Capítulo 24

11.6K 498 15
                                        

DANIELA POV

Las cosas se estaban poniendo realmente serias en relación a Cara, y realmente ya no tenía paciencia. No entendía por qué justo ahora ella quería algo conmigo, ahora que tenía algo mucho mejor que ella, ahora que tenía a Poché. Nunca la cambiaría, estaba más que seguro para mí que pasaría el resto de mi vida con ella. Estaba destinada a luchar por mi felicidad y la de Poché. Y si Cara quería pelea, eso es lo que tendría, pero ahora conmigo.

-No me iré a ningún lado. - Dije sentándome en la cama y poniéndome unos pantalones y una sudadera roja. -¡Resolveré este asunto con Cara hoy mismo! - Dije decididamente y Alba parecía preocupada.

-No lo sé, Poché. ¿Qué pasa si ella trata de hacerte daño a través de Poché? - Preguntó Alba.

-Solo tocará a Poché si quiere morir. - Dije, y Alba sonrió.

-Yo estoy aquí, no permitiré que le ponga un dedo encima a Poché. - Dijo Alba y se sentó a mi lado. Estuvimos hablando durante un largo rato y Cara no apareció. Poché seguía encerrada en ese baño y no tenía idea de lo que estaba haciendo allí. Alba parecía nerviosa, miraba la puerta a cada rato como si esperara algo, y yo sabía qué. Hasta que escuché un golpe en la puerta.

-Quédate aquí. Yo me encargaré de ella - Dijo Alba tratando de convencerme de no abrir la puerta.

-No, tranquila. Veamos qué quiere. - Dije tranquilamente y Alba se extrañó. Abrí la puerta y Cara entró apresuradamente en la habitación. Estaba jadeante y despeinada, completamente furiosa.

-¿Dónde está Alba? - Preguntó Cara. Seguí parada sosteniendo la puerta, hasta que ella la vio y se le abalanzó sobre Alba, dándole varios golpes. -¡Eres una perra! - Gritó y Alba la empujó.

-¡Tú eres la perra aquí! - Dijo Alba y yo cerré la puerta, solo me quedé observando la discusión.

-¡Eres una traicionera! - Dijo Cara. -Pero contigo lo resolveré más tarde, ¡mi asunto es con Daniela! - Cara me miró y arqueé una ceja.

-¿En qué puedo servirte, Cara? - Pregunté con una sonrisita irónica en mi rostro. Eso la cabreaba aún más.

-Si no dejas a Poché y vuelves conmigo, aunque sea por marketing, le contaré tus asquerosidades a todo el mundo. - Dijo Cara y suspiré, aún sonriendo. Alba me miró boquiabierta con cara de cómo-puede-caer-tan-bajo.

-¿Qué esta pasando aquí? - Escuché una hermosa voz y me volteé, para ver a Poché, con un conjunto de lencería negro, y las manos en las caderas. Me la follaría allí mismo si estuviéramos solas, estaba jodidamente sexy.

-¡Wow! - Escuché la voz de Alba y la miré seria. Estaba comiéndose a Poché con los ojos. Le di un empujón y ella se echó a reír, apartando la mirada de Poché. Cara puso los ojos en blanco y miró a cualquier parte.

-Cara vino a dar un show, amor. Trae las palomitas. - Dije, agarrando una bata y cubriendo a Poché antes de que Alba tuviera un orgasmo allí mismo.

-¿No te cansas, Cara? - Preguntó Poché y Cara resopló.

-No, no me canso. Tú eres la que debe estar cansada de servir de curita para las heridas de Daniela. - Dijo Cara y estuve a punto de golpearla, pero Poché fue más rápida. Alba miraba todo con una sonrisita en su rostro.

-Nada de lo que digas me lastimará, Cara. Pero si no te detienes, mi puño golpeará tu nariz otra vez. - Dijo Poché y Alba se echó a reír a carcajadas. Cara pareció temer por su nariz y se volteó hacia mí.

-No quieres que todo el mundo sepa que amas cortarte, ¿no es así, Dani? - Dijo y mis ojos se ensancharon. -Tengo pruebas.

-¿Cómo es eso? - Preguntó Alba, con los ojos ensanchados. Mi ira aumentó y mi paciencia llegó a su límite. Tenía unas tremendas ganas de matar a Cara, pero mantuve la compostura.


-¿En serio? Entonces hazlo. Dile al mundo que me corto. Yo también diré que te metes el dedo en la garganta para mantenerte delgada. Le diré a todo el mundo que tú y tu mánager me rogaron que estuviera contigo para hacerte famosa. Y déjame decirte que gimes igual a una tortuga teniendo un orgasmo y llega a ser irritante. - Dije y Cara tenía los ojos ensanchados. Alba se reía descontroladamente y Poché estaba boquiabierta.

-¡Eso no es verdad! - Dijo Cara un poco sorprendida.

-¿Pero a quién piensas que le van a creer? - Dije acercándome a ella. -Llevo más de 15 años siendo famosa. Las personas me idolatran, Cara. ¿Y tú? Eres nueva en esto y ahora solo eres reconocida porque saliste conmigo. Estoy en todos los trabajos que te dan, ¿te has dado cuenta? Eres reconocida como la Ex de Daniela Calle, no como Cara Delevingne. ¿Por qué le creerían a una persona que ni siquiera tiene un nombre? Eres mi sombra, recogiendo las migajas de fama que te arrojo. ¿En serio crees que puedes joderme? - Dije y esta vez la dejé sin palabras. Ella me miraba con lágrimas en los ojos. Estaba claramente derrotada.

A diferencia del pasado, me sentí mal por humillarla, incluso solo teniendo a Poché y Alba allí. Nos quedamos en silencio por un largo rato. Poché estaba seria y pensativa. Alba miraba a Cara sonriendo, como si esperara su reacción.

-Me voy. ¡Pero esto no se quedará así!

-¡Se quedará exactamente así! Porque si hay una próxima vez, te quedarás sin nariz. Te juro que acabaré contigo. - Dije y ella ensanchó los ojos. Alba se rió de nuevo.

-Has perdido, Cara. ¡Ríndete! - Dijo Alba y Cara le lanzó una mirada fulminante. Sin más preámbulos, Cara salió de la habitación pisando fuerte. Alba dio saltitos de alegría y yo me reí.

-Te pasaste... - Dijo Poché seria y me extrañó que no estuviera alegre. Cara finalmente nos dejaría en paz, eso era increíble. Y estaba segura de eso, porque sabía que Cara era insegura y nunca querría que nadie supiera de su bulimia. Me sentí mal por molestarla tocando ese tema. Sabía que era un problema, pero como a ella no le importaban mis problemas, a mí no me importaban los de ella.

-Daniela, oficialmente me declaro tu fan. - Dijo Alba abrazándome y me reí. -Mejor seré tu amiga. No quiero correr el riesgo de ser humillada por ti en público.

-Ya no hago ese tipo de cosas. - Dije y Poché me sonrió dulcemente. No podría estar más tonta y enamorada de ella. Haría todo, cualquier cosa para protegerla de lo que fuera. Herirla de nuevo no estaba en mis planes. Había dejado de lado mi orgullo, estaba llena de sentimientos. Ahora solo podía ver a Poché.

-Estás loca por el coño de Poché, ¿no es así, Daniela? ¡Ya veo! - Dijo Alba y me reí. Poché se puso más roja que un tomate, pero también se rió. -Estoy tratando tener algo con Laura, pero ella solo tiene ojos para el idiota ese.

-¿Quién es el idiota?

-Johann Verá. - Respondió Poché poniendo los ojos en blanco.

-¿Te gusta Laura, Alba? - Le pregunté con una ligera dificultad para creer en eso.

-Lau es hermosa. Dulce y completamente sexy. Se merece a alguien mucho mejor que esa mierda, y estoy hablando de mí. Ella me merece.

-¡Estoy de acuerdo! - Dijo Poché y fruncí el ceño.

-Pero me dijiste que no creías en el amor, Alba... - Dije y Alba puso su mano sobre mi hombro.

-A veces en la vida, llega una persona que te hace preguntarte si realmente quieres vivir de sabores. Estoy como un perro detrás de ella, Dani. Ya no sé qué hacer. - Dijo Alba y no estaba segura de si estaba bromeando o no. Solo asentí y Alba sonrió.


-Te ayudaré con Laura. Lau sirvió de terapeuta para nosotras. Me ayudaste hoy. Se merecen la una a la otra.

-Realmente nos merecemos, Dani. Gracias, soy tu fan. - Dijo y besó mi frente. Besó la mejilla de Poché y luego salió de la habitación.

Poché se quitó la bata, dejando a la muestra su conjunto de lencería que por razones obvias, ya era mi favorito. Observé todo su cuerpo mientras ella se acomodaba en la cama. Me quejé mentalmente cuando ella se cubrió con las sábanas. Estaba seria, pero cuando me vio mirándola como un lobo hambriento, sonrió y me llamó para que me acostara a su lado.

-¿Qué tienes? Estás muy seria... - Me acosté y ella se aferró completamente a mi cuerpo, poniendo su cabeza en mi pecho.

-Tenemos que poner fin a este asunto del marketing. - Dijo Poché y tragué en seco.

-¿Por qué?

-No sé, esto me está molestando. No quiero que si alguna vez terminamos creas que hice todo lo que hice por fama. - Ella se levantó para mirarme. -Quiero que sepas que la fama es lo que menos me importa. Lo dejaría todo por ti.

-No vamos a terminar, Poch... - Dije acercándola de vuelta. La abracé con fuerza tratando de transmitirle seguridad. Sabía que eso era el resultado de todo lo que le había dicho a Cara. -No te preocupes. Ya está más que comprobado para mí que eres diferente.

-Eso me preocupa... - Se levantó de nuevo. Vi un poco de miedo y desesperación en su mirada, como si realmente quisiera demostrármelo. -Tienes que recordar cada vez que luché por nosotras.

-Está bien, Poch. No te preocupes por eso, ya te lo dije... - Acaricié una de sus manos en un intento fallido de tranquilizarla, y ahora tenía lágrimas en los ojos. Rogué mentalmente que no llorara. Verla llorar dolía más que un puñetazo en el estómago.

-No quiero que la gente nos mire y piense que estoy aprovechándome de tu fama. No soy de ese tipo, Daniela. Estoy muy segura de que te amo...

-¿Desde cuándo te importa lo que diga la gente, Poch? - Pregunté. Verla tan frágil era muy doloroso. Ella no tenía que dudar de nosotras, pero algo estaba perturbando su cabecita.

-Vi a gente llamándome perra busca fama en internet. - Dijo haciendo un puchero. Ella estaba tratando de contenerse para no colapsar allí mismo.

-Eso no tiene sentido, pequeña - Dije acariciando su mejilla y secando con mi pulgar una lágrima que caía. -Tú también eres famosa. Y eras muy famosa antes que yo.

-Eso no es verdad. Manu hizo que saliera contigo para que fuera famosa. Y ellos tienen razón, soy una perra busca fama. - Dijo con la voz llorosa y no pude evitar reírme.

-No pienses en esas cosas, mi amor. Si te detienes a pensar en eso vas a terminar asustándote. - Ella se recostó nuevamente en mi pecho. Nos quedamos así por un tiempo, en un silencio agradable. Me quedé observando su rostro por un momento y me sentí completamente feliz de tenerla. Ella no solo era hermosa, era... fascinante. Poché estaba tan callada que pensé que ya estaba durmiendo, pero no, ella miraba la pared, pensativa. Sus pensamientos me preocupaban mucho, así que decidí romper el silencio.

-Me das la paz que el mundo me quita... - Dije mirándola. Poché sonrió y me dio un beso largo. -Me quedaría así contigo por el resto de mi vida.

-Solo falta nuestra niña... - Dijo y suspiré. Salté de alegría por dentro al escuchar el "nuestra niña". Britt era nuestra niña. -Sabes que salgo de gira en 5 días, ¿no? - Dijo Poché y sentí una opresión en el pecho. La maldita gira estaba cerca. La gira que me mantendría alejada de ella por mucho tiempo.

-Lo sé... - Dije sin mucha emoción.

-¿Vas a estar bien sola por un tiempo? - Preguntó Poché, y nuevamente vi miedo en su mirada. Poché realmente temía que yo la dejara de nuevo.

-Bien no estaré... - Dije sonriendo y ella se mantuvo seria, estaba tensa. -Iré a verte siempre que pueda. No te preocupes por eso. Hablaremos por teléfono todos los días. Por favor, no me dejes dormir sin escuchar tu voz - Dije besando su mejilla. -Y no me dejes despertar sin tus "Buenos días". De hecho, puedes despertarme todos los días hasta que se terminen esos tres meses. ¡Es una orden!

-Cómportate, Calle. - Dijo Poché y asentí. -Estás grabando con Cara. Sabes que tienes que mantenerte alejada de ella, ¿no? - Asentí nuevamente. -Muy bien.

-¿Te golpearon los celos? - Dije sonriendo y ella estaba seria.

-¡Lo único que golpeará aquí es mi mano en tu cara! - Me reí.

Ella se acostó de lado en la cama y yo me acosté detrás de ella, dejando mi mano sobre su vientre. Ella estaba muy insegura, y sabía muy bien por qué. Mis acciones hasta ahora no han sido las mejores. Pero tendría que hacerla creer que mis pensamientos habían cambiado. Le estaba pidiendo a Dios para que esa inseguridad de Poché no se convirtiera en un problema.

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora