Capítulo 26

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POCHÉ POV

Alba me sujetó con fuerza y forzaba cada vez más sus labios en los míos buscando espacio, pero no se lo dí. La empujé con toda la fuerza que tenía y la abofeteé, tan fuerte que me picó la mano.

—¿Te volviste loca? — Grité.

—Joder, ¿necesitabas golpearme? — Preguntó frotándose la mejilla.

Me abalancé sobre ella y le di varias palmadas en su brazo. —¿Cómo tienes coraje para hacer eso? Daniela es tu amiga. Te matará cuando lo sepa.

—Lo siento. No sé que me pasó. Te quedaste semi desnuda frente a mí. Tengo mentalidad de hombre, Poché. Fue inevitable.

—¡Inevitable será la paliza que Daniela te dará cuando lo sepa! ¡Esto es acoso! — Grité y ahora Alba parecía desesperada. Me preocupaba lo que Daniela pensaría de todo esto y cómo actuaría, pero se lo diría.

—Poch, escúchame. Aquí no pasó nada, no tienes que decir nada. Simplemente no me controlé. Laura no está conmigo, pero tampoco quiere que yo esté con nadie. Estoy subiendo por las paredes, entiéndeme. — Dijo Alba con la voz temblorosa y me di cuenta de que estaba realmente asustada. Eso era inaceptable. ¿Yo qué tenía que ver con su falta de sexo?

—Fuiste muy irrespetuosa y esto no se quedará así. Tengo un show que dar ahora, Alba. Hablaremos sobre esto después. — Dije y salí de allí yendo al escenario. Hice todo lo posible para apartar todo eso de mi mente. Intenté no pensar en cómo reaccionaría Daniela, pero era inevitable. Pero en este momento necesitaba calma, tenía un público esperando por mí.

[•••]

—Hola — Dije encendiendo la cámara y acostándome en la cama. Calle estaba hermosa. Sus ojos avellana se veían más brillantes de lo habitual. Pero su cara parecía cansada. Desde la cámara solo podía ver su camiseta negra.

—¿Cómo fue el show? — Calle preguntó con una sonrisa tímida.

—Fue bueno.

—¿Bueno? ¿Solo eso? — Preguntó frunciendo un poco el ceño. —Sueles pasar horas diciendo lo increíbles que son los conciertos y lo animados que son tus fans y bla, bla, bla.

—Sí. Lo sé.

—¿Qué pasó? — Calle preguntó y suspiré. Tenía que decírselo, pero tenía miedo de que pensara que le devolví el beso a Alba. Tenía miedo de que comenzara a desconfiar de mí. Yo tenía una cierta inseguridad con ella y sabía que eso era un problema, porque ahora la que tenía miedo era yo, y eso me asustaba un poco.

—Ha pasado algo... — Comencé, sentándome en la cama.

—Sé que pasó. Esos ojitos tristes no me engañan. Puedes hablar...

—Tengo miedo de tu reacción... — Dije y vi que el semblante de Calle cambió. No podía decir exactamente cómo estaba, pero parecía preocupada.

—Te escucho...

—Es que... — Respiré hondo, buscando coraje para decirlo. —Hoy en el camerino antes del show, Alba intentó besarme. — Dije sin más. Calle no tuvo reacción y por un momento pensé que la cámara se había trabado. Calle comenzó a parpadear rápidamente, eso era señal de nerviosismo en ella. Respiró hondo y cerró los ojos.

—¿Por qué lo hizo? — Preguntó, aún con los ojos cerrados.

—No sé cómo explicarte.

—¿Ella no te lo dijo?

—Es solo que ella entró en mi camerino y yo estaba semi desnuda. Dijo que no aguantó porque estaba subiendo por las paredes. — Dije con la voz temblorosa.Calle no parecía estar nerviosa, lo cual era extraño para mí. Estaba esperando una reacción completamente diferente.


—¿Y qué hiciste cuando ella intentó besarte? — Preguntó y me extrañó la suavidad en su voz. No es que quisiera que ella peleara conmigo, pero eso era extraño.

—Le di una cachetada — Dije y Calle se echó a reír. Ella se rió. Eso no era gracioso. Daniela era tan bipolar que a veces me asustaba.

—Hiciste bien. Ahora cambiemos de tema. — Fruncí el ceño.

—¿Eso es todo lo que dirás al respecto? — Pregunté sin entender exactamente a dónde quería llegar. —¿No estás enojada?

—Sí. Pero no fue tu culpa. Después lo resuelvo con Alba. Lo peor sería que alguien lo haya visto, sería un gran problema. Además, tenemos que saber lidiar con estas cosas de las que la gente habla. Rumores es lo que más habrá. Siento que tendremos problemas en el futuro. Pero ya que el único problema es Alba, yo lo resuelvo. — Habló con calma y se sentó en la cama. —Tenemos mejores cosas que hacer, ¿no te parece? — Daniela dijo con una sonrisa maliciosa y yo seguía seria.

No entendía su reacción, eso era muy extraño. A Calle nunca le importó molestarme con los celos. La Daniela que conozco habría tenido un infarto después de saber todo eso. Pero ella actuó con normalidad, y no pude evitar imaginar mil cosas. El hecho de que ella estuviera sola en Los Angeles me aterrorizaba. Y lo peor era saber que estaba todos los días con su ex, Cara Delevingne. Esa chica era una de mis peores pesadillas y realmente temía un día perder a Daniela por ella.

—¿Qué quieres hacer?

—Sexo. — Respondió animada.

—No podemos tener sexo, Daniela.

—Claro que sí. Tú te tocas allí y yo aquí. Solo tienes que dejarme ver... — Dijo quitándose la camiseta, dejando a la muestra sus pechos cubiertos por un top y su abdomen suavemente marcado. Yo diría que era una vista hermosa.

—Nunca hice eso, Calle. — Dije sintiéndome un poco incómoda con la situación. —No estoy de humor para eso.

—Vamos, amor... Ayúdame a correrme... — Pidió Calle un poco desesperada. —Sabes cómo me pongo cuando estoy sin sexo. — Dijo, y temí que Calle tuviera la misma reacción que Alba cualquier día de estos, simplemente por "falta de sexo".

—Está bien. — Decidí aceptar y también me quité la camiseta quedando en sujetador. Calle miraba atentamente la cámara como un lobo hambriento. —No sé qué hacer.

—Quítate también el sujetador. — Dijo y tragué en seco. Estaba un poco avergonzada. —¡Por favor! — Dijo jadeando un poco. No podía ver bien lo que ella estaba haciendo, pero podía notar la inquietud de su cuerpo. Sin más ni menos, me quité el sujetador, exponiendo por completo mis pechos a la cámara. Calle gimió y ahora podía ver completamente los movimientos de su brazo. —Aprieta — Pidió, y respiré hondo. Llevé mis manos a mis pechos y apreté. No sabía exactamente lo que estaba haciendo, pero parecía tener total efecto en Daniela.

Ella ahora gemía un poco más fuerte y por alguna razón comenzó a tener efectos en mí. Sentí que mi coño palpitaba cuando escuchaba a Calle gemir así.

—Déjame ver lo que estás haciedo... — Pedí y ella bajó un poco la cámara dándome la visión de su polla dura casi tocando su ombligo. Me pellizqué los pezones con fuerza al verlo y gemí cuando ella comenzó a masturbarse rápidamente. Ella estaba muy excitada de que me tocara para ella. Su cara y su pecho estaban sudorosos y su respiración completamente acelerada. Apreté mis pechos con más fuerza viendo que ella miraba fijamente todo lo que hacía. Estaba amando todo eso. Darle placer era una de mis cosas favoritas. Sus movimientos se estaban volviendo cada vez más rápidos y vi que estaba llegando a su ápice. Su polla dura con las venas saltando palpitando en su mano y yo podía verlo todo. También quería tocarla.

—¿Te gusta lo que ves? — Pregunté, acariciándome los pechos con la intención de provocarla. Hice la expresión de inocente que tanto la excitaba. Daniela no respondió. Solo cerró los ojos y soltó un grito más fuerte. Vi los chorros de su semen salpicando su abdomen y mi boca se hizo agua con las ganas de lamerlo todo.

Callle me pidió que la esperara un momento porque iba a darse un baño. Unos minutos después regresó y se acostó en la cama solo en bóxers y un top. Esa escena era maravillosa.

—¿Cómo logras estar sin sexo?

—Soy dependiente a ti, amor. No del sexo. Encuentro una manera cuando me excito.

—Espero que no lo hagas con alguien igual a mí. — Dijo seria y yo ensanché los ojos. —Estoy bromeando, tranquila. — Calle sonrió pero yo me mantuve seria.

—No bromees con eso. Nunca haría tal cosa. Y quiero confiar en que tú tampoco.

—Está bien, pequeña. Solo bromeaba, ¿de acuerdo?

—Ya no bromees. Por favor. Me asustas así. — Traté de no mostrar que eso me había dolido. No entendí por qué dijo eso. Sabía que era una mierda distorsionar en mi mente todo lo que Daniela decía, pero era inevitable. Tenía miedo de perderla. Tenía miedo de que algún día otra mujer pudiera hacerla más feliz que yo. Que otra fuera mejor que yo. Eso era muy infantil de mi parte, pero era insegura y no podía evitarlo.

CALLE POV

—¿Te quedarás conmigo? — Poché preguntó, acostándose de lado en la cama con su carita perfecta cerca de la cámara. Me recordaba a un osito de peluche con miedo. Podía ver que algo la preocupaba, pero no sabía exactamente qué. Su inseguridad la estaba volviendo un poco paranoica y ya estaba trabajando en eso. Sabía que tendría que tener mucha paciencia con ella y actuar siempre normal y tranquila en esos momentos. Ese no era mi hobby, pero ya estaba dispuesta a cambiar por ella.

—Lo haré, mi amor.

—¿Toda la noche? — Preguntó desconfiada.

—Sí. Ahora duerme. — Dije, cerrando los ojos fingiendo estar durmiendo. Me quedé así por unos minutos, solo esperando que ella durmiera. Abrí los ojos algunas veces y Poché aún tenía los ojos abiertos.

—¿Amor?

—Dime — Dije abriendo los ojos.

—¿Y si la cámara se apaga?

—Ya estarás durmiendo. — Respondí.

—¿Y si estoy despierta?

—Me llamas otra vez. Ahora cierra tus ojitos. — Dije y ella los cerró. Me quedé observándola por un tiempo, quería que se durmiera pronto, porque yo solo dormiría después de eso. Poché siempre se quedaba conmigo en el teléfono cuando no estábamos juntas. Ella decía que tenía miedo de dormir sola y que antes de mí, dormía con Manu. Poché parecía inquieta y abría los ojos todo el tiempo, viéndome mirarla como una loca.

—Dios, ¿no vas a dormir? — Pregunté.

—Creo que tengo miedo...

—De estar sola. Lo sé. Te enseñaré algo. Toma tres almohadas y ponlas a tu alrededor. — Dije y ella se levantó tomando las almohadas. —Ahora toma una sábana y cúbrelas.

—De acuerdo. ¿Y ahora?

—Ahora acuéstate. Cierra tus ojitos. Estoy a tu lado, abrazándote, ¿de acuerdo? ¿Mejor ahora?

—Mucho mejor. — Poché cerró los ojos sonriendo.

—Duerme pronto, amor. No puedo dormir hasta que tú lo hagas. Siento que te pasará algo y no estaré cerca para protegerte. Y no puedo soportar la idea de que algo le haga daño a mi pequeña... — Dije y ahora podía escuchar la respiración lenta, apenas audible de Poché. Se había dormido. Parecía un ángel. Podía quedarme toda la noche despierta solo observándola, pero tenía trabajo al otro día.

Tomé mi teléfono para ver los temas del momento. El intento de hacer que Poché durmiera me había dejado sin sueño. La observaba todo el tiempo para asegurarme de que estuviera durmiendo bien, pero parecía tener un sueño pesado. Supuse que era por el cansancio de los conciertos. Abrí Twitter y casi tuve un infarto después de ver una foto de Poché y Alba besándose. Solo estaban hablando de eso.

"María José Garzón es vista besándose con Alba Ferrer en su camerino"

—¡Joder!

Marketing (Adaptación Caché G!p)-TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora