijo y me abrazó una vez más.
—Está bien, mi amor. Solo necesito que ahora me permitas ayudarte. — Dije mientras acariciaba su cabello y la sentía sollozar contra mi hombro. —Nunca podremos juzgar lo que sucede dentro de los demás. Y te entiendo más que nadie, pero tienes que dejar de pensar en esas cosas.
—Me torturo con mis propios pensamientos — Dijo llorando y sentí un dolor en mi pecho. No podía verla tan perdida, necesitaba ayudarla de alguna manera.
—Mírame... Perdóname por haber perdido el control hoy, ¿sí? — Dije y ella asintió. —Estaba enojada, pero no contigo, estaba enojada conmigo misma. Eres humana y todos tenemos nuestros días difíciles. No eres feliz, Daniela y eso me duele. Quería ser suficiente, quería simplemente abrazarte y hacer que todo tu dolor desaparezca, pero ya vi que no soy capaz de hacerlo.
—No creas que no me haces feliz, porque lo haces. Sufro mucho cuando estás lejos porque solo puedo sentirme bien cuando estás cerca. — Dijo y sonrió. Al ver esa sonrisa encantadora y saber que el motivo era yo no tenía precio.
—Te ayudaré, amor. Quiero que continúes con tus terapias y que ya no te niegues a tomar tus medicamentos. Los necesitas. Tus pensamientos y deseos están desordenados y necesitamos hacer algo... — Ella solo asintió con tristeza. Daniela quería tratar de recuperarse sin tener que tomar sus medicamentos, pero era imposible. Ella realmente los necesitaba.
—Creo que necesitamos dormir. — Dijo Daniela y asentí. Se acostó en la cama y yo prácticamente me acosté sobre ella, pero a Daniela no pareció importarle ni un poco. Puso sus dedos entre mi cabello y se quedó acariciando el lugar, como siempre hacía.
Estuvimos un largo rato en silencio, pero aún estábamos despiertas. No podía dormir antes que ella. Siempre creía que me despertaría al día siguiente con Daniela muerta a mi lado. Sentí que su respiración se aligeraba y me levanté para comprobar si ya estaba durmiendo, pero aún tenía sus ojos abiertos.
—Puedes dormir. Seguiré aquí cuando despiertes. — Dijo y selló nuestros labios. Solo sonreí creyendo en sus palabras y me acosté nuevamente entregándome al sueño.
DANIELA POV
Al día siguiente me desperté con alguien acariciando mi mejilla. Abrí los ojos con dificultad sintiendo que la luz golpeaba justo en mi cara y vi a Poché mirándome fijamente. Ella solo estaba en bragas y sujetador, me controlé mucho para no tocarla en ese momento. Sonreí involuntariamente al verla. Poché estaba allí. No me había dejado. Eso significaba que todo estaba bien entre nosotras, así que
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Marketing (Adaptación Caché G!p)-Terminada
FanfictionDaniela Calle: Una actriz que está en la cima de la fama siendo durante años la protagonista de una saga de películas. María José Garzón(Poché): Una cantante recién conocida que está comenzando una carrera. Las dos firman un contrato por un año para...
