CAPÍTULO 42
DANIELA POV
Marcamos una consulta para el día siguiente. Poché aún tenía náuseas y dolores en el cuerpo. No tenía dudas de que era eso. Me sentía un poco rara por alegrarme cuando ella vomitaba o se quejaba de dolores que podrían ser posibles síntomas de embarazo. Ella parecía tener miedo de estar embarazada, y yo no entendía por qué.
Al día siguiente salimos muy temprano de casa y fuimos a la consulta. Intentamos ser discretas, porque no queríamos que nadie nos viera yendo allí.
El camino fue muy silencioso. Poché estaba nerviosa y apenas me hablaba. Lo entendía, debía ser bastante aterrador la idea de tener un ser dentro de ti, pero aún no estábamos seguras.
Llegamos a la clínica y pronto nos llamaron. El lugar estaba casi vacío, lo cual me alivió un poco. Entramos en la sala y nos recibió una mujer morena. Traté de leer su nombre en la bata, pero sus pecho prácticamente saltaban fuera de su ropa de tan grandes que eran.
-Buenos días, chicas. - No saludó. -Soy la Dra. Naya. - Dijo sentándose detrás de su escritorio y Poché y yo hicimos lo mismo. Por Dios, ¡que pechos enormes! -Entonces... María José. ¿Qué está pasando? - La doctora preguntó y Poché le informó sobre todo. Tanto de los síntomas que estaba sintiendo como de los sangrados y de su estado actual. Naya lo anotaba todo con una sonrisa en su rostro, era muy simpática y así como yo ya parecía saber de qué se trataba. -Como dijiste que casi nunca usan protección, estoy casi segura de que puede tratarse de un embarazo. - Dijo la doctora y casi salté de alegría.
-Pero tomo pastillas, doctora. - Poché parecía que iba a tener un ataque en cualquier momento.
-Sabes que la píldora puede fallar, ¿no? Pero en ese caso, te haré algunos exámenes solo para asegurarnos. - Dijo la doctora y Poché asintió.
Poché se hizo unos análisis de sangre y la doctora la llevó a otra sala para que le hicieran un ultrasonido, solo para asegurarse de que había un bebé allí dentro. Casi me estaba dando un paro cardíaco.
-No puedo esperar más. - Dijo Poché con impaciencia. -Tengo náuseas de nuevo.
-Trata de calmarte. Esa ansiedad solo te enfermará. - Dije, tratando de calmarla.
Estábamos en una pequeña sala esperando a que regresara la Dra. Naya. Estaba tensa y no podía disimularlo. Poché prácticamente estaba acostada en mi regazo. Estaba pálida y podía ver que no estaba nada bien. Traté de hablar con ella para distraerla un poco, pero tenía sueño. Estaba casi durmiendo en mi regazo mientras yo acariciaba su cabello. La doctora entró en la sala sonriendo y nos llamó.
-Vengan, chicas. - Entramos en otra sala y nos sentamos. Ahora era yo la que estaba pálida, temblaba de nerviosismo.
-¿Y entonces? - Poché se apresuró a preguntar.
-Realmente no sé cómo no sospecharon de un embarazo. María José, estás embarazada y por lo que veo ya estás entrando en el cuarto mes. Felicidades. - Dijo la doctora sonriendo y ensanché los ojos.
-¿Cuarto mes? - Pregunté y la doctora asintió.
-Pude ver por el tamaño en el ultrasonido y por el examen. María José tenía todos los síntomas. Incluso su vientre ya se está dando a notar.
Ya lo esperaba, pero eso me había golpeado duro. Ella realmente estaba embarazada. Tenía a nuestro bebé en su vientre. Ya tenía 4 meses. No podría estar más feliz. Solo podía sonreír y sentir mi corazón latiendo a mil por hora. Tendría un hijo con la mujer de mi vida. Miré hacia un lado y Poché aún seguía inmóvil, le miraba a la doctora como una loca.
-¿Poché? - La llamé y ella parpadeó rápidamente, aún mirando a la doctora que sonreía alegremente. Parecía acostumbrada a ver esas reacciones.
-Pero... ¿pero y el sangrado? Pensé que no estaba embarazada porque sangré todos estos meses. No era como la mestruación, pero siempre pasaba. ¿Es normal? - Poché preguntó angustiada.
-El sangrado en el comienzo del embarazo es bastante común, aunque no exactamente normal. Es más frecuente en los primeros tres meses de embarazo, y en la mayoría de las veces es causada por algo sin importancia. - Explicó la doctora.
-Pero este mes ya no sangró. Y por eso nos preocupamos y pensamos en la posibilidad de que esté embarazada. - Dije, ya que Poché parecía estar en otro mundo.
-Si vuelve a suceder, vayan con un doctor. En este caso un obstreta. Él les informará sobre la salud del bebé y si todo esta bien ahí. Pero parece estar bien. No corre peligro. - Dijo Naya y asentí sonriendo. Mi hijo estaba bien, no corría peligro. Ambas miramos a Poché que aún estaba inmóvil. -Creo que tendrás que cuidarla. Parece estar en shock.
-Claro. - Dije sonriendo y Poché me miró. -¿Vamos? - Dije y ella asintió.
-María José tendrá que hacerse algunos exámenes lo antes posible, para ver si todo está bien con ella debido a estos sangrados y otras cosas importantes. Así que aconsejo que vayan a un obstreta de inmediato, ¿de acuerdo? - Dijo Naya levantándose de la silla y asentí haciendo lo mismo. -Bueno chicas. Espero que disfruten del embarazo, les deseo lo mejor. - Dijo la doctora estrechándome la mano y luego la de Poché.
-Gracias - Dije tratando de tirar de la mano de Poché. La doctora nos acompañó hasta la puerta y salimos de allí.
Subimos al auto y Poché se quedó todo el tiempo mirando por la ventana. Parecía estar teniendo una conversación interna consigo misma, lo cual era bastante extraño. La dejé allí perdida en sus pensamientos mientras yo saltaba de alegría por dentro. Estaba tratando de contener el torbellino de cosas dentro de mí. Quería salir corriendo y decirle a todo el mundo que tendría un hijo con la mujer que más amaba en la vida. El fruto de nuestro amor. Estaba embarazada de mi hijo. Nuestro hijo. Iba a ser madre otra vez. Tendríamos una familia. Brittany tendría un hermanito o hermanita.
-Daniela... - Escuché la voz de Poché y la miré de inmediato. Hice todo lo posible por prestarle atención a ella y al tráfico. -Estoy embarazada. - Dijo con una sonrisa en su rostro, finalmente expresando alguna reacción.
-Nuestro hijo está ahí dentro... - Dije tocándo su vientre ligeramente y ella sonrió una vez más. Ella estaba feliz. Ahora estaba segura y aliviada. No quería que se arrepintiera. Todo sucedió muy rápido y pude ver que eso la asustó.
-Hay un ser dentro de mí, Daniela. Nuestro bebé. Crecerá y nacerá. Dios mío. Debería volverme loca, pero estoy muy feliz y emocionada. - Dijo y sonreí. -Dios mío, estoy embarazada de cuatro meses... ¿Ya podremos saber el sexo? Mierda... Solo faltan cinco meses para que nazca... - Poché hablaba como un parlanchín y yo solo sonreía como una tonta.
-Serás una buena madre. No tienes que preocuparte por eso.
-Creo que será un niño. - Dijo Poché y la miré.
-Pero ayer dijiste que sería una niña.
-En realidad, yo quería una niña. Pero siento que va a ser un niño. Y siento que tendrá tus ojos. - Dijo y me reí con ironía.
-Será perfecto si tiene tus ojos.
-Será perfecto de cualquier manera. - Dijo acariciando su vientre con una sonrisa. Solo podía estar soñando. Estábamos casi llegando cuando mi sonó mi teléfono. Era Manu. ¿Por qué me estaba llamando?
-¿Hola? - Atendí.
-¿Daniela? ¿Poché está contigo?
-Sí. ¿Por qué? - Pregunté.
-¿Qué estaban haciendo en esa clínica? ¿Poché está bien? ¿Por qué no me contesta el teléfono? - Manu preguntó y ensanché los ojos. Poché me miraba con curiosidad, asintiendo como si quisiera saber de qué estaba hablando. Lo puse en altavoz para que ella también pudiera escuchar.
-Ella está bien. - Respondí.
-¿Y por qué estaban allá?
-¿Por qué estábamos en la clínica...? - Dije, mirando a Poché y ella estaba con los ojos ensanchados. -Ehhhh... Nada de qué preocuparse, Manu.
-¿Qué estás escondiendo, Daniela? -Manu preguntó desconfiada.
-Dile que vaya a mi casa hoy... - Dijo Poché suavemente y asentí.
-Manu, ve a casa de Poché hoy. Necesitamos tener una conversación un poco seria.
-Llevaré a Raul conmigo. - Dijo y me estremecí. Colgué la llamada y conduje más rápido a la casa de Poché. Llegamos allí y ella apenas abrió la puerta del auto y ya vomitó allí mismo en el suelo.
-Tranquila. - Dije sosteniendo su frente. -Ven, vamos a darnos un baño. - Dije y la tomé en mis brazos. La llevé al baño y le quité la ropa.
-Yo puedo sola. - Dijo y entró en el box. Me quedé mirándola mientras se bañaba. Observaba cada uno de sus movimientos, en caso de que volviera a vomitar de nuevo, ya estaba lista para sujetarla.
Salió de la ducha y la ayudé a secarse. A Poché no parecía importarle ni un poco todo eso. Fuimos a la habitación y ella se arrojó sobre la cama completamente desnuda. Mantuvo los ojos cerrados y tuve la impresión de que en cuestión de segundos ya estaba dormida. Le puse una camiseta y unos pantalones de chándal, como si fuera una niña incapaz de vestirse. Parecía haberse desmayado porque no abrió los ojos en ningún momento. Dejé a Poché durmiendo y fui a la habitación de Brittany. Aún dormía en su cuna.
-Permiso. - Miré la puerta y me congelé cuando vi entrar a Laura. ¿Qué estaba haciendo allí? -Fui a la habitación de Poché y ella estaba durmiendo. Le avisé que vendría hoy.
-Ah... eh... Está un poco cansada.
-¿Qué fueron a hacer en la clínica hoy? - Preguntó Laura y vi que seguramente algunos estúpidos paparazzis nos habían tomado fotos.
-¿Señora? - Una mujer me salvó la vida tocando la puerta.
-Pasa. - Dije y ella abrió la puerta.
-Un hombre y una mujer están pidiendo entrar. - Avisó y me congelé de nuevo. Me había olvidado de Manu y Raúl.
-Déjalos entrar. - Dije saliendo de allí y Laura me siguió. Fui a la habitación de Poché para despertarla, porque no quería tener esta conversación con ellos yo sola.
-¿Poch? - La moví lentamente y ella parecía estar en un sueño muy pesado. -Amor, Manu y Raúl están aquí.
-¿Qué le pasa, Daniela? - Escuché una voz y vi que Laura estaba allí.
-Diles que suban aquí. Estoy muy cansada para levantarme. - Dijo Poché y asentí. Abrió los ojos y se asustó cuando vio a Laura. Bajé y llamé a Manu y Raúl. Raul estaba serio y Manu parecía preocupada.
-¿Qué es eso tan importante que nos tienen que decir? Juro que si es un divorcio las mato. - Dijo Raúl y vi los ojos de Laura ensancharse.
-No vamos a divorciarnos. - Dije, sentándome a lado de Poché. Tomé su mano y la acaricié. No quería que se pusiera nerviosa, porque no podía ponerse nerviosa.
-¿Y entonces?
-Poché está embarazada. - Dije y todos se quedaron mirándome por un rato sin decir nada.
-¡¿Qué?! - Escuché la voz de Manu, parecía más confundida que nunca.
-Durante un tiempo sospechamos que podría estar embarazada, pero tenía miedo de ir al médico y confirmarlo. Lo descubrimos hoy. ¡Estoy embarazada! - Poché lo dijo todo de una vez y al final sonrió, como si quisiera mostrar que estaba embarazada y que todo estaba bien ahora.
-¿Cómo sospechas que estás embarazada y no me dices nada? - Preguntó Manu.
-Yo también me pregunto eso. - Dijo Laura y Poché la miró con tristeza.
-Al menos deberías habernos consultado. Debieron haberse cuidado. Eso no estuvo bien. Ni siquiera se han casado bien y ya estás embarazada, Poché. Imagina lo que van a decir de esto. - Dijo Raul y sentí mi sangre hervir.
-No le debemos explicaciones a nadie. Y honestamente, amigo, no me importa lo que van a decir. Esto es algo muy personal nuestro y no tenemos por qué darles explicaciones a ustedes. ¿Ahora tengo que pedirte permiso para correrme dentro de mi mujer? - Pregunté y todos ensancharon los ojos. -Estamos felices y muy emocionadas con este embarazo, así que hagan el favor de fingir que les gustó la noticia. - Dije y Raúl asintió. Parecía molesto, pero no dijo nada más.
-Mira, estoy realmente feliz de ver que finalmente están bien y que tendrá un bebé, sé que eso será bueno para ustedes, pero ¿y tu trabajo, Poché? - Preguntó Manu y Poché suspiró.
-No necesito parar ahora, ¿sabes? Creo que aún puedo continuar... Cuando tenga al bebé le daré una pausa a mi carrera y luego volveré. - Poché parecía nerviosa y toda esa presión me estaba enojando.
-Resolveremos esto más tarde, ¿De acuerdo? Ella no puede estresarse con estas cosas. - Dije, tal vez demasiado preocupada por la condición de Poché. Porque sabía que su humor reflejaba el humor de mi hijo. Tenía que mantenerla tranquila y segura durante estos meses. No dejaría que Poché diera conciertos, eso estaba fuera de cuestión. Ella necesitaba de cuidados especiales ahora y yo le daría toda mi atención.
Raúl y Manu se fueron porque tenían algunos compromisos. Raul estaba más que enojado conmigo, pero no me importaba ni me arrepentía de nada de lo que le había dicho. Laura se quedó y Poché y yo tratamos de explicarle que tuvo miedo de hablar de eso incluso conmigo. Laura pareció entenderlo y ahora también estaba emocionada.
-Si es una niña se llamará Lauratria y si es un niño Lauratrio. - Dijo Laura y fruncí el ceño. Poché se echó a reír y negó con la cabeza.
-Nunca. Lo haría si tu nombre fuera un poco más bonito. - Dijo Poché y Laura la miró indignada.
-Entonces solo Laura.
-Mi hija no se llamará Laura. Le llamaría y pensaría en ti todo el tiempo. Sería aterrador. - Dije y Laura puso los ojos en blanco.
-¿Ya consiguieron un obstreta?
-No. Tenemos que ver eso, ¿no, amor? - Dijo Poché y asentí.
-Conozco a uno muy bueno aquí en Los Angeles. Conseguiré el número de Lucia y se los doy. - Dijo Laura y estuvimos de acuerdo.
-Tengo que llamar a mi madre para contarle la noticia. - Dije y Poché asintió.
-Y yo a la mía. Siento que Valentina me va a matar. - Dijo Poché y vi que estaba preocupada por lo que su familia pensaría de esto, lo que me parecía innecesario, porque su madre nunca tuvo problemas conmigo.
-Lo resolveremos mañana. - Dije y Poché estuvo de acuerdo.
Nos quedamos allí hablando por un tiempo hasta que Poché se durmió de nuevo. Laura y yo la dejamos descansar y fuimos a ver una película en la sala con Brittany. Ya era de noche y Poché aún dormía, no se despertó en ningún momento. Laura se fue a dormir con Brittany, ambas parecían llevarse bien.
Fui a la habitación y Poché estaba en medio de la cama acostada boca abajo durmiendo como una piedra. La empujé un poco hacia una esquina y me acosté a su lado. Se dio vuelta, aún durmiendo y me abrazó. Me quedé allí un rato, solo observándola dormir y acariciando su vientre, en un estúpido intento de sentir algo. Con cuatro meses tal vez ya podría sentir. Dejé de intentar sentir algo y me dormí.
Al día siguiente me desperté antes que Poché. Me levanté y fui a darme una ducha. Salí del baño y ella seguía en la misma posición en la cama. Aproveché que aún dormía y bajé para preparar el desayuno y llevárselo a la cama. Prefería que Poché se quedara allí todo el día, porque sería menos arriesgado que pasara cualquier cosa. Fui a la cocina y busqué algunas cosas para llevarla.
-¿Daniela? - Escuché la voz de Poché y sonreí.
-Hey... ¡Buenos días!
-Ahh, ¡gran día! - Dijo con su voz un poco alterada y fruncí el ceño. -¿Podrías explicarme por qué demonios le diste me gusta a la foto de esta perra? - Volteó su teléfono, casi pegándolo en mi cara. Ah, le había dado me gusta a una foto de Cara Delevingne.
-¿Qué tiene? - Pregunté y ella me lanzó una mirada fulminante. Temía que me tirara ese teléfono en cualquier momento.
-¿Cómo que qué tiene? Te gusta la imagen de esta perra con esos pechos casi saliendo por la pantalla. - Volteó el teléfono hacia mí otra vez y lo esquivé pensando que me iba a golpear. Parecía estar realmente enojada. Lo cual era extraño, porque a Poché nunca le había importado ese tipo de cosas. -¿Y crees que no te vi mirándole los pechos a la Dra. Naya?
-Por el amor de Dios, Poché. Parecían dos bolsas de cemento. Incluso tú los miraste. Era aterrador.
-¿Disfrutaste viendo sus pechos? - Preguntó Poché y ensanché los ojos.
-¿De qué demonios estás hablando ahora? Claro que no.
-La próxima vez que le des me gusta a fotos de mujeres, te arranco la mano.
-Está bien, amor. - Traté de estar lo más tranquila posible, porque vi que estaba enojada de nuevo y eso no era nada bueno.
-¿Entendido? - Asentí rápidamente y ella salió de la cocina pisando fuerte.
Sonreí al ver que había puesto celosa por el me gusta que le di a una foto de Cara en facebook. Sabía que Poché me causaría muchos dolores de cabeza con estos repentinos cambios de humor, pero haría todo lo que ella quisiera con tal de mantener a ella y al bebé a salvo.
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Marketing (Adaptación Caché G!p)-Terminada
FanfictionDaniela Calle: Una actriz que está en la cima de la fama siendo durante años la protagonista de una saga de películas. María José Garzón(Poché): Una cantante recién conocida que está comenzando una carrera. Las dos firman un contrato por un año para...
