POCHÉ POV
Me abalancé sobre Matu sin importarme nada y agarré su cabello con toda la fuerza que tenía. Mi corazón estaba acelerado y sentía que todo mi cuerpo temblaba de rabia. Sabía que esto podía ser peligroso, pero no me importaba, solo quería matar a Matu con mis propias manos. Matu trató de apartar mis manos mientras yo movía su cabeza de un lado a otro. No sabía por qué estaba con tanto odio, pero estaba descontrolada. Matu me empujó y me dio una cachetada, lo que me enfureció aún más.
-¡Voy a matarte! - Me abalancé sobre ella nuevamente golpeándola por todas partes. No sabía si le dolía, pero necesitaba agredirla. Sentí una mano sostenerme por detrás alejándome de Matu. Sabía que era Daniela. Me removí en sus brazos tratando de liberarme. No estaba satisfecha. Aún no había suficiente sangre en la cara de Matu.
-¡Basta! ¿Estás loca? - Valentina se puso en medio sosteniendo a Matu que aprovechaba que Daniela me estaba sujetando para patearme.
-Mira lo que le hiciste a mi cara. - Gritó Matu señalando un corte en su boca y otro en la esquina de su ojo izquierdo.
-Debería haber hecho más. ¡Ojalá te hubiera desfigurado la cara, perra! - Dije, tratando de soltarme de Daniela, pero ella era más fuerte.
-¡Envidiosa! ¿Quieres desfigurarme la cara pensando que tu esposa dejará de mirarme? - Matu se burló y sentí mi sangre hervir. Mi cabeza estaba palpitando y ya me sentía mareada y con náuseas. Me removí con todas mis fuerzas y pude hacer que Daniela me soltara, pero ni siquiera tuve tiempo de caminar porque Daniela me agarró de nuevo inmovilizando mis brazos.
-Esta es la última vez que lo diré, si no te detienes ahora te dejaré aquí y me iré. - Daniela habló cerca de mi oído y me estremecí. Parecía estar enojada y demasiado molesta conmigo. Matu dijo algo que no escuché y Valentina la agarró por el cabello y le dio una palmada en la boca. Matu se quedó mirándole a Valentina, que era mucho más alta que ella, con los ojos agrandados y sonreí al ver que estaba muerta de miedo.
-Hija, lleva a Poché dentro. - Mafe apareció de la nada con mi madre a su lado, parecía preocupada. Daniela prácticamente me llevó cargándome a una habitación y Valentina vino detrás. Valentina se dio cuenta de que no estaba muy bien y me trajo un vaso de agua con azúcar. Estaba temblando demasiado y con un cólico muy fuerte. No sabía si eso era normal, pero no dije nada para no poner a Daniela más nerviosa.
-¿Estás bien? - Daniela preguntó seria, arrodillándose frente a mí.
-Sí. - Mentí. Sentía náuseas, y eso era una mierda, porque podía vomitar en cualquier momento y Daniela se daría cuenta de que no me estaba sintiendo nada bien.
-No te ves bien. - Dijo Daniela acariciando mi muslo, pero una vez más actuando como si no estuviera nerviosa. Ahora estaba preocupada y me sentí culpable.
-Si sientes algo no dudes en decirnos para que podamos llevarte a la clínica. ‐ Dijo mi madre y yo asentí.
-Solo tengo náuseas. Necesito usar el baño. - Dije y me levanté yendo rápidamente al baño.
Daniela me siguió, pero cerré la puerta antes de que ella entrara. Me incliné sobre el lavabo, sentía como si mi hígado estuviera siendo apretado. Me salpiqué agua en la cara y respiré hondo. Ya no aguantaba más ese dolor. Estaba débil, apenas podía pararme. Me senté en el piso del baño, escuchando a Daniela golpear la puerta pidiendo entrar, pero no le abrí. No quería que me viera en ese estado. Me sentía mal por ser tan irresponsable y no controlarme ni un poco para no perjudicar a mi bebé. Había un poco de sangre en mis bragas, lo que me aterraba aún más. Sabía que esto podría ser un problema, ya que estaba sintiendo dolores, pero ya estaba pasando, así que decidí no decir nada al respecto.
-Por el amor de Dios, hijo, quédate quieto. No asustes a mami. - Dije acariciando mi vientre y sonreí cuando lo sentí moverse. Parecía estar bien. Quería creer que lo estaba. Abrí la puerta del baño y Daniela miró mi barriga de inmediato.
-¿Estás bien? ¿Vomitaste? ¿Sientes algún dolor? - Preguntó un poco desesperada acariciándome y sonreí.
-Estoy bien. Solo tenía un poco de náuseas. - Dije y ella suspiró aliviada.
-¿Estás segura? - Preguntó desconfiada. -Si quieres podemos ir al médico.
-No. Estoy bien. - Dije y ella me abrazó besando mi frente.
-¿Estás más tranquila? Vamos a mi casa. Ya no es un buen ambiente para quedarnos aquí. - Dijo y acepté. Nos despedimos de la gente y nos fuimos con Brittany, mi madre y Valentina. Matu ya se había ido y agradecí por no haber visto su cara cínica de nuevo.
-Hola, amor. - Dijo Daniela alegremente pasando por la puerta llena de bolsas.
-¿Dónde estabas? - Pregunté y ella frunció el ceño.
-Estás de mal humor, ¿eh? - Selló nuestros labios rápidamente y se sentó en la cama. -Fui a comprar unas cosas.
-¿Por qué no me llevaste? - Dije enojada. -Me quedo encerrada aquí. Me siento como un pájaro en una jaula. Estoy cansada de esta vida.
-Hey, quieres ocultar el embarazo. Si sales a la calle van a ver tu vientre. - Dijo acariciando mi muslo.
-La gente ya sabe que está pasando algo. Ya no me importa.
-Pero se volverá confuso para ellos. Raul dijo que cuando decidamos hablar sobre eso, tendremos que hacer una entrevista juntas. - Tomó las bolsas y las tiró todas sobre la cama. -Estaba en el shopping y vi esto en la vitrina de una tienda de bebés. - Dijo mostrándome un pequeño mono de panda. -Estoy demasiado ansiosa por verlo usando esto.
-¡Que tierno! - Dije oliendo la pequeña prenda. -Debiste haberme llamado. Yo también quería comprar ropa para el bebé. - Dije mirando las bolsas. -¿Este vestido es para Britt?
-Sí - Daniela se levantó y fue a la puerta para llamarle a Brittany. -Wow. - Dijo Daniela mirando a Brittany entrar en la habitación solo en braguitas y con mis zapatos en sus pies. -Pero que una hermosa modelo.
-Mira lo que mamá compró... - Dije y Britt tomó el vestido analizándolo.
-¿Te gustó, mi amor? - Preguntó Daniela besando la mejilla de Brittany y oliendo su cabello.
-Sí. - Respondió Britt arrojando el vestido sobre la cama. -¿Qué es eso? ¿Es mío? - Preguntó tomando la ropa del bebé.
-No. Es de tu hermanito... - Dijo Daniela quitándole la ropa a la niña. Britt miró a Daniela frunciendo el ceño, pero ella no pareció darse cuenta.
-Ven aquí, mi amor. - Le dije a Britt, pero ella me ignoró y se sentó en el suelo.
Ella actuaba así últimamente. Había días en los que simplemente se negaba a hablar conmigo, lo que estaba desarrollando en mí un sentimiento de rechazo. Ella estaba aún más apegada a Daniela. Había comenzado con sus berrinches de nuevo, y sabía que eso era el resultado de mi embarazo. Daniela nos daba más atención a mí y al bebé, y Britt se sentía olvidada.
Daniela se quedó jugando con mi barriga por un tiempo, el bebé parecía estar muy agitado. Eso me dejaba un poco sin aire, pero me encantaba ver a Daniela emocionada cuando él se movía. Brittany seguía sentada en el suelo jugando con sus juguetes y a veces podía notar sus miradas que incluso parecían tristes.
-Ahhh, ¡no te duermas! ¡Regresa! - Daniela se quejó tratando de mover mi vientre cuando el bebé pareció haberse cansado de moverse.
-Ya te he dicho que no movieras mi barriga así por que me da náuseas. - Dije y Daniela se rió.
-Perdón. - Dijo dándome un besito y volviendo su atención a mi barriga. -Pon tu mano aquí, Britt.
-No. - Dijo Britt sin mirar a Daniela.
-Ya basta, Britt. Ven aquí. - Daniela la volvió a llamar, y Britt parecía fingir que no la escuchaba. Ella solo se levantó y se fue. Sin siquiera mirarnos. -Britt está con sus berrinches de nuevo.
-Ve a hablar con ella. - Dije y Daniela frunció el ceño.
-¿Hablar de qué?
-Hablar con ella, Daniela. Charlar. - Dije y Daniela parecía más confundida que nunca. -Brittany está celosa del bebé. Sabes que lo está, solo te haces de la desentendida porque no sabes qué hacer.
-Exacto. Es una niña.
-Lo es. Pero necesitas hablar con ella. Ve. - Dije, empujándola fuera de la cama.
-¿Qué le voy a decir a una niña de tres años? Ella no lo entenderá.
-Si ella entendió que hay un bebé dentro de mi barriga y que en algún momento saldrá de aquí, también puede entender que no tiene que ponerse así porque no la cambiaremos. Eres su madre. Tienes que comenzar a tener pequeñas charlas con ella desde ahora. - Dije y Daniela puso los ojos en blanco levantándose de la cama.
-Ahora soy su madre, ¿no? Tú también lo eres.
-Por si no te has dado cuenta, Brittany ya ni siquiera me habla.
-Aún es una bebé y está más mañosa ahora que sabe que vendrá otro. - Dijo Daniela y me reí. Ya se había dado cuenta de que Brittany estaba más mañosa, ya que en los últimos meses estaba haciendo que Daniela le diera el biberón. Todos los días quería dormir entre nosotras y Daniela la ponía en su cuna una vez que ya se había dormido.
-Ella necesita conocer gente. Necesita hacer amiguitos. - Dije y Daniela frunció el ceño. -Hay un parque infantil muy bonito al final del condominio. Podríamos llevarla allí. Hay niños de su edad para que juegue con ellos.
-No, gracias. No la quiero con ningún niño. - Dijo Daniela seriamente y me reí.
-Basta, Daniela. Son solo niños.
-No me interesa. Ella no tiene la edad suficiente para jugar con ningún niño. - Dijo Daniela malhumorada y me parecía divertido sus celos con su hija.
-Bien. Entonces con niñas.
-Lo pensaré. - Dijo Daniela y selló nuestros labios rápidamente. -Ya vuelvo - Dijo Daniela saliendo de la habitación.
Me quedé en la habitación arreglando el desorden de la ropa del bebé y los juguetes de Brittany, pero pronto volví a la cama sintiendo fuertes cólicos y mucho dolor de espalda. Tal vez era hora de contarle a Daniela sobre los horribles dolores que estaba teniendo, o tal vez ta debería ir al médico, porque podría ser algo muy peligroso que está poniendo en riesgo la vida de mi hijo. No quería preocupar a Daniela, porque le estaba dando mucho trabajo y eso me hacía sentir mal. Ella estaba siendo muy paciente. Me tenía mucha paciencia y actuaba con la mayor tranquilidad cuando yo tenía algún ataque.
Me asusté al ver una pequeña mancha de sangre en la sábana blanca, esta vez parecía ser más de lo normal.
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Marketing (Adaptación Caché G!p)-Terminada
FanfictionDaniela Calle: Una actriz que está en la cima de la fama siendo durante años la protagonista de una saga de películas. María José Garzón(Poché): Una cantante recién conocida que está comenzando una carrera. Las dos firman un contrato por un año para...
