Capítulo 45

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DANIELA POV

Salí de la habitación dejando a Poché sola y me quedé un tiempo sentada en las escaleras al lado de la habitación. No estaba segura de cómo me sentía. Por un lado tenía razón, porque me estaba esforzando mucho para que Poché tuviera lo mejor de mí. Por otro lado, estaba equivocada. Merecía escuchar todo eso, merecía que desconfiara de mí, porque ya había hecho muchas cosas malas y podía imaginar lo difícil que era confiar en alguien como yo. Pero quería su confianza, más que nada. Quería que se sintiera completamente amada como yo me sentía con ella y me molestaba saber que eso era tan difícil.

Ahora me sentía mal por dejarla sola. No esperaba que viniera a hablar conmigo, ella no haría eso, pero no podría dormir sin sentirla cerca de mí, sin sentir a nuestro bebé en su vientre. Era obvio que volvería allá incluso si la culpa no fuera solo mía, iría a disculparme. Pensé que ella podría estar durmiendo, ya que su sueño era mucho más pesado ahora, sería mucho más fácil si ya lo estuviera.

Caminé hacia la habitación sintiéndome como una imbécil y abrí la puerta lentamente. La cama estaba desordenada, pero vacía. Fui al baño y no había señales de Poché. Ella estaba allí, porque en ningún momento la vi saliendo de la habitación.

Lentamente abrí la puerta que daba a un pequeño balcón y mi corazón vino a mi boca. Poché estaba sentada en el borde del balcón balanceando sus pies y mirando al cielo. No sabía si morir o si encontraba eso adorable, porque el lugar era muy alto y no tendría de dónde agarrarse si fuera a caer, pero estaba admirando el cielo como una niña pequeña y eso me parecía adorable. Caminé lentamente hacia ella para no asustarla y agarré su cintura con firmeza. Poché se asustó y tomó mis manos. La tiré hacia atrás e hice que se parara frente a mí.

-¿Qué estabas haciendo sentada aquí? Es peligroso.

-Estaba mirando el cielo. - Dijo inocentemente.

-Sinceramente creo que este embarazo está desarrollando alguna enfermedad mental en ti. - Dije y ella siguió mirándome sin expresión alguna.

-¿Vas a dormir conmigo? - Preguntó tan inocentemente que casi me pegué un tiro en la cabeza por haberla dejado sola, aunque solo haya sido por casi dos horas.

-Sí. - Dije y ella sonrió aliviada abrazándome.

-Pensé que ibas a dormir en otra habitación. - Dijo llevándome dentro de la habitación. -Solo te estaba dando un tiempo para que te duermas. Después iría a dormir contigo, porque no puedo dormir sola.

-Siento haberte dejado sola. - Dije besando su cabeza. -Me equivoqué y no debería haberte dejado aquí.

-Está todo bien ahora. - Dijo Poché y yo sonreí.

-Lo bueno es que dura poco. Puede durar poco si tu esposa está embarazada. - Dije acariciando su vientre y ella sonrió.

-Es mucho mejor así. - Dijo acariciando mi mejilla con una sonrisa.

-Pasaría un día entero solo mirándote, observando tu sonrisa y escuchando tu voz. Créeme, no me cansaría. - Dije, en respuesta ella me besó y luego recostó su cabeza sobre mi pecho.

-¿Vamos a la fiesta de tu madre el próximo mes? - Poché preguntó de repente.

-No sé. Si te sientes cómoda y me prometes que no tendrás un ataque de celos. - Dije y ella se rió.

-Sí quiero ir. Y prometo que no tendré un ataque de celos. - Dijo Poché y asentí. Me quedé allí acariciando su cabello en un intento de hacerla dormir más rápido, pero Poché parecía estar esperando a que yo me durmiera primero. Después de un rato terminamos durmiendo las dos juntas.

-Vamos. ¡Ahora! Y sin llorar... - Le dije a Brittany llevándola al baño. Tendrá 4 años en pocos meses y aún no sabe ir al baño. Britt ya estaba grande y aunque todavía la tratara como un bebé; lo que sería hasta que tuviera 28 años; Necesitaba aprender algunas cosas.

-No. Por favor, no quiero, mamá. - Dijo Britt un poco desesperada y Laura que estaba a mi lado se rió. Britt se removía en mis brazos un poco desesperada. Desarrolló un cierto miedo a los inodoros después de que arrojó algunos juguetes dentro y nunca volvieron. Ella pensaba que se caería allí dentro.

-¿No es más fácil en una bacinica? - Sugirió Laura.

-Ya no quiero tener que limpiar nada de Brittany. Ya está bastante grande y puede aprender a usar el baño, es muy fácil. Ya no quiero cambiar pañales.

-En unos 3 meses cambiarás muchos pañales. - Laura me recordó y sonreí.

-Por eso ya le estoy enseñando a Brittany. Cambiar los pañales de dos bebés no funcionará. - Dije quitándole el pañal a Brittany. Ella entrelazó sus brazos alrededor de mi cuello y sus piernas en los costados de mi cuerpo, aferrándose a mí. -Mírame. - Dije, pero a ella no le importó y siguió aferrada a mí como un monito. Me puse de rodillas y la hice pararse frente a mí. Ella comenzó con sus berrinches, como siempre lo hacía cuando la contrariaban, pero no me importó en lo absoluto. -Ya no usarás esto. - Le dije mostrándole el pañal. Ella ahora parecía prestar más atención. -Entonces cuando tengas ganas de hacer pis, me avisas y corro contigo aquí y te ayudo, ¿de acuerdo?

-¡No! - Se sacó el chupete de la boca para hablar y luego se lo volvió a poner. Ni siquiera hablarle con calma funcionaba.

-Está bien. Te devolveré tu tablet si haces lo que te digo. - Dije y ella asintió. -Niña interesada.

Íbamos a viajar a Miami esa misma noche. Nos encontraríamos con Valentina y Marta allí mismo y nos iríamos a casa de mis padres. Poché dormía desde hace algunas horas y no quería despertarla, así que fui a empacar nuestras maletas. Estaba distraída empacando cuando un pequeño ser entra en la habitación dando saltitos con sus manos entre sus piernas.

-¡Mamá! ¡Pis! - Dijo Britt y no pude evitar reír.

-¡Corre! ¡Corre! - Dije tirando de su brazo haciéndola reír. -¡Quítatelo! Rápido - Le quité sus braguitas, ella se reía descontrolada por alguna razón, y la senté en el inodoro. Ella suspiró con alivio y vi que todo había ido bien.

-¡Ya mamá! - Dijo cansada y me reí.

-¿Ves? No hay ningún animal de siete cabezas. - Dije limpiándola y poniéndole las bragas de nuevo. -Ahora puedes ir a jugar. Si lo sientes de nuevo vienes y me avisas, ¿de acuerdo?

-De acuerdo. - Dijo y salió corriendo de allí.

Salimos en la noche, Poché, Brittany y yo. Laura iría a casa de sus padres en Texas y regresaría cuando Poché y yo volviéramos. Preferí que el viaje fuera de noche, porque Poché podría dormir y no tendría náuseas o mareos, pero fue inútil. Ella estuvo vomitando prácticamente en todo el viaje y solo pudo dormir cuando faltaba poco para llegar. No despegué mis ojos de ella en todo el viaje, preocupada por que Poché despertara en cualquier momento vomitando por todo el avión.

-¿Cómo estuvo el viaje? - Preguntó mi madre cuando subimos al auto. Puse a Brittany, que aún dormía, acostada en el asiento trasero con Poché y yo me senté enfrente.

-Una mierda. Poché casi no durmió porque estuvo vomitando y yo tampoco dormí porque estaba preocupada por ella. Solo Brittany pudo dormir.

-Estaba con muchas náuseas. No podía esperar a que se me pasara. - Dijo Poché.

-Sé como es. Lo sentí tres veces durante largos meses. - Dijo mi madre.

Llegamos a la casa de mis padres y encontramos a Valentina y Marta. La casa estaba abarrotada, porque ya casi era la hora del almuerzo. Todos vinieron a saludarnos y felicitarnos por el bebé. Vi a Matu sentada en una mesa con su madre, muy lejos y agradecí mentalmente porque no haya venido a hablar conmigo. Ella no dejaba de mirarme y Poché ya se había dado cuenta de eso. Le di la espalda dándole toda mi atención a Poché mientras ella miraba a Matu y si saliera láser de sus ojos Matu ya estaría muerta.

-Tu barriga se ve hermosa. Estoy tan feliz. - Dijo Marta entretenida con el vientre de Poché y a ella no le importaba ni un comino. Valentina estaba prestando atención a todo y ya se había dado cuenta de que Poché y Matu estaban teniendo una guerra de miradas.

-Amor, deja de mirarla. - Dije y Poché me miró.

-Esa puta está mirándote. Lo hace para provocarme. Pasó por aquí dos veces y te tocó. - Dijo Poché y fruncí el ceño, porque realmente no me había dado cuenta.

-No vi ni sentí nada.

-Pues yo sí. - Volvió a mirar a Matu. -Verla mirándote me pone de los nervios. No quiero que te mire. Dios mío, parece que estoy loca de celos. Quiero apuñalar a esa perra.

-Amor, cálmate, por favor. - Dije y ella siguió mirando a Matu. -Lo prometiste...

-Entonces, ¿ya escogieron el nombre? - Valentina nos preguntó, pero mirando a Poché que ni siquiera se movió. -Te estoy hablando, enana. - Dijo Valentina tocando el brazo de Poché y ella la miró.

-¿Qué dijiste? - Poché preguntó y Valentina repitió la pregunta. -No sé. Aún no hemos hablado de eso, ¿no, amor?

-Hablen ahora, entonces. - Dijo Valentina y vi que estaba tratando de distraer a Poché. -Me gusta Arthur. ¿Y a ti, Mila?

-No sé. Me gustan algunos... ¿Has pensado en alguno, Daniela?

-No. Dejaré que tú elijas. Me gustan los nombres raros y diferentes que probablemente no combinarán con nuestro hijo. Como Dionisius o Thomas. - Dije y ambas ensancharon los ojos y se rieron.

-Me gusta Nicolas o Salomon. No sé. - Dijo Poché y levanté una ceja. Eran nombres muy bonitos.

-Me gusta Salomon. - Dije.

-Me gusta más Nicolas. - Dijo Valentina.

-Pero es mi hijo. - Dije y Valentina levantó las manos sonriendo.

-Voy por un trago. ¿Quieren algo? - Preguntó Valentina.

-Tráeme un un jugo, por favor. - Dijo Poché y Valentina asintió saliendo de allí. Seguí tratando de distraer a Poché para que no volviera a mirar a Matu, cuando la propia decidió aparecer.

-Hola. - Dijo Matu y miré rápidamente para asegurarme de que era ella, y luego volví a mirar a Poché. No dijimos nada, pero Poché se quedó mirándola de esa manera de nuevo y vi que se estaba muriendo de rabia. Lo que me preocupó, porque está embarazada. -Solo vine a felicitarles por el bebé.

-No queremos nada de ti. - Dijo Poché y escuché una risa irónica de Matu. Es ese momento Valentina se acercó y también se quedó mirando a Matu.

-Que embarazada más agresiva. - Matu se burló y Poché se levantó de la mesa, haciéndome levantarme automáticamente también.

-Aún no has visto nada. - Dijo Poché y a Matu se le borró la sonrisa. -Estás ahí todo el tiempo mirando hacia aquí y realmente no sé lo que quieres, pero sé que mi mano está ansiosa por estamparse contra tu cara.

-Poché, para, por favor. - Dije un poco desesperada al ver que Poché estaba muy nerviosa.

-Quédate tranquila, cariño. Mi primita ni siquiera me miró hoy. Lo cual es extraño, porque la última vez parecía estar disfrutando de mirarme. - Dijo Matu y esta vez sentí mi sangre hirviendo. Matu la estaba provocando y sabía que Poché no se controlaría, así que me mantendría alerta, porque sabía que en cualquier momento ella iría encima de Matu.

Antes de que pudiera hacer algo, Poché tomó el vaso con jugo de la mano de Valentina y lanzó todo el contenido en la cara de Matu y luego le arrojó el vaso vacío. Matu ahora estaba roja de ira. Empujó la mesa de madera que estaba entre ellas y se acercó a Poché agarrándola del cuello.

-No me importa si estás embarazada. Te voy a matar. - Dijo Matu y la aparté haciendo que soltara a Poché.

-¡Será un placer partirte la cara estando embarazada! - Poché me rodeó y fue hacia Matu

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora