DANIELA POV
-No. Parece estar todo bien... - Dijo Angelina y suspiré aliviada. -Sus bebés están bien. - Ella concluyó y mis ojos se ensancharon. "Sus bebés". Eso significaba que había más de uno. Gemelos. ¿Poché estaba embarazada de gemelos? No podía ser.
Seguí mirando a la doctora mientras ella me miraba con una sonrisa. Quería decir algo. Desearía poder moverme al menos. Pero no podía. No podía decir una palabra.
-Daniela... - Escuché la voz de alguien, parecía ser Poché. La doctora comenzó a reírse con Poché dejándome confundida. Ambas chocaron los cinco y yo me quedé en la misma posición.
-¡Me debes cien dólares! - Dijo la doctora riendo y Poché me sacudió, solo entonces pude moverme.
-No es lo mismo. Dijiste que ella se iba a desmayar...
-¿Qué está pasando? - Es lo que pude decir.
-Apostamos a que te desmayarías o no si estuviera embarazada de gemelos. - Dijo Poché y me di cuenta de que se estaban burlando de mí. Lo que me molestó un poco, porque eso me había asustado. Y mucho. Simplemente me volvería loca si hubiera más de un bebé en el vientre de Poché. Era algo totalmente inesperado y por supuesto que si fuera cierto estaría en shock, como lo estaba ahora. Pero ahora estaba molesta, quería saber desde cuándo Poché tenía tanta intimidad con Angelina.
-Solo fue un susto. - Dije con calma y miré a la doctora. -¿Cuál es el sexo del bebé? - Pregunté y las dos se miraron, como si supieran que no me había parecido nada divertido su bromita. Poché estaba inmóvil en su silla mirando a la doctora. Tomé su mano y ella me miró sonriendo.
-Es un niño. - Dijo la doctora toda sonriente. Miré a Poché y ella también sonreía. Un niño. Joder. Era lo que quería. Estaba sonriendo como una idiota.
-Lo sabía. - Dijo Poché sonriéndome. No podría estar más feliz. Todo parecía estar yendo bien y eso me alegraba más.
-¿Tienen alguna pregunta? - Preguntó la Dra. Angelina.
-Sí... - Dije y las dos me miraron. -¿El estrés en el embarazo puede perjudicar en algo?
-Diría que el estrés es un poderoso enemigo del embarazo... - Dijo la doctora.
-Digamos que mi esposa es una mujer muy estresada y llorona. - Dije y Poché me apretó la mano con fuerza, casi a propósito.
-Diría que eso es muy común en las embarazadas, pero no es algo bueno. El estrés libera hormonas que contraen el útero y disminuyen la vascularización. Bajo estrés, comes peor, tu digestión es peor, la absorción de nutrientes es peor, la vulnerabilidad e infecciones es mayor. Si estás estresada, son mayores los riesgos de tener problemas con hipertensión e infecciones. Y eso también puede perjudicar el desarrollo mental del niño. - La doctora hablaba y Poché y yo estábamos prestando atención a todo. Poché también parecía preocupada con el asunto. Me di cuenta de lo asustada que estaba. -Te aconsejo que te mantengas alejada del trabajo, comidas pesadas e incluso de temas que puedan fragilizarte. Trata de estar quieta, tranquila, y tu bebé también lo estará.
-Con la vida que llevo, es un poco difícil. - Dijo Poché.
-Lo imagino. Pero trata de mantenerte lo más alejada posible de eso. Tu bebé es prioridad ahora. Él solo estará sano si tú lo estás. Él siente lo que tú sientes. Piensa en eso. - Nos aconsejó Angelina y Poché asintió. Nos despedimos de la doctora ya marcando una próxima consulta y salimos de allí.
-Mucha intimidad con la doctora, ¿no? - Dije abriéndole la puerta del auto a Poché. -No me gustó nada de eso.
-Es una buena persona, creo que pudiste verlo. Quise su número en caso de que tuviera alguna duda para hablarle. Terminamos hablando bastante y acordamos hacerte esa broma. - Puse los ojos en blanco.
-¿Quién se hace íntima de la obstreta? Solo tú - Dije y ella resopló.
-Creo que entendiste lo que dije, Daniela. - Habló sin paciencia y no respondí.
Tal vez estaba exagerando un poco. No había problema con que Poché tenga una proximidad con la mujer. Esto incluso podría ser bueno para evitar incidentes. Poché estaba callada, parecía que las palabras de la doctora la habían preocupado. Pero eso no era necesario.
-Poché, nuestro bebé está bien. No te preocupes. - Puse una mano sobre su pierna mientras conducía y ella tomó mi mano.
-Lo sé. - Dijo sonriendo. -Pero me preocupo por él. Sabes que ando muy estresada y no puedo evitarlo. No quiero perjudicarlo.
-No lo harás, amor. Estarás bien. Estoy aquí ahora. Confía en mí. Nuestro chico está bien. - Dije y ella me dio una hermosa sonrisa.
Mientras Poché se preocupaba por su estrés, yo me extrañaba con mi tranquilidad. Estaba siendo muy tranquila y paciente con ella, lo cual era algo nuevo para mí, ya que antes no tenía paciencia ni conmigo misma. Quizás los medicamentos que estaba tomando me estaban ayudando. Pero no pensaba que era solo eso, me estaba esforzando. Eso era extraño y al mismo tiempo bueno. Había cambiado por ella.
-¿Por qué no atienden el maldito teléfono? - Laura preguntó furiosa cuando entramos a la casa.
-No llevamos el teléfono. - Dijo Poché y Laura puso los ojos en blanco.
-Me estaba muriendo de ansiedad. ¿Cuál es el sexo del bebé? - Preguntó y automáticamente sonreí recordando a mi hijo.
-Es un niño. - Dijo Poché sonriendo y Laura la abrazó y empezaron a gritar como dos locas.
-Lauratrio, ¿estás ahí? - Laura puso su oreja en el vientre de Poché y nos reímos.
-Sal de ahí. - Dije empujando a Laura. -Lauratrio me parece una maldición.
-Pobrecita, no le hables así. - Dijo Poché abrazando a Laura. -Haremos camisetas con tu foto y la primera ropa que él usará tendrá tu cara. ¿Te gusta ese homenaje?
-Me moriría de amor. - Dijo Laura.
-Solo no cuestiono porque Laura ha estado ayudando bastante y se lo merece. - Dije y se rieron.
Pasamos la tarde hablando y llamando a nuestros familiares para darles la noticia. Mi madre estaba preparando una gran fiesta y le pidió a Poché y su familia que también fueran. Mi madre estaba muy emocionada con el embarazo así como Marta, lo que nos alegró a Poché y a mí. Combinamos con Marta y Valentina y las dos viajarían el próximo mes y todas iríamos juntas a Miami.
-Mira... - Poché salió del baño completamente desnuda con su cuerpo todo mojado. Tenía el pelo recogido en un moño y estaba seco. Señalaba su vientre. Su cuerpo estaba cambiando. Su vientre así como sus pechos y sus muslos estaban más grandes. Estaba mirando todo su cuerpo y no me di cuenta de que tenía la cara roja como si hubiera estado llorando.
-¿Qué pasa, amor? - Pregunté y ella se acercó acotándose en la cama.
-Estoy gorda.
-No digas tonterías, Poché. - Dije mirando una vez más su cuerpo desnudo y sintiendo una excitación apoderarse de mí. Era una mierda no poder evitar ponerme dura por ella. -Estás muy sexy. - Dije y ella soltó una risa irónica, mirándome como si esperara que dijera que era una broma.
Pasé las puntas de mis dedos ligeramente sobre su vientre y fui subiendo. Acaricié uno de sus pechos con delicadeza por un miedo tonto de lastimarla, porque estaban muy inchados y tuve la impresión de que dolían. Ella cerró los ojos y soltó un pequeño gemido. Yo estaba solo en bóxers y el volumen ya era evidente.
Tomó mi mano con firmeza y rápidamente la llevó a su coño. Solo acaricié, bajé mi mano a su muslo y lo subí lentamente, pasando por su vientre, pechos y de regreso a su vientre. Miraba las expresiones de Poché y me gustaba la idea de volverla loca tan fácilmente. Solo acariciaba su cuerpo y ella se retorcía en la cama. El embarazo la dejaba más sensible a los toques.
Poché volvió a tomar mi mano y la llevó a su entrepierna y frotó mi mano allí a propósito. La sentí toda mojada y mi excitación era tan grande en ese momento que mi polla dolía. Moví mis dos dedos sobre su clítoris haciéndola gemir ruidosamente en mi oído, mientras yo no apartaba mis ojos de su cara. Era hermosa, totalmente sexy, tal vez ella no lo sabía, pero era la chica más hermosa del mundo.
—Ponla... Ponla dentro de mí. - Suplicó con una voz mañosa mientras forzaba mi mano en su entrada. Se removía y yo estaba como una idiota mirándola. En otras situaciones la follaría hasta que no recordara su propio nombre. Pero estaba embarazada y tenía un estúpido miedo de lastimarla.
Me quité los bóxers y la camiseta. Me puse de rodillas en la cama y puse la pequeña mano de Poché en mi polla, moviendo su mano rápidamente sintiendo que mi polla se endurecía aún más. Sostuve delicadamente su nuca y tiré de ella llevando su boca hacia mi polla. Se la metió en la boca de una sola vez y sentí todo mi cuerpo temblar. Eché la cabeza hacia atrás sujetando firmemente su cabello y dejando que me la chupara de la manera que quería.
-Wow... ¡Maldita sea! - Gemí sujetando firmemente su cabello mientras veía a Poché chupándomela con esa carita inocente, llevándome a la locura. Presionaba sus labios alrededor de mi polla y movía su lengua, iba hasta el glande y chupaba con fuerza. El ruido de succión me volvía loca. -Joder...
La aparté y la acosté en la cama de nuevo. Me puse en medio de sus piernas sosteniendo mi polla y frotando el glande en su entrada apretada. Poché se retorcía en la cama, inquieta, yo solo la miraba y sentía mi polla palpitando.
Ella misma colocó mi polla en su entrada y se forzó hacia adelante haciéndolo entrar dentro de ella. Llevé mi boca a su pecho y lo chupé lentamente, alternando entre uno y el otro embistiéndola fuerte, pero lentamente.
La besé agarrando su cabello con fuerza, sin parar los movimientos de mis caderas. Ella se movía impaciente hacia adelante y hacia atrás, quizás molesta por mi falta de intensidad. Yo era la única que quería hacerlo con calma y seguridad.
Poché rompió el beso, llevando sus labios calientes a mi pecho. Ella chupó tan fuerte que no pude evitar el fuerte gemido que salió de mi garganta, haciéndome intensionar mis movimientos casi automáticamenta y comencé a embestirla más rápido.
Poché continuó chupando con fuerza mientras masajeaba el otro sin cuidado alguno, mordía, chupaba, lamía, y eso me excitaba más. Ella parecía una desesperada y eso me estaba haciendo sentir una calentura absurda. Solo podía embestirla más rápido mientras ella chupaba mis pechos.
-Poché... Ah... - Gemía mientras la embestía. Poché me hizo a un lado y me acosté en la cama, ella se sentó en mi cadera aún con mi polla dentro de ella. Tomó mis dos manos y comenzó a moverse rápidamente.
-Ah... Esto es muy delicioso. - Poché gemía y se movía rápidamente al mismo ritmo que yo. Tenía miedo de lastimarla por el bebé, pero a ella no parecía importarle en lo absoluto. Tomó mi mano y lo llevó a su pecho, lo apreté con fuerza. Poché gimió haciendo una mueca y vi que eso le había dolido. Agarré su cintura con fuerza y me moví más rápido dentro de ella. Poché apoyó ambas manos en mi pecho mientras se sentaba en mi polla con brutalidad.
‐Joder... Poché... Pídeme que te folle. - Gemí completamente tomada por el placer. Ya estaba fuera de control.
-Fóllame... Daniela... como solo tú sabes hacerlo - Poché gimió y la jalé hacia abajo haciendo que su cuerpo se pegara a mí. Llevé una de mis manos a su espalda y la otra la entrelacé en su cabello. La sostuve firmemente y metí tan fuerte que su cuerpo se sacudió violentamente. Sentí que mi polla dolía dentro de ella por la fuerza con la que su coño lo apretaba, iba a correrse. Sostuve su pequeño cuerpo que casi salía de su lugar y la embestí rápidamente, corriéndome con ella. Me quedé un tiempo dentro de ella para no lastimarla. La acosté en la cama a mi lado y acaricié su cara roja y sudorosa.
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Marketing (Adaptación Caché G!p)-Terminada
FanfictionDaniela Calle: Una actriz que está en la cima de la fama siendo durante años la protagonista de una saga de películas. María José Garzón(Poché): Una cantante recién conocida que está comenzando una carrera. Las dos firman un contrato por un año para...
