DANIELA POV
Desperté sintiendo el sol quemando en mi rostro. Abrí los ojos y miré el reloj que marcaba las 11:20 de la mañana. Me giré en la cama y me decepcionó no ver a Poché allí. Todos los días de esa semana fueron así, porque Poché estaba de gira y no podía pasar más de dos días en mi casa. Apenas hablaba con ella durante la semana, porque cuando yo tenía tiempo, Poché se estaba preparando para algún concierto o evento en el que tenía que estar presente. Y cuando ella tenía tiempo, yo estaba ocupada filmando películas o dando entrevistas. Me sentía mal por hacer que Poché viajara a Miami cada vez que tenía un descanso, pero eso no parecía molestarla en lo absoluto. Para mi felicidad, ella ya debe haber llegado a Miami, porque Brittany estaba cumpliendo 3 años y Poché no se lo perdería por nada.
Volteé nuevamente en la cama recordando que Brittany debía estar durmiendo a mi lado. Me levanté y miré a ambos lados de la cama para asegurarme de que no se hubiera caído al suelo, pero parecía que Britt no estaba allí. Me di cuenta de esto cuando vi algunas almohadas junto a la puerta abierta. Me preguntaba cómo Brittany podría ser tan inteligente como para subirse en almohadas y abrir la puerta. Yo no hubiera pensado en eso.
Salí de la habitación y abrí la puerta de la habitación de Brittany, sin señal de la niña. Caminé por el pasillo y llegué a las escaleras que conducían a la sala de estar. Vi a Britt sentada en el suelo frente a la televisión. Estaba apretando un pastel de chocolate con los dedos. Su carita estaba toda sucia así como como la alfombra de la sala.
-¿Qué desastre es este, hija? - Dije acercándome y ella me miró, pero luego volvió su atención al dibujo animado en la televisión. -Buenos días, bebé. - Besé su mejilla y ella tocó la mía con su manita sucia.
-Pastel de mami - Puso un pedazo en mi boca.
-¿Quién te dejó aquí sola comiendo esto, eh? Mira que desastre. - Dije tratando de quitarle la camiseta de su pijama que estaba toda sucia. -Vamos a darnos un baño... - Traté de levantarla, pero ella se esquivó.
-Dibujo, mamá. - Dijo señalando la televisión, y vi que estaban pasando esa caricatura del cerdito demonio.
-Entonces cuando termine te daré un baño. ¿Está bien? - Pregunté y ella negó con la cabeza. -Seguramente sacaste de Megan ese lado de no gustarte el baño. - Traté de levantarme e ir a buscar algo para limpiar ese desastre, pero Britt me detuvo.
-Ve dibujo conmigo, mami. - Dijo Britt y me senté en el suelo apoyando la espalda contra el sofá. Britt se subió en el sofá y envolvió sus bracitos alrededor de mi cuello y se quedó allí completamente hipnotizada por el dibujo.
Poch❤:
Acabo de llegar al aeropuerto. Ya estoy allí.
Leí el mensaje de Poché.
Yo:
Llega pronto. Te amo.
-¿Qué es eso? - Britt señaló el teléfono y vi que todo este tiempo estuvo prestando atención a lo que yo hacía. Ella tenía esa manía de preguntar sobre las cosas todo el tiempo. Me parecía lindo, porque parecía realmente curiosa e interesada.
-Es un teléfono. Ya sabes, hija. Y esto de aquí... - Señalé la pantalla donde tenía los mensajes. -Son mensajes que mamá le está enviando a tu mamá Poch.
-¿Poch? - Ella repitió.
-Sí.
-Hmm... - Vi que una sonrisita traviesa aparecía en su rostro y sonreí. Era divertido hablar con ella, porque Britt parecía entender todo lo que le decía y solo fingía ser tontita e inocente.
-¿Sabes qué día es hoy? - Pregunté sentándola frente a mí sobre mis piernas. Brittany se quedó mirándome como si quisiera que hablara pronto. -Es tu cumpleaños.
-¿Mío? - Preguntó sorprendida.
-Sí, hija. Te lo estuve recordando toda la semana.
-Ahh... - No parecía muy emocionada. Los niños pequeños no entendían mucho el significado de los cumpleaños.
-¿Lo olvidaste?
-Sí. - Respondió y sonreí. La abracé besando sus mejillas y ella se aferró aún más a mí. Parecía gustarle cuando hacía eso. -No puedo creer que ya tengas tres añitos, mi amor. - Acaricié su pelo.
-Ni yo. - Escuché una voz familiar. Era Poché. Sonreí al verla entrar en la sala llena de bolsas de regalo en sus manos. Mi sonrisa desapareció cuando detrás de ella vi a Paula Galindo. ¿Pero qué demonios estaba haciendo ella en mi casa?
-Sorpresa, Britt - Dijo Poché cuando Britt corrió para abrazarla.
-Llena de sorpresitas, ¿no? - Dije con ironía y Poché me fulminó con la mirada.
-Todo para ti, mi amor. - Dijo Poché entregándole las bolsas a Brittany. Paula continuó detrás de Poché sin decir una palabra, debía saber que no me gustaba para nada verla allí. Brittany estaba animada abriendo los regalos que Poché le trajo.
-Mira mamá - Dijo emocionada cuando vio peluche gigante de Peppa. Ese puerco demonio. Pero Brittany parecía amarla.
-Deja que mami lo vea. - Traté de agarrar el peluche, pero ella no me dejó.
-¡Mío! - Dijo haciendo pucheros y me reí. Ella trató de tomar todos los regalos en sus brazos para llevarlos a su habitación, pero todo cayó al suelo. Poché trató de ayudarla, pero ella no quería que nadie tocara sus juguetes nuevos.
-Llegas, le das regalos a todos y ni siquiera saludas a tu novia. - Dije acercándome a Poché y ella sonrió.
-Hola, mi amor. - Me abrazó. -Te extrañé...
-Ni que lo digas. Casi enloquecí esta semana sin ti. - Dije e intenté besarla, pero ella no retribuyó muy bien, y ya sabía por qué.
-Ella es Paula, cariño...
-Sé quién es ella. - Dije secamente y Poché resopló.
-Bien. Entonces ten un poco de educación y salúdala. - Dijo Poché y puse los ojos en blanco.
-Hola Paula. Es un placer tenerte en mi humilde morada. - Dije y Paula dio una sonrisa Mafemente falsa. -Solo no te digo que te sientas como tu en casa porque tal vez quieras llevar a Poché a mi cama. - Dije y Paula se echó a reír, enfureciéndome más.
-Daniela... - Poché me regañó y giré los ojos. -No empieces, por favor. Paula vino conmigo porque tenemos que hacer una canción juntas. - Dijo Poché y me encogí de hombros. -Alba y Laura también deben estar llegando. Alba ayudará con la canción.
-Al menos debiste haberme avisado que traerías a esta chica a mi casa.
-No te preocupes, que mi casa en Los Angeles ya está comprada. Si te molesta tanto, la llevaré a mi casa la próxima. - Ella dijo y arqueé una ceja. Poché parecía furiosa.
-¿Y aún piensas que tienes razón? Esta chica, como muchos otros y otras, no tiene el menor respeto por que estés comprometida. No quiero pelear, pero es difícil. - Le expliqué más tranquila esta vez y tomé su pequeña mano.
-Solo pienso que deberías ser menos grosera con la gente. - Dijo Poché y fruncí el ceño.
-¿Puedo... Puedo ir a ver si la niña logró subir todos los juguetes? - Dijo Paula y suspiré.
-Ve, Paula. - Poché dijo impaciente y Paula salió de allí. -No puedo creer que ya estémos discutiendo. - Se sentó en el sofá y me senté a su lado.
-Sabes que no me gusta esa chica...
-No te gusta nadie que esté cerca mío, Daniela. Tienes que controlar estos celos. - Dijo y respiró hondo sacudiendo su cabello hacia un lado, dejándome completamente hipnotizada.
-Controlar los celos es un don que no tengo. - La abracé por la cintura. -Perdón por eso...
-Solo quiero entender por qué. Sabes que no necesitas ser insegura, no te cambiaré. Hasta hoy solo he tenido experiencias contigo, y sinceramente no tengo curiosidad en experimentar con otras personas, solo tengo ganas de ti. - Dijo Poché mirándome a los ojos y vi que estaba siendo honesta, entonces sonreí.
-Soy insegura. Lo confieso. ¿Pero quién no teme que lo cambien?
-Has estado con no sé cuántas mujeres y ya me he sentido insegura al respecto. Pero prefiero confiar en ti, a pesar de que a veces sea muy molesto ver a esas mujeres ofreciéndose a ti. - Dijo y me reí.
-Es exactamente eso. Es imposible no enamorarse de ti. Hay un montón de personas diciendo que eres dulce, divertida, hermosa... - Giré los ojos. -Eso me pone muy nerviosa.
-Te extrañé. - Dijo acariciando mi mejilla. -Te amo mucho.
-Yo también te amo. No hay forma de no amarte, porque eres todo lo que le hace bien a mi corazón. - Dije y ella me sonrió dulcemente.
-No estarás borracha, ¿verdad?
-¡Graciosa! - Dije y ella se echó a reír. Nos quedamos allí un rato solo abrazándonos. La observé y me pregunté cómo podía ponerse cada vez más hermosa.
Poché estaba sentada entre mis piernas pasando sus uñas suavemente sobre mi muslo. Parecía un acto inocente, pero me dejó completamente encendida. Llevábamos días sin follar y eso ya era suficiente para que Poché me volviera loca solo con algunas caricias.
Besé su cuello y la sentí temblar involuntariamente. Era bueno saber que el tiempo sin sexo también le afectaba. Enterré más mi cara allí y Poché retrocedió un poco, parecía darse cuenta de que mis intenciones no eran buenas.
-Será mejor que veamos a las chicas... - Trató de levantarse pero la jalé haciéndola sentarse en mi regazo. -¡No, Daniela!
-¿Qué prisa es esta? - Dije tratando de besar su boca, pero ella movía su rostro de un lado a otro, dificultando mi vida.
-No haré nada delante de ellas...
-Pero no hay nadie aquí. - Dije y ella se detuvo por un momento para pensar. Aproveché su descuido y agarré su rostro. La besé con ganas y sentí que sus dedos se entrelazaron con mi cabello. Mi impulso de arrancarle la ropa crecía a cada segundo.
Puse mi mano sobre su muslo y ella lo sacó de inmediato. Sin sentirme satisfecha, la levanté y la acosté en el sofá. Mu puse entre sus piernas y la besé de nuevo. Me presioné contra su pequeño cuerpo y profundicé el beso, ahora con un poco más de prisa. Mi miembro palpitaba dentro de la ropa, quería meterme en ella.
Metí la mano en el escote de su vestido masajeando su pecho lentamente. Me moví en un vaivén sobre Poché presionando mi erección contra su coño, ella agarró mi cintura moviéndose contra mí. Acompañó mi ritmo apretándose completamente a mi cuerpo, volviéndome loca. Seguí yendo hacia adelante y hacia atrás simulando una penetración y la escuché gemir, lo que hizo que mi polla casi se retorciera dentro de mis bóxers.
-Sácate ese vestido. - Dije jadeante tratando de meter una mano dentro de sus bragas, pero Poché tomó mi mano.
-No. ¿Te volviste loca? Alguien podría aparecer. - Dijo Poché e intentó salir de debajo de mí, pero la sujeté.
-Vamos a la habitación entonces. - Sugerí, pero nada parecía convencerla. -Seré rápida. - Sostuve a Poché por los muslos y ella envolvió sus delgados brazos alrededor de mi cuello. Caminé con ella en mis brazos hasta la cocina y agradecí a los cielos cuando no vi a nadie.
-Daniela, van a escuchar - Poché trató de hablar jadeando por mis labios besando su cuello mientras acariciaba su coño sobre sus bragas. Tenía un vestido, lo que facilitó más mi vida. Bajé un poco mis shorts deportivos y mis bóxers liberando mi miembro que ya dolía de tan duro que estaba. -¡Acaba con esto de una vez!
-Lo haré... - La sostuve con mis dos manos en sus muslos y la levanté un poco presionando la cabeza en su entrada, penetrándola de una sola vez. Me mordí los labios con fuerza al sentir su coño caliente y húmedo apretando mi polla. -Joder...
-Daniela... ¡No gimas! - Dijo Poché casi en un gemido y comencé a embestirla rápido antes de que apareciera alguien. El ruido de mis bolas chocando contra su culo era bochornoso. Pero amaba tener sexo con ella, sí. La levanté un poco más y empujé más fuerte y profundo viendo a Poché con su cara roja y sudorosa, mordiéndose los labios con fuerza para no gemir. Mi polla se inchaba dentro de ella y con la velocidad en que se la metía no duraría mucho. No quería que alguien llegara y tuviera que parar. -Ahhhh... Así... ¡Mete, mete!
-Shhh... ¡Mierda! - Sentí mi cuerpo temblar solo con el sonido de sus gemidos, solo sabiendo que ella lo estaba disfrutando tanto que apenas podía contenerse. La apreté aún más contra mí y empujé varias veces seguidas. Su coño se cerró fuertemente contra mi polla y eché mi cabeza hacia atrás al sentir mi polla bombear derramando todo mi semen dentro de ella. Era delicioso follar con esa mujer.
-Te odio, Daniela. - Dijo Poché y sonreí saliendo de su interior. -Te corriste adentro otra vez.
-Estás tomando anticonceptivos, ¿no? - Pregunté preocupada. Realmente no era la primera vez que me corría adentro. Pero Poché siempre me dejaba, así que supuse que los estaba tomando.
-Sí. Pero el doctor dijo que evitara hacerlo sin protección, porque la píldora puede fallar. - Dijo acomodándose el vestido.
-Está bien. Intentaré no hacerlo más. - Me acerqué a ella besando su cuello mojado. -Es que eres muy irresistible. No puedo controlarlo. - Traté de besar su boca, pero ella esquivó sonriendo.
-¡Suficiente, Daniela! Hay gente en casa...
-¿Estás viendo? Ese es el problema de traer visitas. - Me alejé de ella muy furiosa yendo a la sala de estar, y Poché parecía encontrarlo divertido.
-Ohhh bebé, te amo. - Saltó sobre mi espalda y me habló al oído. -En la noche te lo compensaré. Hoy nuestros gemidos no dejarán que nadie duerma en esta casa.
-Por supuesto. - Dije y escuché voces provenientes del corredor. Poché y yo volteámos y vimos a Laura, Alba, mi madre, mi padre y mi hermano Chris entrando en la sala. Todos tenían bolsas de regalos y suspuse que estaban allí por el cumpleaños de Brittany. Solo entonces recordé que mi hija estaba sola en la habitación con la tal Paula.
Saludé a Alba, Laura y Chris y fui a la habitación. Entré y vi a Paula y Brittany jugando juntas al té. Ya podía sentir un poco de celos.
-Hija, los abuelos y el tío Chris están abajo. - Dije y ella sonrió. Se levantó de su sillita y tomó la mano de Paula. Pasaron por mí y bajaron las escaleras. Respiré hondo una, dos, tres veces, controlándome para no empujar a Paula por las escaleras. Hasta a mi hija me había robado.
-¡Feliz cumpleaños, princesita de abuela! - Dijo Mafe abrazando a Britt que parecía estar más que animada. A diferencia de mí, ella quería a sus abuelos y se llevaba muy bien con ellos. Estaba empezando a estar celosa.
-Quiero saber quién te dejó entrar aquí, porque te echaré de inmediato. - Le dije a Mafe y todos en la sala me miraron.
-Daniela... - Escuché la voz de Poché. Ella parecía tener miedo de que eso se convirtiera en un completo desastre.
-Es mucha osadía de tu parte aparecer después de todo lo que me dijiste ese día. No te quiero cerca de mi hija. - Dije y tomé a Brittany en mis brazos.
-Daniela, hija, por favor. -Dijo Mafe y me reí sarcásticamente.
-¿Hija? ¿En serio?
-Solo quiero estar en paz, Daniela. No voy a tratar de quitarte a tu hija, solo estaba muy enojada ese día y dije todas esas tonterías, perdóname. - Dijo Mafe y ensanché los ojos. Solo podría estar soñando. ¿Realmente mi madre me estaba pidiendo perdón?
-Daniela, vamos a tratar de estar todos en paz hoy, ¿de acuerdo? - Chris se manifestó. -Es el cumpleaños de Britt, solo queremos celebrar con ella. - Asentí. Dejé a Britt en el suelo y ella corrió para ver sus nuevos regalos.
-Hey, ¿estás bien? - Poché se acercó sonriendo.
-No. Pero lo estaré. - Dije y ella me abrazó.
Mafe y German se quedaron un largo tiempo tratando de convencerme de organizar una gran fiesta para Brittany, pero ya estaba decidida a no hacerlo, simplemente porque sabía que toda mi familia tendría que ir y vomitaría sobre todos ellos. Dejé que llevaran a Britt a donde quisieran durante el fin de semana y se alegraron. Dijeron que harían una fiesta para ella y confirmé que yo no iría.
Ellos siempre venían solo para discutir conmigo y echarme cosas en cara, pero esta vez fue diferente. Ya no estaba entendiendo nada. Ambos estaban siendo amables, pero no me importaba una mierda. Estaba completamente aburrida. Brittany solo le daba atención a sus abuelos y Poché, Alba, Laura, Paula y Chris fueron a la piscina a darse un chapuzón. No quería meterme al agua, así que me senté en una silla fingiendo estar leyendo, pero en realidad estaba vigilando las miradas de Paula sobre el cuerpo de Poché. Estaba a punto de matar a esa chica. Poché usaba un pequeño bikini blanco. Salió de la piscina y vino caminando hacia mí. Dios sabe lo que hace, porque si tuviera un arma fucilaría a Chris, Alba y Paula por esas miradas.
-Amor, ven con nosotros. - Dijo Poché por tercera vez, haciendo un puchero.
-No quiero. Estoy bien aquí, leyendo. - Dije y ella me arrebató el libro de las manos. -Hey...
-Lo lees después. - Me jaló del brazo. -Y deja de beber... - Tomó el vaso de whisky y lo dejó sobre una pequeña mesa que estaba allí. Me quité la camiseta blanca que llevaba puesta y Poché saltó conmigo en la piscina. Solo me quedé escuchando su conversación por un rato, no me sentía muy bien y no sabía por qué, lo que solo me angustiaba más.
Después de un rato, Brittany pidió entrar en la piscina y me aparté de los chicos para darle atención a ella. Mi hija era un poco miedosa con esa piscina, ni siquiera se acercaba cuando no había nadie, así que estuvo aferrada a mí todo el tiempo. Ni siquiera tenía que abrazarla, estaba colgada de mi cuello como un monito.
-¿Quieres que te enseñe a nadar? - Pregunté.
-No - Ella respondió temblando. Traté de mojar su cabello porque estaba completamente seco, pero ella no me dejó.
-Sumérgete solo para mojarte el cabello...
-No, mamá - Dijo aferrándose aún más a mí.
-Mira a mamá. - Dije y ella me miró. Me quedé un momento mirando su rotro y olvidé por completo lo que iba a decir. Tenía la hija más hermosa del mundo.
-¿Puedo participar del juego? - Poché se acercó y yo sonreí.
-Estoy intentando hacer que esta miedosa pierda su miedo a bucear.
-Solo tapa tu naricita, bebé. - Dijo Poché mostrándole a Britt cómo se hacía. -Vamos a bucear las tres juntas...
-No, no, no - Dijo Britt un poco desesperada y nos reímos.
-Confía en mamá, no te soltaré. - Dije y Britt se quedó mirándome como si tratara de encontrar algún rastro de mentira en lo que dije.
-Ve, tápate la nariz - Dijo Poché y Brittany se tapó la nariz con sus deditos. -A las tres, eh. Uno, dos, tres... - Poché contó y me sumergí con Brittany y Poché en el agua. Me levanté rápidamente para que no se asustara.
-¿Ves? Fue rápido - Dije mientras Brittany se pasaba la mano por la cara.
-De nuevo. - Dijo animada y me reí.
-Le gustó - Dijo Poché y besó la mejilla de la niña.
-Sujétala, traeré algo para beber - Dije y Poché tomó a Brittany mirándome feo.
-No exageres con la bebida. - Asentí.
Salí de allí y fui caminando hasta la cocina de mi casa. Agarré una botella de whisky y un vaso. Estaba a punto de volver a la piscina, pero di de cara con Paula. -¿Puedo ayudarte?
-Tienes un cuerpo muy bonito. - Dijo sin más ni menos y yo fruncí el ceño. Sabía que Paula tenía un juego, pero yo no lo jugaría.
-Poché siempre me lo dice.
-Ella es una chica con suerte.
-Sí, y yo también lo soy. Poché tiene un cuerpo hermoso. Pero creo que ya te has dado cuenta, ¿no? La estabas mirando bastante. - Dije seria y ella se rió. Me estaba poniendo furiosa.
-Creo que es un poco injusto para la sociedad que Poché y tú estén juntas. Todo eso merece ser compartido - Dijo señalando mi cuerpo. Suspiré, tratando de tener paciencia para no abalanzarme contra Paula.
-¿Qué es lo que quieres?
-A ti- Respondió y me reí.
-Si yo te tomo te rompo toda, niña. - Dije y ahora parecía furiosa por mi comentario.
-Tal vez tu novia sí se lo tome con calma. Es una mejor opción.
-Mantente alejada de Poché, pequeña zorra. - Dije y ella me miró indignada, pero se rió poco después. Sentí que me hervía la sangre, estaba a punto de matar a esa niña, hasta que Poché entró en la cocina con Britt en sus brazos.
-¿Por qué te tardas tanto? - Dijo Poché viendo a Paula salir de la cocina. -¿Qué estaba haciendo ella aquí? - Preguntó y sentó a Brittany en el mostrador.
-Estaba soltando su veneno. - Dije y tomé un sorbo de whisky. -Aléjate de esa chica, amor. Créeme, ella no es buena.
-Por lo que veo ella vino a decirte alguna tontería, ¿no? - Dijo Poché y entrelazó sus manos alrededor de mi cuello. -No te preocupes por eso, ¿sí? Ella está un poco loca. - La miré desconfiada. Imaginé que Paula también debió haberle dicho esas cosas a Poché. Bebí todo el contenido del vaso y Poché se quedó mirándome, pero no dijo nada. Brittany estaba distraída jugando con el teléfono de Poché.
-Te amo. - Dijo Poché haciendo que dejara de mirar a Brittany, y la miré a ella.
-Yo también te amo - Dije sintiendo los labios de Poché rozando mi cuello.
-Solo te necesito a ti. - Dijo y levantó si cara para mirarme. Puse mi brazo alrededor de su pequeña cintura y la acerqué a mí. Me acerqué a ella lentamente y la besé, sin importarme nada. Apreté los costados de su cuerpo y ella gimió suavemente. Sentí sus manos subiendo lentamente por mi espalda. Me arañó con fuerza desde el hombro hasta la cintura, clavando sus uñas con fuerza, dejando marcas. Gemí por lo bajo haciendo una mueca. Ella separó nuestros labios y me miró con una sonrisita en su rostro.
-¿Te lastimé? - Preguntó y parecía estar feliz de haberme causado algo de dolor.
-Fue un dolor agradable. - Respondí.
-Estoy marcando territorio - Dijo y pasó las manos por donde había arañado, esta vez acariciando.
-¿Y eso qué significa? - Pregunté.
-Que eres mía - Susurró y me dio un besito. Yo solo la observaba. Sus ojos, su piel... Su boca. Todo era mínimamente perfecto. Poché era perfecta. Se volteó hacia Britt y se quedó viendo a la niña jugar con su teléfono. Hizo una expresión de que había recordado algo y se volteó hacia mí. -¿Tu agenda está muy ocupada? - Preguntó y me pareció gracioso, sin saber por qué.
-Depende. ¿Por qué? - Pregunté.
-Porque voy a Brasil la semana que viene. Quería que fueras conmigo. Mi madre y Valentina quieren verte a ti y a Brittany.
-Creo que puedo encontrar una manera y acompañarte. - Dije y ella sonrió. Parecía emocionada.
-Será aún más increíble contigo allá. - Me dio un besito. -Te amo, Daniela. No me canso de decírtelo - Dijo de la nada y me di cuenta de que era la cuarta vez que Poché decía eso en el día, pero no me importó, me encantaba escucharlo de su boca.
-¿De verdad me amas? - Dije y ella giró los ojos. -¿Cuánto?
-No lo sé. Mi amor por ti puede ser demostrado por la cantidad de veces que te aguanté.
-Entonces es mucho - Dije sonriendo y ella se rió de mí.
-Ya estás borracha. - Dijo tomando a Britt en sus brazos. Abracé a Poché por detrás y besé las mejillas de ambas. Era simplemente la escena más hermosa del mundo ver a Brittany en los brazos de Poché.
-Ustedes son mis personas favoritas en el mundo - Dije, mientras Poché se sujetaba de mi brazo para caminar, por un motivo que no entendí.
-Te pones cariñosa cuando estás borracha. Podría quejarme, pero lo adoro. - Dijo Poché y entró en la piscina con Brittany. Me quedé observándolas como una psicópata.
Poché y Brittany se trataban con tanta naturalidad, eso me cautivaba por completo. Poché y Britt eran lo más cercano que tenía de una familia de verdad y no podía perder el tiempo. Regresaríamos de Brasil con una boda programada.
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Marketing (Adaptación Caché G!p)-Terminada
FanfictionDaniela Calle: Una actriz que está en la cima de la fama siendo durante años la protagonista de una saga de películas. María José Garzón(Poché): Una cantante recién conocida que está comenzando una carrera. Las dos firman un contrato por un año para...
