Capitulo 53

6.1K 228 9
                                        


POV. ALBA

Sonó la alarma del despertador de Natalia. Cuando fui a apagarla, noté un peso sobre mí que me dificultó estirar la mano para darle al botón que hiciera que el cacharro dejara de sonar.

- ¿Pero qué...? -abrí los ojos y apagué el despertador- Natalia, ¿Qué haces aquí?-sonreí al verla abrazada a mi, al final si había dormido conmigo. No obtuve respuesta- Hey, despierta -dije dulcemente. Nada- Nat, es hora de levantarse -la moví un poco y tampoco obtuve respuesta. Me iba a levantar pero me abrazó más fuerte impidiendo que saliera de la cama. Soltó un gruñido y yo reí- Llegaremos tarde a clase... -se quejó pero por fin abrió los ojos.

- Hola -dijo adormilada, su voz sonaba rasposa y sexy. Apoyó su barbilla en mi pecho y me miró sonriente.

- ¿Qué haces aquí?

- Es mi cama... -hizo una pausa y después continuó hablando- Me desperté por la noche y no pude evitar meterme en la cama contigo.

- Sabía que al final cederías... pero como te dije anoche, no te acostumbres. No dormirás todos los días conmigo -se alzó un poco para besarme. Después se quitó de encima de mí y se tumbó a mi lado mirando mis ojos.

- Albi, ¿Qué tiene de malo que duerma contigo? No es como si te estuviera pidiendo matrimonio o algo parecido... -no contesté- ¿Esto tiene que ver con lo de ir despacio? Explícame de nuevo por qué quieres que vayamos despacio y como de despacio quieres que vayamos. Es que no entiendo mucho el concepto...

- Como te dije... -respiré hondo- Ten... tengo miedo -me miró confusa.

- ¿De qué, pequeña? -agarró mi barbilla para que la mirara.

- De que... si... mmm... Ahora... ahora vivimos juntas, ¿no? Nos pasamos la mayor parte del día juntas... Tengo miedo de... -no sabía muy bien cómo explicarme- ...Por ejemplo, hoy dormiste conmigo. Imagina que mañana también y la noche siguiente también y la siguiente noche ¿Cómo te digo que no sin que te enfades? Tengo miedo de que esto dure poco, o que se haga monótono, que te aburras de mí y me dejes o de que comiences a odiarme de nuevo. Eso no podría soportarlo...

- Hey, yo nunca haría eso… Y entiendo tu miedo, a mí también me asusta esto pero no tienes por qué preocuparte... Puedes pedirme, decirme lo que sea, puedes confiar en mí. Que ahora estemos juntas... -hizo una pausa y sonrió- Awww estamos juntas, que bonito suena, ¿no? -me besó- Vale, perdón que me voy del tema. Bueno eso... que el hecho de que estemos intentando que lo nuestro vaya a alguna parte no quiere decir que tu tengas que hacer todo para contentarme. Yo no me voy a enfadar porque tú me digas que un día no quieres que duerma contigo o cualquiera cosa así. Es tu opinión, lo que tú quieres también cuenta y sé que cada una necesita su espacio.

- ¿Pero y si no estamos de acuerdo en algo?

- Es obvio que no vamos a estar de acuerdo en todo. Tú eres la Reche y yo Lacunza, nuestras opiniones suelen ser contrarias -rió.

- ¿Y si esto no funciona?

- ¿Y si esto sí funciona? Mira, yo te prometo que pondré todo de mi parte para que así sea -me tranquilizó y acarició mi mejilla- A ver si lo he entendido, tú quieres que empecemos una relación normal ¿no? ¿Quieres que pasemos por todas las fases? -asentí- Vale, la fase de odiarnos la tachamos de la lista, la de tener sexo esporádico también...

- ¡¡Natalia!!

- ¿Qué? Esas son cosas que hemos hecho... ¿Ahora que vendría? ¿Conquistarte? -reí.

- No hace falta, yo ya estoy más que conquistada por ti -dije riendo.

- Mmm... que bien ¿no? Pero, ¿qué pasa si yo te quiero conquistar más? -dijo posando su mano en mi cintura.

Cuestión de tiempo | AlbaliaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora