Capítulo 41

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DANIELA POV

Algunos meses pasaron y Poché y yo estábamos cada vez más distantes. Nos habíamos casado hace tres meses y ni siquiera tuvimos tiempo de tener una luna de miel decente. Nuestras agendas estaban llenas y era cada día peor. Hacíamos todo lo posible por vernos de vez en cuando, pero no pasaban de dos míseros días. Ya no aguantaba más. La extrañaba. Sentía que Poché me necesitaba más que nunca, porque estaba muy estresada con todo esto y a veces parecía que se estaba cansando de mí, lo que me asustaba un poco.

Estaba más desesperada por ver a Brittany que a mí. Incluso había hecho un acuerdo con Megan y conmigo para que Brittany pudiera quedarse algunos días con ella también. Megan lo aceptó, ni siquiera le importaba su hija.

Poché ahora solo se quedaba en su casa en Los Angeles. Solía venir a mi casa en Miami cuando tenía un tiempo libre, pero ahora su tiempo libre era mínimo y no podía venir hasta Miami a verme. Ahora yo tenía un poco más de tiempo, ya que las grabaciones de la película habían terminado y se acercaba el estreno, lo que me dejaba un poco ocupada debido a los eventos del pre-lanzamiento.

Finalmente, Poché y yo habíamos encontrado algo de tiempo libre, pero tenía que ir a Los Angeles con Brittany, porque Poché estaba un poco enferma y tenía que ir a cuidarla.

Tomé un vuelo a Los Angeles con Brittany. Llegamos al aeropuerto y un auto nos estaba esperando. Nos llevó al condominio de Poché y me sorprendí al ver el tamaño de su casa. Apenas abrí la puerta del auto y Poché ya estaba allí. Estaba toda arreglada, lo cual me extrañó porque hasta donde sabía ella apenas podía salir de la cama.

-Vuelve a entrar... - Dijo Poché entrando en el auto, le dijo algo al conductor y pronto salimos de allí con el auto. -¡Hola mi princesa! - Dijo besando a Britt que parecía feliz de verla. Me sonrió y regresó su atención a Britt. Me quedé quieta mirándola espantada por recibirme así después de semanas sin vernos.

-Mira, mami. - Brittany señaló una pequeña herida en su dedo. -Duele. - Habló de una manera tierna y Poché se derritió toda. Continuó allí en su mundo con Brittany y yo solo me quedé mirándola. Estaba molesta, pero amaba verlas dándose cariño.

-Amooor. - Me abrazó completamente de la nada y me asusté. -Te extrañé. - Me dio un beso en los labios y sonrió.

-¿Trecientos noventa años después te das cuenta de mi presencia aquí? - Dije indignada y ella sonrió.

-Por supuesto que te vi, tonta. Es que Brittany está aquí. - Hizo una voz estúpidamente mañosa en la última oración y volvió a jugar con Brittany.

-¿A dónde vamos? - Pregunté tratando de llamar su atención.

-Tengo una sesión de fotos que hacer. Pero no tomará mucho tiempo.

-¿Por qué no me lo dijiste antes?

-Es un ensayo con un modelo que estará en mi nuevo video conmigo, pero es un ensayo en ropa interior. - Dijo Poché y ensanché los ojos.

El trabajo de Poché siempre fue bastante simple y ligero, por lo que no tuve que preocuparme como la manera en que ella se preocupaba por el mío, que era mucho más difícil de lidiar, pero Poché lo hacía bien. Sabía que ver este ensayo me molestaría un poco, pero al menos estaría allí observando y vigilando a Poché todo el tiempo.

Llegamos al lugar y Poché fue a cambiarse rápidamente. Estuve caminando detrás de ella como su sombra con Brittany en mis brazos que ahora dormía. Poché apareció en el estudio en bragas y sujetador junto con un tipo en bóxers musculoso y todo tatuado. No pude evitar notar la barriguita abultada de Poché y fruncí el ceño. Estaba rellenita y parecía estar molesta por eso, porque todo el tiempo estaba tratando de esconder su vientre para la foto.


Me quedé observando todos los movimientos del tipo mientras ellos les tomaban fotos osadas juntos, solo para asegurarme de que no se estuviera aprovechando de mi mujer. Ellos hacían algunas pausas para cambiarse de ropa y Poché me preguntaba todo el tiempo si estaba bien. Parecía estar notando mi irritación.

Les tomaron miles de fotos y ya estaba aburrida de ver al tipo con la cámara hablando y a ese tipo musculoso tocando a Poché de todas las formas. Agradecí mentalmente cuando el ensayo terminó y Poché fue a cambiarse. Estaba enojada, así que me quedé callada todo el camino. No tenía derecho a enojarme, porque era su trabajo y tenía que respetarlo, pero era inevitable.

Odiaba ver a alguien tocando a Poché. Odiaba verla prestándole más atención a los demás que a mí. Podría parecer inmaduro, pero así era como me sentía.

Poché se quejó todo el camino de que tenía náuseas, e incluso estando enojada, la abracé como si eso sirviera de algo, pero parecía mucho más tranquila. Esos síntomas me preocupaban después de haber notado el vientre de Poché. Necesitaba hablar con ella sobre eso.

Llegamos a la casa de Poché y ella salió corriendo a su habitación. Como se quejó todo el camino de que tenía náuseas, entonces supuse que había ido a vomitar.

Brittany ya dormía, así que solo le cambié el pañal y la llevé a la habitación que Poché había preparado para ella. Me di un baño y fui rápidamente a la habitación de Poché para comprobar si aún estaba viva. La encontré acostada boca abajo en la cama. Ya estaba cambiada con un sujetador y unos pantalones de chándal negros.

-Hey... - Me acosté a su lado y besé su cabeza. -¿Estás bien?

-No. - Dijo sin abrir los ojos.

-¿Qué tienes? - Pregunté acariciando su cabello.

-Tengo náuseas. Me duele la espalda y la cabeza. - Ensanché los ojos. -Necesito trabajar menos. Todo este estrés está acabando conmigo.

-Sabes que puedes estar embarazada, ¿no? - Pregunté y ella rodó los ojos.

-No estoy embarazada. Tomo pastillas y no es ningún bebé.

-Estás embarazada, Poché. - Giré los ojos. -No sé por qué te niegas a ver a un doctor.

-Sabes que sangré todos estos meses, Daniela. Poco, pero sangré. - Dijo Poché un poco alterada y se sentó en la cama. -Y si estoy embarazada moriré, pero antes te mataré a ti por embarazarme. - Dijo Poché y me reí. Poché ya llevaba meses con síntomas de embarazo y no sospechábamos de nada, pero ahora era más que obvio, porque incluso su vientre estaba creciendo. Poché parecía tener miedo de estar embarazada, pero yo no podía ocultar mi felicidad.

-Pero dijiste que estabas tomando las pastillas. - La tiré para que se acostara en mi regazo y rápidamente se aferró a mí. Como extrañé eso. -Te extrañé. Más de lo que puedo poner en palabras. - Dije y ella me miró sonriendo.

-Yo también. Y apuesto a que ni siquiera lloraste. No como yo.

-Andas un poco sensible. - Sonreí. -Síntoma de embarazo...

-Deja de ilusionarte con eso, Daniela. - Dijo seria y se levantó de mi regazo. -No lo estoy...

-Deja de pensar así.

-Sí lo haré. Ni siquiera sabes si realmente lo estoy. Y será una gran decepción para ti si no lo estoy, Daniela. - Vi que comenzó a llorar y me quedé paralizada sin saber qué hacer. -No quiero decepcionarte.

-No amor, ven acá. Todo está bien. - Dije acercándola de nuevo y abrazándola con fuerza. Me quedé acariciando su cabello por un tiempo, tratando de calmarla, pero Poché no parecía cansarse de llorar. Poché tenía miedo de no estar embarazada sabiendo que yo quería tanto eso, pero no fue algo planeado y sabía que podría no estarlo. -Si no lo estás lo intentaremos de nuevo. - Dije tratando de animarla.


-No. Si no lo estoy nos olvidaremos de eso. - Dijo un poco desesperada y la abracé aún más fuerte para calmarla. Ver a Poché tan triste era mi fin.

-Piensa en que todo estará bien, ¿de acuerdo? - Dije y le di un largo beso. -Mi hijo ya está aquí. - Dije acariciando su vientre y ella sonrió.

-Hija. - Dijo sonriendo. No podría estar más feliz de escuchar eso. Esa era la primera vez que Poché decía algo con respecto al embarazo.

-Mira, yo quiero un niño. Siento que será un niño. Y se llamará Salomón. Si es una niña se llamará Antonia.

-Siento que será una niña. La intuición de madre nunca falla. - Se acostó en la cama y cerró los ojos.

-¿Estás bien? - Pregunté y ella negó con la cabeza respirando profundamente. -¿Quieres vomitar?

-No. Creo que pasó.

-¿Quieres algo? - Pregunté preocupada, porque no sabía mucho qué hacer en esa situación.

-¿Qué me sugieres?

-Podemos ir al médico. O puedo darte un baño para ver si mejoras. - Poché me miró seriamente. -Pero si quieres podemos tener sexo. - Dije y ella se rió maliciosamente.

-Hmm... Me gustó esa.

-Entonces hagámoslo. - Me puse encima de ella apoyándome en mis brazos para no poner mi peso sobre ella y la besé. Presioné mi boca contra la de ella y chupé su labio inferior lentamente. Poché abrió sus boca lentamente y mi lengua fue ágil acariciando sus labios. Nos quedamos besándonos por un tiempo, como extrañé besarla. -No sabes cuánto extrañé esto... - Dije sintiendo las manos de Poché enterrarse en mi cabello. La apreté contra mí; quería sentir su calor tanto como fuera posible, moría por hacerle el amor.

Poché se movía debajo de mí como si estuviera impaciente, me encantaba verla excitada. E incluso me extrañó la rapidez con la que se excitó.

Tomó mi mano con impaciencia y frotó su coño por encima de la ropa. No esperé y metí mi mano dentro de sus pantalones. Para mi alegría estaba sin bragas, lo que facilitó el contacto de mis dedos con su coño que ya estaba húmedo y palpitante en mis dedos.

Poché apartó mis dedos de su coño y los llevó a mi boca. Los chupé con ganas sintiendo su sabor mientras ella me miraba con deseo. Poché amaba poner esos dedos en mi boca y yo amaba aún más su expresión mientras los chupaba. Comenzó a empujarlos con fuerza dentro de mi boca haciéndome gemir mientras chupaba. Eso pareció excitarla aún más, y yo no me quedaba atrás, mi polla ya palpitaba en mis bóxers.

-Joder... Me vuelves loca, Daniela. - Dijo casi en un gemido y puso mis dedos en su entrada. Sentía una calentura descontrolada. Metí mis dedos en su interior sintiendo su coño apretándose con fuerza y juro que sentí mi polla retorcerse.

Siguió sosteniendo mi mano y moviendo mis dedos dentro de ella, mientras su otra mano trataba de bajarme los bóxers. Me quité esa pieza de una vez y me volví a acostar sobre ella. Empujé mi miembro en su entrada mientras besaba su boca suavemente.

Hice movimientos lentos y torturantes, volviéndola loca. Ella gimió suavemente y yo seguí moviéndome lentamente queriendo disfrutar aún más de su coño. Metí mi rostro en su cabello oliendo ese aroma delicioso que me excitaba aún más. Me levanté un poco y llevé mis labios a sus pechos, sin dejar de embestirla. Besé uno por uno y luego chupé con fuerza haciendo que Poché gimiera de dolor y placer.

-Más fuerte - Dijo roncamente y me reí de su impaciencia.

-¿Tienes prisa? - La miré con una sonrisa en mi rostro y agarré su cabello.


-¡Por favor! - Pidió tan arrastrado que solo pude atender a su pedido rápidamente. Comencé a moverme más rápido hundiendo mi rostro en su cuello. Sus gemidos eran tan sexys que podría correrme solo con escucharlos. Mi cuerpo estaba hirviendo y ya comenzaba a sudar.

Me levanté un poco apoyándome en las manos, abrí un poco más sus piernas y la embestí con más fuerza. Me quedé mirando a Poché retorcerse debajo de mí y clavando sus uñas en mi piel. Parecía estar más sensible a mis toques y eso me gustaba.

Moví mis caderas en círculos yendo profundamente dentro de ella y aumentando la velocidad de mis empujes. Mi polla palpitaba violentamente y sabía que estaba cerca.

-Oh... Dios... ¡Así! - Poché gemía y eché la cabeza hacia atrás, perdiendo completamente el control de mis movimientos. La embestí duro y profundo sintiendo que mi polla se inchaba en su interior. Poché se retorcía cada vez más y vi que estaba a punto de correrse y empujé más rápido dentro de ella haciéndola correrse conmigo.

Me detuve para respirar y miré a Poché completamente sudada y jadeante en la cama. Su cara estaba roja y sus ojos estaban cerrados. Me acosté a su lado y besé su frente delicadamente. Me asusté cuando ella se levantó de la nada e intentó ir a alguna parte, pero fue interrumpida por el vómito que salió de su boca ensuciando toda la alfombra de la habitación. Me acerqué a ella sosteniendo su cabello y la dejé vomitar todo lo que tenía que vomitar. No parecía terminar nunca.

-Vete Daniela. - Ella trataba de empujarme, y la sostuve porque estaba cerca de caer. La tomé en mis brazos y la acosté en la cama, se veía completamente débil.

-Llamaré a alguien para que limpie esto. Quédate aquí. - Salí de allí y llamé a una de las criadas para limpiar el desastre que Poché había hecho.

Antes de subir pasé por la habitación de Brittany para ver si todo estaba bien, ella dormía tranquilamente. La cubrí de nuevo, porque hacía frío y Brittany tenía esa manía de patear toda la manta en medio de la noche. Regresé a la habitación y Poché ya no estaba allí. La mujer que limpiaba me informó que estaba en la otra habitación. Fui hasta allá y Poché salía del baño envuelta en una toalla.

-¿Te bañaste sin mí? - Pregunté cuando ella se arrojó sobre la cama completamente exhausta.

-Solo me mojé un poco. Me sentía sucia. - Tiró la toalla al suelo y se deslizó debajo de las sábanas completamente desnuda. La miré con malicia, quería devorar cada parte de ese cuerpo, pero tendría que controlarme porque no se sentía bien. -Ven a dormir conmigo. - Dijo y se acostó de espaldas a mí. Respiré hondo tratando de mantener el control y pegué mi cuerpo al de ella, descansando mi mano sobre su vientre. Ella entrelazó nuestros dedos y se acurrucó más a mí.

-¿Poché?

-Si, amor. - Respondió débilmente.

-Te amo incondicionalmente. - Dije y pude ver una sonrisa en su rostro.

-Yo también te amo. - Dijo y cerró los ojos entregándose al sueño y yo hice lo mismo.


Me desperté al día siguiente con el sonido de una canción infantil completamente molesta. Me volteé en la cama, esperando encontrar a Poché allí, pero la cama estaba vacía. Me levanté de mala gana y fui a ducharme. Salí del baño con el cabello mojado y me puse una camiseta verde y unos bóxers. Salí de allí y fui a ver de dónde provenía ese sonido molesto. Llegué a la sala de estar y vi a Poché sentada en el sofá con Brittany a su lado. Las dos veían una película infantil mientras Poché le daba de comer a Brittany.

-Mira el tren... Tchu tchu - Poché llevó la cuchara a la boca de Brittany que parecía estar divertiéndose con el juego.

-Más - Pidió Brittany animada y Poché llenó la cuchara de lo que parecía ser puré de papas.

-Tienes que abrir la boca muy grande para mamá. - Britt abrió la boca y Poché le acercó la cuchara una vez más. -Hmm. ¿Está rico, cariño?

-Rico, mami - Brittany sonreía y Poché también.

-Con ella sí comes fácil, ¿no? - Dije acercándome.

-Sí. - Dijo Britt y Poché se echó a reír.

-Eres muy traviesa, ¿eh? - Dije besando todo su pequeño cuerpo y mordiendo levemente su muslo.

-Auch mamá. - Gruñó y me reí.

-¿Auch qué? A ti te encanta morder, ¿no? - Dije y ella se rió divertida.

-Ven a terminar de comer. - Dijo Poché llenando la cuchara de nuevo. -¿Dormiste bien, amor?

-Maravillosamente bien. - Dije dándole un beso. -¿Y tú? ¿Has tenido náuseas otra vez?

-Vomité hoy temprano después de desayunar. Tengo mucho dolor de espalda, me está matando. Y debo haber ido al baño a orinar unas trescientas veces hoy.

-Mejor vamos al doctor. Puede ser algo serio. - Dije y ella puso los ojos en blanco.

-Tomaré unos medicamentos y me sentiré mejor.

-Claro que no. - Dije un poco desesperada. -No puedes automedicarte. Nos vamos al médico te guste o no.

-No quiero que me vean y estén inventando cosas...

-No me importa una mierda de lo que van a decir, Poché. Deja de preocuparte por eso.

-Bien. Entonces hagámoslo a tu manera. Llamaré al hospital y marcaré una consulta. - Dijo y me emocioné.

Sabía que estaba mal emocionarme antes de tiempo, pero ¿a quién quería engañar? Estaba muy emocionada. Estaba casi segura de que estaba embarazada. Pero aún no estaba del todo segura, así que tendría que esperar hasta el momento en que el médico me saque de esa duda.

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora