Capítulo 59

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DANIELA POV

-Por favor, Daniela, hazlo ya - Dijo Poché con un hilo de voz. Amaba cuando me pedía de esa manera. Separé sus piernas lentamente y me agaché un poco, suspiré mirando su coño mojado.

-Siempre estás tan lista para mí - Lamí su clítoris lentamente y miré su rostro. Poché me miraba casi suplicando que continuara. Capturé su clítoris con mis labios y chupé con fuerza, luego tiré de él. Poché me agarró del cabello y presionó mi cara contra su coño. Era maravilloso ver lo desesperada que estaba por correrse.

-Chúpame... Fuerte... - Pidió y no perdí tiempo en hundir mi boca en su coño. Sus dedos apretaban con fuera mi pelo y presionaba cada vez más mi cara contra su sexo mientras movía sus caderas. Di una larga lamida de abajo hacia arriba y sentí sus piernas temblar. Agarré sus muslos con fuerza y la penetré con mi lengua. Era adicta al gusto de esta mujer. -Mierda... Eso... Justo así - Ella gemía alto y con cada gemido suyo sentía mi polla endurecerse aún más. Sus caderas estaban inquietas y vi que ya estaba llegando a su ápice. Aparté mis labios de su coño y la escuché lloriquear, me levanté y me acosté encima de ella presionando mi polla en su entrada metiéndosela de una sola vez. Poché rápidamente clavó sus uñas en mi cintura y se movió debajó de mí. Pegué mis labios a los de ella y la besé mientras la embestía lentamente, pero con fuerza. Ella se apretaba cada vez más a mi alrededor.

-Eres tan deliciosa - Dije mientras sentía los labios de Poché chupando mi cuello con fuerza. Mordió y al mismo tiempo clavó sus uñas en mi espalda y fue arañándome hasta mis hombros. Me moví más rápido encima de ella escuchando sus sexys gemidos. Solo ella podía dejarme así, podría correrme solo escuchando sus gemidos.

-Voy a correrme - Ella no gimió, gritó y rápidamente la besé, chupó mi labio inferior con fuerza, gimió una vez más y sentí que se estaba corriendo. Di algunas embestidas rápidas y me corrí con ella. Dejé que mi cuerpo cayera sobre el suyo y hundí mi cara en su cabello. Ella respiraba con dificultad, su pecho subía y bajaba rápidamente, su cara y su cuerpo estaban mojados por el sudor, su cabello desordenado. Amaba verla en ese estado.

-¿Otra vez? - Pregunté y ella soltó una risita. Cogió su teléfono verificando la hora y se levantó de la cama haciéndome gruñir. -Vuelve aquí - La jalé de nuevo y ella sonrió.

-Es hora de buscar a Britt - Dijo y miré la hora. En realidad ya estaba un poco atrasada.

-Déjala ahí. - Dije besándola y ella sonrió sobre mis labios. Agarré su nuca tratando de profundizar el beso, pero Poché se apartó una vez más.

-En serio, tengo que irme. - Dijo levantándose y caminando completamete desnuda al baño. Me quedé mirándola mientras se alejaba, esa mujer era maravillosa.


Había pasado una hora desde que Poché había ido a Buscar a Brittany de la escuela. Supuse que las dos se fueron a dar una vuelta ya que se estaban tardando demasiado. Era la primera vez que Poché iba a buscar a Brittany de la escuela después de que la pequeña había comenzado a estudiar. Los primeros días fueron difíciles, porque Brittany no quería de ninguna manera quedarse en la escuela, pero ahora ya se había acostumbrado y no había más problemas. Yo estaba en mi casa en Miami. Ahora pasaba la mayor parte del tiempo aquí debido a que Brittany iba a la escuela.

Poché hacía shows solo los fines de semana y siempre era muy difícil cuando tenía que viajar, pero ahora pasaba mucho más tiempo en casa. Ella casi nunca tenía tiempo de llevar o recoger a Brittany de la escuela porque siempre estaba muy ocupada. Imaginé que Britt se había puesto feliz con la sorpresa de Poché. Desearía haberlas acompañado, pero tenía un hijo menor con resfriado al que cuidar.


-Toca una canción de tu madre - Pedí, viendo a Salomón golpear sus manitos en las teclas del enorme piano en la sala de música. No tenía dudas de que este niño sería músico. Salomón ya tenía un año y medio, él aún era muy callado y cada vez que se molestaba lo llevaba a la sala de música para que tocara algún instrumento, y eso lo calmaba. -¿Qué opinas de un baño ahora, eh amiguito? - Pregunté y él solo negó con la cabeza y siguió golpeando sus deditos en las teclas. Miraba fijamente como si estuviera muy concentrado. Yo solo lo miraba embobada.

Me levanté de allí y lo senté en el suelo junto a sus juguetes que estaban dispersos allí.

Salomón tenía los mismos ojos de Poché pero era muy parecido a mi, amaba el hecho de que todo en él me recordaba a ella, cuando sonreía arrugando la nariz, la manía que había sacado de ella de jugar con la oreja de otros para dormir. Era un niño tranquilo, hermoso y perfecto.

-Dios mío, ¡los he estado buscando por toda la casa! - Dijo Poché sonriendo entrando a la sala.

-Mamá... - Salomón rápidamente se animó y extendió sus bracitos hacia Poché.

-Pero siempre estamos aquí, ¿cómo no nos encontraste? - Pregunté levantándome y juntado nuestros labios rápidamente. -¿Dónde está Britt?

-Está abajo - Dijo Poché yendo hacia la puerta jugando con Salomón en sus brazos. Fuimos a la sala de estar donde Brittany estaba acostada en el sofá completamente sudorosa. Solo llevaba el short de su uniforme, porque la camiseta ya estaba tirada en el piso, así como sus tenis, calcetines y mochila.

-¿Pero qué es todo esto? - Dije acercándome y ella abrió los ojos sonriendo de inmediato. Se paró en el sofá y envolvió mi cuello con sus brazos, besando toda mi cara. -Estás toda sudada.

-Lo sé. Tienes que amarme así también. - Dijo y sonreí abrazándola, sin importar si estaba sucia.

-Puedes ir arreglando todo este desastre e ir directamente al baño a darte una ducha - Besé la punta de su nariz y ella asintió sonriendo. Era muy bueno mandarla a darse un baño sin miedo a escuchar berrinches o llantos. -Lleva a tu hermano contigo, él también necesita un baño.

-No es mi hijo, es el tuyo. Y tu hijo lleva tres meses con esa ropa puesta. - Dijo Brittany con las manos en las caderas y la miré seriamente. Poché contenía su risa mientras trataba de quitarle la ropa a Salomón, pero él se negaba. Me había librado de los berrinches de Brittany y ahora tenía que lidiar con los berrinches de Salomón. -Estoy bromeando. Vamos, compañero. Comenzaré a cobrar por ser tu niñera cuando Veronica no esté. - Dijo tomando la mano de Salomón yendo con él al baño dejándome a solas con Poché. Ella me miraba de una manera extraña, parecía querer decirme algo.

-¿Qué pasó? - Pregunté sentándome a su lado. Me quedé acariciando su cabello mientras ella seguía mirándome de una manera extraña.

-¿Has visto cómo están las votaciones en internet? Caché le está ganando a Balau y Jelena. - Dijo Poché y puse los ojos en blanco. No entendía su entusiasmo al respecto, mucho menos entendía por qué estábamos ganando.

Había una premiación este fin de semana y Poché fue nominada para tres premios, uno de los cuales era "Mejor Pareja", Alba y Laura también estaban y otras parejas famosas. Hasta donde yo sabía Camren era considerada una pareja falsa por mucha gente, por eso me dejaba confundida el hecho de que estuviéramos ganando tan fácilmente.

-Amor, ya dije que no quiero ir a esa premiación. Quiero alejarme de esas cosas. Por eso renuncié, estoy en paz. No quiero entrar en eso de nuevo. - Traté de explicar y ella resopló. Una cosa que aprendí de vivir con Poché fue: Nunca le digas que no, porque hará de tu vida un infierno hasta que digas que sí.

-No te cuesta nada ir conmigo, vamos a ganar el premio a la mejor pareja y subiré allí sola para recibir el premio. ¡Genial! - Se levantó parándose frente a mí, ya estaba alterada. Estaba con los brazos cruzados y golpeaba su pie en el suelo con impaciencia. -Solo acompáñame. Soy tu esposa, Daniela.

-Es solo que me parece ridículo que esas personas nos voten para la mejor pareja, cuando hace unos meses hablaban pura mierda de nosotras. ¿Solo porque vieron que no nos separamos ahora lo creen? ¡Ahórrame eso! - Dije ya sintiéndome un poco nerviosa. Poché me miraba con el ceño fruncido. Sabía que nada de lo que dijera funcionaría, Poché siempre encontraba una manera de hacer que las cosas se hicieran a su manera. -Y el domingo tengo que llevar a Britt al set de grabación...

-Ya he hablado con Vero y ella dijo que la llevará. - Me interrumpió y resoplé.

-Son sus días libres, Poché. ¡No quiero ir, maldición! ¿Por qué todo tiene que ser a tu manera? - Estaba alterada. Estaba enojada porque ella nunca me escuchaba. Ahora me miraba con una ceja arqueada.

-Ok. Hagámoslo a tu manera entonces. No tienes que acompañarme - Poché sonrió, una sonrisa claramente falsa y se dirigió hacia las escaleras. -Está bien. - Dijo subiendo las escaleras sin mirarme.


Miedo. Era lo que estaba sintiendo, un miedo y arrepentimiento por haber dejado que Poché fuera sola a la premiación. Ella debe estar preparándose en este exacto momento y yo estaba en el auto con Valentina y Brittany yendo a un set de grabaciones, porque Brittany tendría grabaciones de una película en la que estaba. No me estaba sintiendo bien. Poché estaba extraña estos días y apenas me hablaba. Ella siempre me hacía sentir terriblemente mal cuando no hacía lo que ella quería. Se hacía de la víctima y fingía estar triste. Y yo caía, por supuesto. Tal vez debería acompañarla, no costaba nada. Tal vez estaba equivocada. Por Dios, Poché siempre me hacía sentir culpable.

-Ella dijo que estaba todo bien, Dani. ¡Tranquilízate! No estás obligada a ir - Dijo Valentina y suspiré tratando de prestar atención al camino.

-No entiendes que cada vez que Poché dice "está todo bien", nunca está "todo bien" de verdad. Necesito disculparme y acompañarla. - Dije tomando mi teléfono para marcar el número de Poché y Valentina puso los ojos en blanco.

-¿Por qué vas a disculparte si no hiciste nada malo? - Preguntó Valentina y suspiré. Una cosa sabía, cuando Poché pensaba que tenía razon, nada le hacía pensar lo contrario. Entonces para evitar las peleas siempre le pedía perdón. Era eso o estar varias semanas peleadas.

-Elle no se disculpará porque cree que tiene la razón. ¿Te imaginas cuántas veces tuve que disculparme aunque tenía la razón? - Miré rápidamente a Valentina y ella tenía el ceño fruncido. Parecía confundida o asustada.

-¿Poché se volvió loca? ¿Por qué actúa así?

-No lo sé. Creo que ella aprendió a tener el control de las cosas después de toda la mierda que hice. Quiere sentirse segura, y lo hace mandándome. - Valentina siguió mirándome y respiré hondo. -Lleva a Britt al set, iré a casa. - Dije y Valentina siguió mirándome por un rato, pero luego asintió aceptando.


POCHÉ POV

Finalmente terminé de arreglarme, llevaba puesto un vestido de encaje blanco un poco por encima de las rodillas y el cabello recogido en un moño. Ya le estaba enviando un mensaje de texto a Ian, él me estaba apurando, porque ya estaba listo hace más de una hora. Él me acompañaría ya que Daniela estaba enojada y no iría. No quería ir sola, entonces acepté la invitación de Ian de acompañarlo, ya que él también iría solo.

Miré la cómoda y vi a Salomón jugando con los cajones.

Una vez que aprendió a caminar no paraba ni un instante, pero ahora parecía somnoliento. Quería llevarlo a la premiación para evitar problemas de celos con Daniela, pero parecía agotado, entonces lo dejaría con la madre de Daniela como habíamos acordado. Tomé a mi hijo y lo acosté en la cama poniéndole el chupete. Se quedó quieto mientras jugaba con mi oreja y sabía que pronto se dormiría.

-¿Ya te vas? - Miré a la puerta asustada y vi a Daniela parada allí.

-¡Que susto! - Dije con una mano en mi pecho y ella siguió mirándome con seriedad. ‐Sí. Ya me voy. Estoy esperando al auto y ya está viniendo.

-¿Entonces vas con Ian? - Preguntó con una sonrisa cínica en su rostro y suspiré. Sabía que ella implicaría con eso.

-Sí. No pensaste que iba a ir sola, ¿verdad? - Pregunté sin mirarla. Sabía que me cabrearía, y no quería enojarme con ella. Sabía que Daniela estaba molesta conmigo, pero yo también lo estaba con ella. Tomé a Salomón, lo acosté en mi regazo y apoyé su cabeza en mi hombro. Él suspiró ruidosamente y se agarró a mi cuello.

-¿Lo llevarás contigo? - Preguntó Daniela.

-No. Lo llevaré a la casa de tu madre, ella extraña a los niños. Le avisé a Valentina que dejara a Brittany allá cuando estén regresando. - Dije pasando a su lado y ella asintió. Fui caminando hacia el auto y vi que ella venía detrás de mí. Me volteé y ella suspiró. -Nos vemos más tarde.

-Ok. Buena suerte. - Dijo sin mucha emoción y me dio la espalda.


-Sé que es marketing - Dijo Ian y puse los ojos en blanco. Los premios continuaban y estaba aburrida, y para empeorar las cosas Ian estaba tratando de molestarme diciendo que no creía que estuviera realmente casada con Daniela.

-No digas algo así frente a Daniela. Nunca dejará que vuelva a hablar contigo - Dije y él tenía una sonrisa irónica en su rostro. Me molestaba cuando se ponía así.

-Para con eso, Poché. No tienes que mentirme a mí - Hablaba en voz baja muy cerca de mi oído. Por Dios, cuando Daniela viera esto me mataría.

-Ian, por favor, si Daniela nos ve así, ella...

-¿Ella qué? - Escuché una voz familiar frente a mí y me volteé rápidamente en un susto. No era posible...

-Hola Calle. ¡Que bueno que viniste! - Dijo Ian poniendo los ojos en blanco y sentándose en frente. Seguí mirando a Daniela que estaba parada frente a mí. Llevaba puesto unos pantalones negros y una camisa blanca. Parecía estar enojada. Se quedó mirando a Ian por un rato y él hacía lo mismo. Ella extendió su mano y él la tomó, ella lo tiró haciéndole levantarse de la silla y luego ella tomó su lugar haciéndolo resoplar irritado. Daniela siguió mirándolo e Ian se sentó a su lado en otra silla. Entonces se quedó allí, como si nada estuviera pasando, con esa cara de pocos amigos y no me atreví a decir nada.

Nos quedamos allí los tres sin intercambiar ni media palabra durante los premios. Daniela a veces comentaba sobre algún artista, pero no se extendía mucho. Sabía que estaba enojada y no quería estar allí, lo que me hizo sentir mal, porque una vez más ella había hecho lo que yo quería. Debía sentirme bien al ver que ella siempre hacía lo que yo quería, incluso si no fuera de su agrado, pero tal vez estaba abusando de su buena voluntad.

-Y ahora sabremos qué pareja se llevará el premio a la Mejor Pareja. - Un chico de una banda que no conocía habló y miró la pantalla gigante. En ella apareció una foto mía y de Daniela, en otra Laura y Alba y por último Justin y Selena. Daniela estaba seria mirando al escenario, sabía que para ella eso no tenía importancia, pero yo quería ganar. -Y el premio a la mejor pareja es para... - El chico hizo una pausa y tomé la mano de Daniela. Ella me miró rápidamente y volvió a mirar al chico. -Es para "CACHÉ", María José Garzón y Daniela Calle. - Dijo el chico y sonreí levantándome. Daniela se puso frente a mí y me dio un largo beso. Tomó mi mano y caminamos hacia el escenario mientras las personas gritaban y vitoreaban. Saludamos al chico y tomamos el premio, Daniela rápidamente tomó el micrófono y me estremecí. Aún le tenía miedo a sus "discursos", tal vez fuera un trauma.

-Ahmm... Quiero agradecerles a todos ustedes por habernos dado este premio. Realmente no entendí, porque para muchos nuestra relación es falsa, hicieron de nuestra vida un infierno para ahora darnos un premio a la mejor pareja. - Soltó una risita sin humor y me miró. La miraba con seriedad, pero no me parecía mal. Ella no estaba diciendo más que la verdad, pero realmente no quería más polémicas. -Eso es bastante irónico. Pero nunca me importó, y no lo hará ahora. Sí, hicimos algo mal, pero de ese error encontré la cosa más correcta de mi vida. Después de todo, errar es de humanos, pero seguir queriendo después de tantos errores, es amor. Y eso es lo que siento por esta mujer. Y no necesito que ustedes crean en nada, solo necesito que ella crea en mi amor. Pero de caulquier manera, gracias por el premio. - Sonrió y se volteó hacia mí dándome otro beso.


-¿Te quedarás en la fiesta? - Daniela me preguntó y asentí. Habíamos acabado de llegar, me encontraría con Laura y Alba y esperaba que ella también fuera. Daniela estaba extraña y parecía molesta, porque éramos el tema del momento en las redes sociales una vez más.

-¿No te vas a quedar? - Pregunté y ella suspiró ruidosamente.

-No. ¿Podemos irnos a casa? - Parecía impaciente, estaba molesta por algo y no sabía qué era. La música estaba alta y eso parecía estar enojándola. Ya no entendía nada.

-¿Por qué no te quedas? Puedes divertirte un poco, relajarte... Las chicas están por ahí...

-Quiero irme, Poché - Se alteró y mis ojos se agrandaron. Odiaba cuando me trataba mal.

-¡No me iré! - Respondí en el mismo tono y la vi apretar los dientes.

-Ok. Entonces adiós. - Ella simplemente me dio la espalda y salió de allí. ¿Realmente me había dejado sola? ¿De nuevo? Quería estrangularla por ser tan idiota.

-¿Poché? - Me di vuelta y vi que Ian estaba detrás de mí. Puse los ojos en blanco y suspiré. No tenía paciencia para aguantarlo. -¿Tu esposa se fue?

-Sí. - Dije tomando el vaso de whisky que tenía en su mano y lo bebí de una vez sintiendo la bebida quemando mi garganta.

-¿Entonces estás sola? - Dijo muy cerca, porque la música estaba alta y no podía escuchar. Asentí frunciendo el ceño. Tomé otra copa de whisky y lo bebí. Él tomó mi mano y tiró de mí. -Ven, te llevaré a un lugar mejor. - Dijo y asentí siguiéndolo.

Tomé otra copa de whisky y volví a beberlo. Definitivamente quería emborracharme. Ian seguía arrastrándome hacia un lugar que no conocía. Ya me estaba sintiendo mareada, hacía más de un año que no bebía. Él también parecía borracho. Entramos en un pasillo oscuro, solo tenía algunas luces rojas encendidas, no había casi nadie, entonces me preocupé. No era correcto estar con él allí.

-Ian, mejor vamos a un lugar más concurrido. - Dije y él dejó de caminar. En un movimiento rápido me arrojó contra la pared y sentí su cuerpo pegarse al mío. Yo tenía los ojos muy abiertos. ¿Qué estaba haciendo? Hice fuerza para que me soltara, pero él sostenía mis brazos fuertemente. -Ian, suéltame ahora. Estás borracho, por favor, déjame ir.- Dije casi suplicante y él sonrió.

-Poché, no digas que no quieres. Sé que no tienes nada con Daniela, ¿qué tienes que perder? - Dijo mientras intentaba besar mi cuello. Él sostenía mis brazos contra la pared, no podía moverme. Mis ojos ardían y mi garganta dolía, quería llorar, quería irme, quería ir con Daniela.

-¡Daniela es mi esposa, imbécil! - Luché una vez más tratando de soltarme, pero él presionó aún más su cuerpo contra el mío y atacó mi cuello. -Ian, ¡por favor! - Pedí y sentí su cuerpo apartarse del mío, suspiré aliviada, mis ojos estaban cerrados y podía sentir las lágrimas cayendo. Abrí los ojos y me encontré con Daniela. Ian estaba contra la otra pared y nos miraba sobresaltado. Ella me miraba con lágrimas en los ojos. Daniela había apartado a Ian, no se había ido.

-¡No puedo creer que me hayas hecho esto! - Dijo y se fue. Me quedé quieta, sin reaccionar. Mi corazón latía tan fuerte que mi pecho dolía. Estaba paralizada con los ojos agrandados y llenos de lágrimas. Daniela pensaba que la estaba engañando con Ian, por Dios, necesitaba explicarle. Salí de una conmoción y me alejé rápidamente de ese pasillo, el lugar estaba lleno y no había señales de Daniela. Por Dios, necesitaba encontrarla.

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora