Capítulo 53

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DANIELA POV

Después de un tiempo esperando noticias, decidimos ir a la estación de policía. Para entonces, miles de personas ya sabían del tal secuestro. Cara era famosa y pensé que sería más rápido encontrarla, pero estaba tardando una eternidad. Nadie durmió esa noche, todos estaban preocupados por el bebé. Le estaba pidiendo a Dios para encontrarlo pronto, y que estuviera bien.

Estábamos buscando por todos lados, pero ella parecía estar bien escondida, porque ya habían pasado muchas horas y estaba a punto de sufrir un ataque al corazón. Les pedí a mis guardaespaldas que la buscaran y la encontraran antes que nadie, porque quería recuperar a mi hijo personalmente, incluso si eso podía resultar en algo muy malo.

Estaba haciendo todo lo posible para ser fuerte y no llorar o entrar en desesperación, porque alguien allí tenía que mantenerse firme, y como Poché lloraba cada cinco minutos, tendría que ser yo.

-Creo que Cara no hará nada para lastimar a Salomón. - Dijo Alba y puse los ojos en blanco. Ella estaba tratando de calmar a Poché, pero lo que más me molestaba era que todo el tiempo intentaba darnos a entender que Cara no era un monstruo, y para mí ella era peor que eso. Poché estaba prácticamente acostada en el regazo de Laura, llorando. Sabía que se sentía culpable por todo esto. No quería que se sintiera así, porque la única culpable de todo esto era Cara Delevingne, e iba a pagar por todo eso.

-Si la atrapo le sacaré la cabeza. ¡Reza para que la policía la encuentre antes que yo, si no las dos irémos presas! - Dije caminando de un lado a otro, creando en mi cabeza miles de maneras diferentes para torturar a Cara.

-Estoy segura de que la policía la encontrará y ni siquiera podrás tocarla. - Dijo Laura y resoplé. Esa era uno de los motivos por los que quería encontrarla antes que cualquiera. Necesitaba desquitarme con ella, hacerla pagar fuera y dentro de la prisión.

-Mi madre está viniendo para acá. Está muy desesperada... - Dijo Poché mirando su teléfono. -Debería llegar mañana o después. Dijo que está tratando de venir lo más rápido posible.

-Hasta ahora Valentina y ella no han venido para ver al niño, y van a venir cuando fue secuestrado. Francamente... - Dijo Laura y Poché puso los ojos en blanco. Estuve de acuerdo con Laura. Sabía que Valentina tenía una vida muy ocupada, pero no entendía por qué la madre de Poché aún no había venido a ver a su nieto. Eso molestaba a Poché, pero no hablaba mucho sobre eso.

-Al menos ya están viniendo... - Me senté al lado de Poché y ella rápidamente soltó a Laura para abrazarme.

-Lo encontraremos, tu madre va a conocerlo y todo volverá a la normalidad...

-Serémos más cuidadosas... - Dijo Poché mirándome con preocupación.

-Tenemos que ser cuidadosas. Pero no necesitas preocuparte tanto. ¡Cara está enferma! Ella hizo esto sin motivo alguno...

-Pero no podemos ser tontas, Daniela. No podemos dejar que lo cargue nadie ni dejarlo solo. Necesitamos estar cerca de él siempre... - Poché hablaba y yo solo la miraba. Ya estaba llorando de nuevo, y yo estaba casi rompiendo todo en esa sala. Ya no aguantaba esperar y ver a Poché así solo empeoraba todo. Por supuesto que tendría cuidado, pero le estaba pidiendo a Dios que Poché no desarrollara ninguna paranoia.

POCHÉ POV

-Está bien, Mila. - Dijo Laura acariciando mi cabeza. -Daniela tiene razón, Cara está enferma, por eso se llevó a tu hijo. Lo encontraremos y todo estará bien. - Dijo Laura y asentí. ¿Cómo podían estar tan seguras de eso? Incluso Daniela no estaba tan nerviosa como yo. Realmente quería creer y tener toda esa confianza, pero no descansaría hasta que Salomón estuviera en mis brazos. Era mi hijo, mi hijo estaba por ahí en algún lugar con esa psicópata, y aún era un bebé.


No podía dejar de pensar en eso. Ya parecía una eternidad para mí y, por lo que veía, para Daniela también, que ya había discutido unas tres veces con el jefe de policía y sus oficiales que también estaban buscando. Ella también quería salir en busca de Cara, pero sabía que si Daniela encontraba a Cara antes que la policía, las cosas no saldrían bien, y yo me quedaría sola con Salomón y Britt hasta que Daniela saliera de la cárcel por matar a Cara Delevingne. No es que no lo mereciera, merecía recibir una buena paliza. Intentaba no poner eso en mi cabeza, porque si tenía a Cara frente a mí, saltaría sobre ella.

Horas después sonó el teléfono de Daniela y automáticamente todos lo miramos. Ella lo cogió y todos nos acercamos a ella.

-Bueno... Sí, sí, ¡lo sé! ¿Qué? ¿¿Mi hijo está bien?? - Preguntó y esta vez le hice señas para que me dejara escuchar también. -¡Gracias a Dios! - Dijo Daniela y suspiró aliviada. Eso significaba que Salomón estaba bien. Mi bebé estaba bien. Lo habían encontrado. Al menos eso era lo que parecía. -De acuerdo, entiendo. Llego en unos minutos. - Dijo finalizando la llamada.

-¿Y? - Dijo Alba mientras Daniela agarraba sus cosas rápidamente.

-¡Lo tengo! - Dijo Daniela con una sonrisa diabólica, realmente aterradora y ya estaba saliendo por la puerta, pero la tomé del brazo.

-¿Quién era? ¿Encontraron a Salomón? - Pregunté.

-Lo encontraron. Mis hombres encontraron a Salomón y Cara en un apartamento un poco lejos de nuestra casa. Había un hombre con ella, pero él escapó. - Dijo Daniela y no sabía si me sentía feliz, aliviada o preocupada con su entusiasmo de ir allá. No sabía si era por su hijo o porque quería darle una paliza a Cara.

-Bien. Deberíamos avisarle a la policía...

-¡Claro que no! - Dijo Daniela acercándose a mí.

-No quiero que la golpees. Terminarás matándola.

-Nada que ella no merezca. - Dijo Alba y la fulminé con la mirada. Laura estaba seria y sabía que así como yo, estaba preocupada por eso.

-De acuerdo. Buscaré a Salomón y saldré de allí. Y espero que estés conmigo. - Dije pasando por la puerta y yendo al auto. Daniela estaba con una expresión nada buena. Estaba resoplando de ira.

Salimos de allí discretamente y por suerte nadie nos vio. Con cierto tiempo en el camino, me di cuenta de que era un error dejar que Daniela condujera, parecía una loca en el volante. Parecía una eternidad, estuvimos en silencio durante todo el camino hasta que finalmente llegamos. Entramos en el garage de un gran edificio y encontramos a un seguridad que ya conocía. Daniela salió rápidamente del auto y la seguimos. Sentía que mi corazón saldría por mi boca en cualquier momento. No quería saber nada más, solo necesitaba a mi hijo en mis brazos.

-¿Dónde está ella? - Preguntó Daniela.

-¿Dónde está mi hijo? - Pregunté.

-Mantengan la calma, señoras. Ellos traeran al niño, él está bien. - Dijo el hombre y respiré aliviada. -Voy a avisar que han llegado y...

-¡No! Quiero ir a buscarlo. ¿Dónde está? - Daniela ya se estaba alterando, y sabía el por qué.

-Lo siento, Sra. Calle, pero no puede subir. La policía ya está en camino y creo que no mantendrá el control cerca de la chica que secuestró a su hijo. No podemos permitir que la lastime. - El hombre hablaba con calma y Daniela se reía irónicamente.

-Trabajas para mí. Si no me dejas subir, ¡estás despedido! Ya debería haberte despedido mucho antes. - Dijo Daniela fríamente y el hombre parecía estar teniendo una guerra interna. Dijo algo en su radio y luego asintió.


-Acompáñenme, por favor... - Entró en el elevador y lo seguimos. Estaba impaciente porque quería ver a mi hijo pronto. Daniela estaba impaciente, pero sabía que ella solo quería descontar toda su rabia y todo su odio en Cara. -Señoras, les pido que mantengan la calma, ¿de acuerdo? - Dijo y Laura y yo asentimos. Alba y Daniela continuaron mirando la puerta del elevador, que pronto se abrió.

Caminamos por un pasillo y el hombre abrió la puerta de un apartamento. Mi corazón estaba acelerado y estaba temblando. Miré a mi alrededor y vi a otro seguridad cerca de un cochecito de bebé, con un bebé adentro. Era Salomón. Dormía tranquilamente. Usaba la misma ropa que el día anterior.

Del otro lado, otro seguridad. Estaba frente a Cara, y era obvio que Daniela ya estaba queriendo pasar por él. Fui hacia el cochecito de Salomón y lo cargué. Era la mejor sensación del mundo tenerlo de nuevo en mis brazos. Él despertó, tal vez porque lo había tomado sin mucha delicadeza debido a la desesperación. Me miró mientras yo le sonreía.

-Perdóname, mi amor. Mamá no te dejará solo de nuevo, ¿sí? - Dije besando su cabecita, sintiendo las lágrimas cayendo por mis mejillas. Él estaba inquieto, frotando su cara contra mis pechos.

-Pobrecito, tiene hambre. - Dijo Laura acariciando su mejilla rosada.

-¡No me toques! - Escuché a Daniela gritar y rápidamente miré hacia ella. Estaba tratando de pasar por los dos seguridades. El otro sostenía a Alba que también quería golpear a Cara, que estaba acorralada contra la pared, parecía estar aterrorizada. No podía mirarla, sentía asco, tenía ganas de golpear cada centímetro de su cuerpo. No me gustaba sentir eso, yo no era así. Salomón ya estaba conmigo, la policía ya estaba viniendo. Cara pagaría todo en la cárcel. -¡Suéltenme! ¡Es una órden! ¡Los despediré a todos ustedes, imbéciles!

-¡Por favor, Sra. Calle!

-¿Tienen hijos? - Preguntó Daniela dejando de luchar con los hombres. Ambos la miraron. -¡Respondan, maldita sea!

-¡Sí, señora! - Respondieron al unísono.

-¿Si una perra entrara a tu casa y se llevara a tu hijo? ¡Tu hijo de 4 meses! ¿Qué harían? - Ella preguntó y los dos parecían pensativos. -¿Eh?

-¿Quiere que la sujete mientras la golpea? - Dijo uno de los hombres y los demás lo miraron asustados. Daniela esbozó una sonrisa aterradora y el hombre se apartó de su camino. El otro trató de detenerla, pero uno de los seguridades lo detuvo. Cara trató de correr, pero ya era demasiado tarde, Daniela ya la tenía en sus manos.

-Dios mío, ¡está jodida! - Dijo Laura espantada cuando Daniela arrojó con todo a Cara contra la pared. Cara no reaccionaba, no tenía tiempo. Daniela golpeaba cada parte de su cuerpo con rapidez. Ella trataba de correr, pero Daniela la traía de vuelta tirando de su cabello.

-Esto es para que aprendas, perra. Puedes meterte conmigo, ¡pero no te metas con mi familia! - Daniela la tiró al piso y sentí pena por el rostro de Cara que ahora estaba siendo maltratado por los puños de Daniela, que parecía estar poseída. Cara estaba desesperada tratando de defenderse. Daniela se levantó y pateó el vientre de Cara, que ahora se retorcía en el suelo buscando aire. Daniela no dejó de patearla, lo que me asustó, porque Cara apenas podía respirar. Tal vez era hora de parar.

-Daniela... ¡Ya basta! - Dije lo suficientemente fuerte, pero a ella no le importó una mierda.

-¿Basta? - Dijo Daniela y tiró de Cara por el pelo, obligándola a levantarse del suelo. Cara ya estaba débil, toda golpeada. Trató de reaccionar y agarró el cuello de Daniela, que comenzó a reír irónicamente. Parecía no tener fuerzas. -Ahhh, ¿quieres ahorcarme? ¡Ok! Veamos quién lo hace mejor... - Daniela la agarró del cuello, y la empujó bruscamente contra la pared.


-Aquí es donde muere... - Dijo Laura y mis ojos se ensancharon. Cara parecía ya no tener fuerza, porque sus manos apenas apretaban el cuello de Daniela. Daniela ya estaba usando toda su fuerza, eso ya se estaba volviendo aterrador. Daniela estaba fuera de sí. Cara soltó el cuello de Daniela, parecía estar cada vez más inconsciente. Daniela la apretó aún más fuerte y vi que los guardaespaldas se acercaron a ella.

-¡Muere, perra! - Dijo Daniela y vi a Cara luchar para mantener los ojos abiertos. Ella miraba a Daniela de una manera aterradora. Los guardias tiraron de Daniela y Cara cayó sentada en el suelo tosiendo. ¿Cómo aún estaba consciente?

-¡Suéltenme! - Daniela luchaba con los guardias.

-¡Agárralo, Laura! - Dije y Laura tomó a Salomón de mis brazos. Fui hacia Daniela y ella rápidamente se contuvo. -¡Suficiente! ¿Me estás escuchando? ¡Ahora vámonos!

-¿Dónde está nuestro hijo? - Preguntó sin aliento y automáticamente sonreí.

-Él está ahí, mi amor. - Dije y ella sonrió yendo hacia Laura. Tomó a Salomón en sus brazos y se quedó mirándolo. Él ya estaba muy animado. Era automático que vea a Daniela y se ponga agitado.

-¡Mamá está aquí! - Dijo Daniela y cuando escuchó su voz se agitó aún más. Movía sus bracitos y la miraba fijamente. - ¿Quieres jugar con mami? - Daniela jugaba con la boquita de él que se reía tan fácilmente con ella. Me alegró que Daniela estuviera más tranquila ahora.

La policía llegó y esposaron a Cara. Recorrieron la casa para asegurarse de que no hubiera nadie más allí. Nos pidieron que testificáramos, y verían si Salomón estaba realmente bien. Cara ya había dicho que no le había hecho nada malo al bebé, pero tendríamos que esperar. Aproveché la oportunidad para amamantar a Salomón, que parecía estar muy hambriento. Me preguntaba si Cara era lo suficientemente cruel como para dejar al niño con hambre. Mientras tanto Daniela y Laura aprovechaban la oportunidad para molestar a Cara.

-Quién sabe que después de que salgas de prisión no te llamen para entrar en el elenco de Orange Is The New Black - Dijo Daniela y Alba se echó a reír. Laura me miró y negó con la cabeza. Hasta los policías que estaban allí vigilándonos contenían la risa.

-Creo que cuando salga la serie ya habrá terminado. - Dijo Alba.

-Mierda, Cara. Perdiste la oportunidad. Al menos ibas a hacer algo que no fuera gracias a mí. - Dijo Daniela y vi a Cara apretando los dientes. Ella estaba fingiendo que no le importaba, pero todos allí sabían que se estaba muriendo de rabia.

-¡Jódete, Daniela! - Cara finalmente habló y Daniela se echó a reír.

-Me dijeron que las novatas sufren mucho, principalmente las famosas asquerosas secuestradoras de bebés. - Dijo Daniela riéndose.

-Y allí dentro ustedes son la pareja favorita de las lesbianas. Y solo hay lesbianas allí... - Dijo uno de los policías. Los ojos de Cara se ensancharon y vi que ahora estaba muerta de miedo. Daniela y Alba se rieron aún más. miré a Laura y ella estaba boquiabierta.

-Estás jodida, Cara. - Dijo Daniela y Cara puso los ojos en blanco. No quería ni ver lo que le harían cuando descubrieran que secuestró al bebé de la pareja favorita de las prisioneras. Ella estaba realmente jodida.

Después de que se llevaron a Cara e hicimos todo el procedimiento, finalmente nos dejaron ir a casa. Buscamos a Brittany de la casa de la abuela y todos se aliviaron al ver que Salomón estaba bien. Todo el mundo estaba festejando que Cara ya estuviera en prisión. Estaba feliz y aliviada, nunca en mis 20 años imaginé pasar por algo así, era simplemente aterrador no tener noticias de tu hijo y saber que estaba en manos de una psicópata. Redoblaría mis cuidados con Salomón y Brittany de ahora en adelante.


-Brittany, es tu turno de cambiar. - Dijo Daniela, y Brittany fingió estar dormida, haciéndome reír. Estábamos hace algunas horas viendo las temporadas de la serie Glee. Brittany la amaba y nos pidió que la vieramos con ella.

-Es el turno de mami Poch... - Dijo Brittany aún con los ojos cerrados.

-La última fui yo. Es el turno de Daniela. - Dije y Britt asintió, señalando a Daniela con su dedo para que cambiara el DVD.

-Salomón está dormido. Si me muevo se despertará. - Salomón estaba acostado durmiendo en el pecho de Daniela en uno de los sofás. Brittany estaba acostada entre mis piernas en otro.

-Usarás esa excusa todo el tiempo, ¿no? - Dije levantándome. Tomé a Salomón del regazo de Daniela y lo puse en el cochecito. Comenzó a despertar, pero rápidamente puse el chupete en su boca, y volvió a dormir de inmediato.

-Ya hemos visto siete DVDs, hija. ¿Podemos terminar mañana? - Daniela preguntó amablemente, pero no evitó que Brittany frunciera el ceño.

-Yo lo cambio entonces. Luego dicen que la floja soy yo. - Dijo Britt y fue a cambiar el DVD, refunfuñando. Daniela contuvo la risa, porque la niña parecía estar enojada.

-No sé por qué te gusta esta serie. Ni siquiera tiene monstruos ni zombis. - Dijo Daniela y se unió a mí y a Britt en el otro sofá.

-Porque me gusta. Quiero estudiar pronto, cantar y hacer teatros en la escuela como ellos. - Dijo Britt y Daniela se puso seria, lo que cual me pareció bastante extraño. Britt quería hacer las cosas en que Daniela y yo éramos profesionales.

-¿Te gusta cantar? - Pregunté emocionada, esperando que la respuesta fuera un sí.

-Sí. - Brittany respondió distraída con el control del DVD. Daniela seguía mirando a la niña con cara de espanto.

-¿En serio? ¿Y ya sabes lo que quieres ser cuando seas grande? - Le pregunté y ella sonrió, mirando a Daniela, que aún estaba seria.

-Actriz. - Dijo sonriendo. Ni siquiera lo pensó para decir, tal vez ya había pensado en eso mucho antes de nuestra conversación. -Quiero ser actriz.

-¿Por qué? - Daniela finalmente dijo algo, pero seguía extraña.

-Porque tú lo eres, mamá. Yo también quiero serlo. ¡Me gusta! - Dijo Britt de forma sincera, aún sonriéndole a Daniela.

-Ser actriz no es bueno, Britt. Ser famosa no es genial. Mejor se otra cosa. - Dijo Daniela y mis ojos se ensancharon. Britt frunció el ceño como si no entendiera nada. La chica que fue actriz durante años, ahora decía que no era algo bueno.

-Pero yo quiero ser actriz. - Dijo Britt cruzando sus bracitos.

-Pero no lo serás... - Dijo Daniela con rudeza levantándose del sofá. Al igual que yo, Brittany se asustó. -Piensa en otra cosa. Hay muchas cosas que puedes ser...

-Es una niña, Daniela. ¿Por qué le estás diciendo estas cosas? - Pregunté y Daniela resopló pasándose las manos por el pelo.

-Es una niña, pero ya está pensando de esa manera... - Dijo Daniela caminando de un lado a otro, yo estaba más confundida que nunca.

-¿Y cuál es el problema de que piense así?

-Está sucediendo. ¡Joder! - Dijo Daniela y salió de allí. Britt se quedó mirándome como si hubiera hecho algo malo, parecía triste.

-¿Por qué mamá se enojó conmigo?

-No se enojó. Está todo bien, amor. - Dije abrazándola, ella rápidamente se acurrucó en mi regazo, abrazándome de vuelta. -Solo está nerviosa. Después hablaremos sobre esto contigo, ¿está bien?

-Está bien, mami. - Dijo Britt asintiendo y besé su frente.

-Puedes poner uno más. Mami lo verá contigo. - Dije y Britt aplaudió animada, yendo rápidamente a poner otro DVD. Esa actitud de Daniela había sido muy extraña y hablaría con ella más tarde.

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora