- Como me gusta volver a casa por navidad -dije al ver las calles de mi pueblo pasar
- ¿Y sabes que es lo me gusta a mi de venir este año a Alcañiz?
- ¿El qué?
- Que este año somos uno más -dijo con una sonrisa tierna
- 3 hijos ya... -me acaricié la barriga
- Y los que nos quedan
- No Hugo, más no -me reí- mi cuerpo no puede más
- ¿Y no te puedo hacer cambiar de opinión? -hizo un puchero
- ¿Cariño, tan solo estoy embarazada de dos meses del tercero y ya estás pensando en otro?
- Es que estoy haciendo cuentas, y no me basta una vida para hacer contigo todo lo que quiero
- Relaja amigo, que cuando te pones romántico no hay quien te pare
- Te encanta -me cogió la mano para llevarla a sus labios- y sabes que si sigo así te voy a hacer cambiar de opinión
- Venga conduce -una carcajada salió de su garganta
Parecía mentira, pero ya íbamos a por el tercer hijo, aún recordaba a esos dos amigos que se echaban miradas discretas, y aquí estábamos con nuestra familia que cada vez iba creciendo más.
Llegamos a mi casa y al tocar el timbre mi hermana nos recibió, ya habían llegado todos y tan solo quedábamos nosotros para empezar la cena.
- Hola familia -entré por la cocina para encontrar a mi madre con mi abuelo
- Por fin habéis llegado -me dio un beso en la frente mi madre y se marchó hacia la sala a buscar a sus nietos
- Hola abuelo
- Hola princesa -me miró de arriba abajo- cada vez estás más guapa
- Si me miras con buenos ojos normal -me acerqué a él y le di un beso en la mejilla
- Cuanto más adulta más me recuerdas a tu abuela de joven
- ¿Qué pasa conmigo? -apareció por la puerta de atrás dejando ver un trozo de su rostro debido al gorro y a la bufanda que llevaba
- ¡Abuela! -me lancé a sus brazos
- Ay mi niña bonita -acercó su boca a mi oreja- ¿De cuántos meses?
Me aparté un poco para mirarla y ella tan solo me guiñó el ojo, negué ante la capacidad que tenía esta mujer para acertar cada vez que alguien estaba embarazada, era como si tuviese poderes.
Ya casi era medianoche y Hugo tenía a la segunda niña, Teresa, en sus brazos durmiendo, mientras Sofía jugaba con sus primos al escondite.
- ¿No vais a salir a la plaza? -preguntó mi padre
- No sé, Teresa no se encontraba muy bien de la barriga y no quiero... -mi abuela me cortó
- No digas tonterías por dios, estamos tu madre y yo, no le quitaremos el ojo, id a disfrutar de la noche vosotros que aún podéis
Hugo y yo compartimos una mirada y no hizo falta decir nada para saber lo que pensaba el otro.
- La niña estará bien -me abrazó por los hombros mientras íbamos por las calles del pueblo junto a mi hermana y su marido
- Lo sé pero no me quedo tranquila
- Ana -me giró y nos quedamos a cara- eres la mejor madre que cualquier hijo pudiera tener, y no por dejar un rato a tus hijas todo lo que has hecho por ellas va a cambiar. Te mereces desconectar un rato y si eso significa sepárate de ellas un rato y pasar tiempo con tus amigos de toda la vida, lo vas a hacer
Me quedé mirándolo fijamente y tan solo por mi mente pudo venir la suerte que tenía de tenerlo a mi lado, era el hombre perfecto y me había elegido a mi
- Te quiero -salió de mis labios
- Te quiero -me besó dulcemente agarrándome de las mejillas con sus manos frías
- Tienes las manos frías -dije cuando me separé de él
- Ya sabes el dicho -me volvió a besar- Manos frías, corazón caliente
Llevábamos mis amigas y yo como tres cuartos de hora bailando en medio de la plaza, Hugo debía de estar por algún lado con mi cuñado y las parejas de mis amigas. Pero entonces empezaron a sonar los acordes de una canción, de nuestra canción.
"Nada fue un error" de Coti
Entonces noté como unas manos me agarraban de la cintura para hacerme girar, nuestras frentes se juntaron y sin querer una sonrisa de enamorada se posó en mi rostro.
Tengo una mala noticia
No fue de casualidad
Yo quería que nos pasara
Y tú, y tú lo dejaste pasar
Cuando le conocí en la cafetería de la universidad, provocando ese accidente con el café, los dos sabíamos que no fue una casualidad, los dos sabíamos que él provocó el choque.
No quiero que me perdones
Y no me pidas perdón
No me niegues que me buscaste
Nada, nada de esto
Desde ese momento nos volvimos adictos al otro, necesitábamos el mínimo contacto, la mínima tontería para ser felices. Mejor dicho nos necesitábamos el uno al otro
Nada de esto fue un error, uh-oh-oh
Nada fue un error
Nada de esto fue un error, uh-oh-oh
Nada fue un error
Nuestras frentes siguieron juntas mientras bailábamos, nos movíamos por la pista cantándonos la letra, porque los nuestro nunca fue un error, cada acto que hicimos nunca fue un error, y nunca me arrepentiré de todos los momentos que hemos vivido
Los errores nos eligen
Para bien o para mal
No fallé cuando viniste
Y tú, y tú no quisiste fallar
Por mucho que la vida nos intentará separar los dos siempre estuvimos el uno para el otro, nunca nos dejamos de lado, siempre estuvimos apoyándonos, y siempre fuimos el hombro donde llorar del otro
Aprendí la diferencia
Entre el juego y el azarQuien te mira y quien se entrega
Y nada, nada de estoNada de esto fue un error, uh-oh-oh
Nada fue un error
Nada de esto fue un error, uh-oh-oh
Nada fue un error
Seguimos la canción mirándonos a los ojos, nuestras bocas se rozaban ante las palabras y sus ojos brillaban y estaba segura de que los míos también lo hacían. Era la mujer más afortunada del mundo, estaba bailando junto al hombre de mi vida y yo sabía que él tan solo tenía ojos para mi, como yo para él y siempre sería así.
La canción terminó y nosotros decidimos terminar el baile con un dulce beso, que él decidió cambiar el rumbo y lo convirtió en algo más pasional. Sus manos agarraban fuertemente mi cintura y las mías no se movían de su cuello queriéndome quedar así toda la vida.
- Nunca me voy a arrepentir de nada Anaju, ni de todos lo momentos vividos, ni de haberte conocido -hizo una pausa fijando su mirada en la mía- no sé como hemos terminado aquí -los dos reímos- pero desde el día que te vi me enamoré locamente de ti, y supe que ibas a cambiar mi vida y madre mía si la has cambiado... Gracias por haber estado en mi vida siempre y no haber dejado que lo nuestro terminase antes de empezar -suspiró y me acarició la mejilla- eres la mujer más fuerte que he conocido en mi vida y es que ni tú misma tiene idea de lo eternamente agradecido que te estaré toda la vida.
Y ahí me di cuenta que en realidad mi hogar, era él.
¿Sabéis cuando conocéis a esa persona y en ese momento que la veis por primera vez sabéis que tu vida va a cambiar, y que lo va a hacer junto a él? Pues eso fue lo que me paso a mi. Nunca dejé de estar a su lado, por mucho que hubiese obstáculos yo estuve ahí, esperando, siendo su hombro, apoyándolo y creyendo en él mucho más que él mismo. Luché por nosotros, esperé y acepté sus decisiones pero lo más importante es que por mucho que las cosas se pusieran mal, nunca terminé de separarme de él. Siempre hubo algo que me unió a él, llamadle el hilo rojo o lo que queráis pero mi historia con él nunca fue un error, y haberlo conocido mucho menos.
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Siempre ha sido ella // Anahug
FanficHugo pertenece a una de las familias más adineradas del país. Anaju trabaja en una agencia de publicidad. Hugo se iba a casar pero su prometida le ha dejado. Anaju no tiene novio, ni quiere. Hugo tiene que presentar a sus padres a su prometida o si...
