Dos días despues los Baek regresaron a Corea y alquilaron un auto para regresar a la ciudad y a casa. Era día escolar pero tramitaron permisos para los muchachos así que, por eso no fue raro no encontrar a Oh Ha Ni en la casa. La señora Baek había llamado a la chica previamente y esta le dijo que todo estaba bien y que la vería cuando saliera de la escuela.
Seung Jo intentó no sentirse tan mal por no poder verla apenas regresó ya que, después de lo pasado en la isla y lo que le había dicho, verla era una prioridad, pero suponía que tendría que lo haría esa tarde o se empezaría a comportar mal.
Durante ese día decidió ir a caminar ya que no podía ir a la escuela. Caminó mucho, tanto que ni siquiera se dio cuenta de lo retirado que estaba de casa, y hasta que no miró alrededor no se dio cuenta de a donde lo llevaron sus pasos de genio.
El río Han, el sitio donde encontró a Oh Ha Ni aquella vez que parecía muerta en vida. Era un sitio interesante de contemplar pero lo curioso era que parecía haber muchas parejas en este. Las contempló sintiendo una inevitable curiosidad por ver ese comportamiento que tiempo atrás no le interesó. Estar con alguien... a la hora del postre nunca nadie le interesó lo suficiente para tener ese tipo de acercamiento especialmente porque por su cerebro inteligente era difícil encontrar alguien medianamente interesante, lo suficiente para llamar su atención. Lo curioso era que hubiera terminado enloqueciendo por la chica menos apta que alguna vez conoció. Ella no era interesante en cuestión de inteligencia pero lo era en una medida en la que él nunca se detuvo a pensar cuando hablaba de criterios. Ella era interesante porque era resiliente, tenía una bondad a prueba de fuego, era torpe y desmedida pero no malvada y era inconsciente. Tenía más defectos que virtudes pero no la hacía menos persona y eso, más las cosas malas que buenas, eran las que lo tenían atrapado. Desde afuera se podría ver como que sus sentimientos eran una retaliación por el hecho de que ella había dejado de perseguirlo y quizá había algo de eso, pero entre más lo miraba más cosas le gustaban de ella y quería conocerla, quería saber cual era el impacto que Ha Ni podía tener en su vida. La capacidad de hacer que cualquier situación se pusiera boca arriba era característica de ella y ya había puesto de cabeza la vida del genio en él.
Volvió la mirada y vio a la persona que lo había estado siguiendo y de quién también se había percatado momentos antes. Alguien lo vigilaba y no era la primera vez. Intentó no sacar demasiadas conclusiones pero su instinto le decía que no era nada bueno. Se puso de pie para regresar esperando demorarse lo suficiente para que el día terminara de pasar pero a medida que se iba se dio cuenta de que sí era la misma persona que vio momentos antes en el río.
Cuando llegó a casa ya no estaba bajo seguimiento y pensó en la posbilidad de comentarle a su padre al respecto pero quizá lo haría si continuaba así.
Su madre ya había preparado la cena y aunque era entrada la tarde Ha Ni aún no regresaba lo cual hizo que sintiera un pinchazo de preocupacion. Su padre , quien ese día a diferencia de ellos habia ido a la oficina a arreglar algunos asuntos no regresaba. Algo no estaba bien pero no se concentró demasiado en ello, quizá ahora, con todos los cambios que su propia personalidad parecía estar experimientando, se estaba volviendo paranoico.
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- Volvimos hoy - comentó el señor Baek al muchacho que se sentaba frente a su despacho a quien habia citado desde horas antes. Aún resultaba impresionante mirarlo por el terrible parecido con su hijo.
- Siento curiosidad pero tampoco quiero presionarlo, parte de la decisión depende de usted, aunque quiera cuestionarla si, por algun motivo, no concuerda de alguna manera con la mía -
- Aún no sé qué hacer – era curioso lo extraño que podía verse el hecho de que alguien de la edad del señor Baek dijera algo como eso - Mis dias afuera no me sirvieron para aclarar la mente, porque en todo lo que puedo pensar es en que si se llega a saber la verdad mi familia se va a destruir -
Ji Hoo comprendía, era perfectamente entendible porque, en medio de todo, el señor tenía razon. El hecho de enterarse que el hijo mayor de la familia no era sangre de ellos podía alterar a la señora y al hermano de mala manera, pero el caso es que Ji Hoo quería hacer las cosas bien, y el hecho de que Seung Jo era su hermano no podía ser obviado, teniendo en cuenta que, al igual que él mismo, era el heredero de toda la fortuna de su abuelo y su familia y él no podia negarle eso. Pero el precio a pagar por esa revelación, de acuerdo con el señor Baek, podía ser demasiado alto.
No, él tampoco sabría que hacer, si tuviera que confrotar a su hermano cara a cara, porque preguntas para las que ninguno de los dos tenia respuesta comenzarían a surgir. Nadie conocía con certeza aún lo que sucedió en el pasado para que ahora se encontraran así. Las dos empresas de investigación habían llegado a un punto muerto en esos días y solamente seguían a los implicados investigando sus pasados sin llegar a un detalle en concreto.
Ji Hoo había vuelto hablar con los demas integrantes del F4 y ellos, sabiamente o quizás sin tener idea de lo que él mismo debía hacer, decidieron que lo dejara en manos del señor Baek por el momento. Cada uno de los demas estaba utilizando sus propios contactos para ayudar en la investigación pensando que entre mas ojos mejor y él se los agradecía.
-Lo dejaré , de momento, a su criterio – se puso de pie, implícitamente estaba diciendo que, por ahora, se mantendría en silencio, aunque siguiera costándole especialmente porque la incertidumbre sobre el futuro era algo de lo que ya no podía hacer caso omiso .
-No deben... no debe permanecer cerca de..., las posibilidades de encontrarse aumentan exponencialmente – dijo como si realmente no quisiera sugerir lo que decía.
Ambos se miraron a los ojos conscientes de a lo que se estaba refiriendo el señor Baek, pero en esa question Ji Hoo no pensaba ceder.
-Si está hablando de mi relación con Oh Ha Ni, entonces tendrá que decirle a su padre que no la quiere mas en su casa porque de ninguna manera voy a renunciar a ella. -
El señor Baek se mostraba algo sorprendido de tanta devoción pero también sabía que la hija de su amigo era un ser excepcional que ya había sufrido demasiado por su hijo putativo y la pérdida de su madre y después de la casa.
- Si se cita con ella aumentará la posibilidad de tener un encuentro accidental con Seung Jo – dijo intentando hacerlo entrar en razón.
-¿Y eso por qué? Dudo que Seung Jo esté pendiente de lo que hace Oh Ha Ni–
Para el señor Baek tampoco había pasado desapercibido la inusual preocupación de su hijo por las acciones de Ha Ni pero no podía decirle eso al novio de la chica. Estaba plenamente convencido de que este sentía algo hacia la muchacha y las acciones del fin de semana no hicieron mas sino confirmar la teoría. Quizá él mismo fuera un espectador pasivo pero las cosas que pasaban bajo su techo no eran tan poco notables.
- Hasta hace unos meses, ella estaba enamorada de él – aunque sabía que no debía decir algo como eso no pudo evitarlo, deseaba que el hermano de su hijo entendiera que quería mantenerlo todo en secreto hasta que fuera el momento de revelar la verdad.
Si, era un tema incómodo de tratar pero Ji Hoo había intentado volverse inmune ante el recordatorio de que no fue el primer amor en la vida Ha Ni, con reusltados francamente notorios. Así que aunque ese tipo de comentarios eran molestos para él mismo, despues de los dias que pasó con Ha Ni no le afectaban tanto como antes, ella lo quería, podía sentirlo en la piel y los huesos, estaba haciendo un esfuerzo notable por quererlo y olvidar a Seung Jo y eso hablaba bien de ella.
- Ahora está conmigo, y yo me encargaré de protegerla de cualquier decisión que se tome. Si no quiere que me acerque a su casa eso haré, pero no por eso dejaré de verla, ella es mi novia y nadie, ni siquiera Seung Jo, va poder intervenir -
Ji Hoo se fue despues de hacer una ligera reverencia de respeto y despedida y sintió que el aire afuera era incluso mas limpio. La sola idea de dejar a Ha Ni por algo que tuviera que ver con su hermano seguia siendo intolerable e improcedente.
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- Asi que se mantendrán callados, por el momento, pero ¿y mientras tanto qué? - dijo Woo Bin a Ji Hoo mientras jugaban billar con los demas. - El señor dijo que permanecieras lejos de Oh Ha Ni porque teme que se produzca un encuentro accidental entre ustedes-
- Algo que nuestro hermano no va a hacer – dijo Jun Pyo usando su turno del billar, para Jun Pyo las cosas eran blancas o negras siempre y sabía de lo que hablaba. - No lo veo renunciando a Ha Ni por eso–
Si, ellos lo conocían lo suficiente para afirmar ese hecho. Ha Ni habia sido la elegida de Ji Hoo y como tal ahora era parte del F4 y sus mujeres.
– Siento que debo sacar a Ha Ni de esa casa, cuanto antes – les comentó su preocupación momentos despues cuando el billar se acabó y simplemente bebian un poco.
- Su padre nunca lo permitiría - fue la sabia afirmación de Yi Jeong y todos estuvieron de acuerdo, seguramente el señor Oh creía que la estancia de Ha Ni en la casa de los Baek no la hacía correr ningún riesgo.
-Lo sé, pero inevitablemente se verá afectada por lo que suceda en el futuro y quiero protegerla – confesó su miedo a sus amigos que efectivamente también estaban de acuerdo con eso, era poco probable que aunque lo intentara Ha Ni no se viera implicada en el rumbo que estaban tomando las cosas.
-Creo que Ha Ni no necesita tu protección, hasta ahora ha asumido esta verdad de una manera muy madura y objetiva – dijo Woo Bin aunque en el fondo temía lo mismo que su amigo y todos los demas.
La realidad era que Ji Hoo tenía miedo. Las cosas podían desencadenarse en cualquier momento y Ha Ni... no sabía que podía pasarle pero quería evitar cosas malas a cualquier costo.
Los amigos no hablaron porque en realidad seguían comprendiendo demasiado bien el verdadero miedo de Ji Hoo y era y seguía siendo el hecho de que Ha Ni inclinara su balanza hacia su... hermano o se alejará de los dos para siempre, significando el hecho de perderla.
Debía ser demasiado duro pero con el karma que siempre pareció cargar Ji Hoo esta solo era una situación más de su difícil vida. Todos tenían pasados complicados pero el de Ji Hoo parecía estar saliendo a flote de una manera bastante peculiar e incómoda.
Era instinto de los amigos intentar protegerlo pero sabían que hacían mejor estando ahí, escuchándolo y apoyándolo que interviniendo de una manera u otra. Era un asunto de su amigo en el que podían meterse hasta donde Ji Hoo se los permitiera. Decidieron seguirlo distrayendo en su dia de amigos y salieron a pasear y a divertirse recibiendo mensajes motivacionales de las tres novias.
Woo Bin miraba su celular mientras la limusina de Jun Pyo lo conducía de regreso a su apartamento ya entrada la noche percatandose de que el mensaje que había enviado horas antes aun no tenía respuesta. La persona a la que lo escribió tenía las confirmaciones de lectura desactivadas y aunque intentó el truco de intentar eliminar el mensaje para ver para cuantos se borraba la persona honestamente no lo habia leído o no lo vio.
¿Frustrante? Si, un poco, despues de todo ninguna mujer habia rechazado alguna vez su mensaje o lo ignoró de esa manera. Pero siempre había una primera vez para todo y esta era la nueva excepcion a la regla. La unica chica a la que quería hablarle por ahora y era ignorado completamente. Bueno, el karma era una perra, pero desde hacia muchos años decidió que sólo él mismo controlaba su destino. Y sus acciones, que en ese momento seguían siendo motivadas por su deseo de salir de la rutina de conquista. La destinataria de sus acciones bien podía hacerse la difícil pero el propósito era averiguar sus motivos y no descansaría hasta ello. La mentalidad femenina no era un secreto para él, al menos la mentalidad femenina del tipo de mujeres que conocía siempre, una experiencia nueva siempre era mejor recibida.
Sonriendo a conciencia envió otro mensaje, algo mas atrevido que el anterior y esperó con paciencia infinita, de esa que caracterizaba a los peleadores, y de la que se armó aún mas fuerte desde el momento en que tomó la sutil decisión.
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Ha Ni sabía que en esa cafeteria había mucha gente, de la cual estaban haciendo muchas mas cosas que solo comer a la hora que correspondía. Aún así la sensación de ser vigilada ahora se había convertido en una tortura, una constante que seguía haciendo que pensara que estaba siendo objeto de algun tipo de vengaza macabra, especialmente de quien venía esa vigilancia.
Los días transcurrían con ella intentando estudiar y rechazando su reciente promocion a la clase C ante la sorpresa de toda la clase F. Sus ultimos examenes habían tenido un resultados abrumadoramente competitivos en comparación con los demas examenes de su curso y eso le había valido una opción de promoción pero no quiso hacerlo, porque ella siempre sería de la clase F independientemente de su rendimiento académico y aunque su profesora intentó convencerla de que esa fama la haría candidata a muchas becas, ahora Ha Ni era un poco mas conciente de su propio talento y solo le interesaría explorarlo en el examen universitario que todos ellos estaban proximos a presentar, y para el que se sentía bastante dispuesta. La Ha Ni de unos meses atrás ni siquiera habría imaginado tener una oportunidad así pero sus logros recientes eran en parte coraje adquirido de Ji Hoo y su autoestima que parecía haber mejorado mucho desde que estaba con él.
Ji Hoo no la presionaba para que fuera mejor, y ella lo sabía. Quería hacerse competente para él pero no solo por él sino por ella misma, por descubrir de qué estaba realmente hecha Oh Ha Ni, y ahora, cuando llenaba la solicitud, al igual que sus amigos, en la cafeteria despues de comer, la decisión tomaba mas fuerza.
Pero lo extraño seguía allí y era el hecho de ser objeto , nuevamente, de la mirada penetrante de Baek Seung Jo. Desde que se habían encontrado en Nueva Caledonia ella lo siguió evitando como la peste sin darle tiempo ni oportunidad de que la cazara sola y decidiera volver con sus cuentos y palabras perturbadoras que no hacían sino confundirla cuando no quería que eso pasara, no cuando en su interior la decisión seguía tomando fuerza.
Miró a Seung Jo y este no quitó la mirada de encima de ella, si, era bajo esa mirada que permanecía vigilada y no sabía cómo enfrentarlo, porque no quería acercarse. Aún así sabía que la seguía y ya no estaba segura de que fuera una retaliación por la situación a la inversa que ella planteó cuando era quien lo perseguía. Eso iba más allá y para mortificación suya Mi Nah se inclinó hacia ella y le susurró lo que era un secreto a voces no solo para ella sino para al parecer toda la clase y la cafetería. Ningún miembro de la clase A podía tener ese comportamiento sin llamar la atención especialmente de las chicas que empezaban a contemplar el escritinio de Seung Jo hacia la estudiante Oh con demasiada sospecha. Nadie se atrevería a preguntarle nunca a él pero Ha Ni si fue blanco de preguntas no del todo cordiales sobre qué diablos le hizo al genio. Situación que finalmente orilló a Ha Ni a, al día siguiente a la hora del almuerzo, sentarse en la misma mesa que él y mirarlo por fin a los ojos.
–¿Qué crees que estás haciendo?- Seung Jo sonrío levemente ante la cara de enfado de Oh Ha Ni y porque internamente se alegraba que ella se hubiera finalmente acercado después de evitarlo en casa de la manera en que lo hacía cosa que antes le hubiera reportado beneficios para la tranquilidad mental y que ahora lo sacaba de quicio. Escuchaba el tono inquiriente de Oh Ha Ni pero sólo la mitad de lo que decía porque lo demás se perdía en su ahora inusual falta de concentración. Era tal su agrado que tampoco podía saber la manera en la que todos en la cafetería empezaban a murmurar sobre el atrevimiento de la estudiante Oh, ni que los demás estudiantes también habían notado su comportamiento errático de días atrás mirando a la chica que se sentaba ahora frente a él. Seung Jo parecía ser inconsciente del efecto que sus acciones podían provocar especialmente en ella.
–Tienes que detenerte – dijo ella sin separar sus ojos ahora acusadores de el apuesto rostro de Seung Jo que le recordaba irrevocablemente a Ji Hoo. –Te lo pediré de rodillas si es necesario. Deja de hacer lo que sea que estás haciendo. Detente cuando aún estás a tiempo –
–Suenas como si fuera algo de lo que voy a arrepentirme.– le dijo con una tranquilidad que estaba lejos de sentir.
–Cuando te des cuenta que nada de lo que haces actualmente tiene sentido, en ese momento es cuando te sentirás arrepentido, y serás conciente de que cometes un error, y que no debiste meterme en lo que sea que estas planeando – quizá se estaba dando algo de crédito pero el comportamiento de Seung Jo la hacía inclinarse a pensar que si, estaba más que involucrada.
Su elocuencia sorprendió a Seung Jo pero lo único que podía sentir por ella era admiración con otro sentimiento más profundo que comenzaba a identificar.
–Me arrepiento de muchas cosas pero esta no será una de esas – apoyó la mejilla en la mano y le devolvió la fijeza de la mirada mientras Ha Ni negaba con la cabeza. Al parecer seguía con esa loca intención en la cabeza de intentar acercarse a ella. Definitivamente su propio karma era una perra y por más que se esforzaba nada parecía convencer a ese cabeza dura, se le agotaban rápidamente las opciones y él seguía con lo mismo.
–Intento hacer bien las cosas Seung Jo, ninguno de los dos es bueno para el otro y los dos lo sabemos – dijo después de respirar profundamente durante unos segundos, como si estuviera pensando concienzudamente en qué decir para... si, quitárselo de encima.
–No, eso no lo sabemos y sé que eso si es culpa mía. Desearía que sólo por un momento pudieras entrar a mi mente y verlo por ti misma– Ha Ni se rió en contra de su voluntad ante la descabellada idea.
–Entrar a tu cerebro haría que el mío se friera irremediablemente – se puso seria nuevamente. – eso no es el punto, lo que quiero decir es que no puedo pasarme la vida esperando que las cosas sean claras para ti y te des cuenta en unos días o semanas que lo que realmente te molesta es que otra persona si estuviera dispuesta a recibir mi amor – Seung Jo sintió como si alguien le hubiera impactado el pecho pero se recompuso rápidamente, tenía razón pero se conocía y dudaba que lo que le pasaba en ese momento fuera a irse y menos en el tiempo que ella decía.
–Por eso no me conoces, porque si lo hicieras te darías cuenta de que las cosas y la manera en que se están dando no son tan sencillas, aunque en una parte son más bien simples. Quiero salir contigo pero por el momento hay alguien más, aún así eso no me va a detener de intentar acercarme a ti– comentó el muy sinverguenza
–Yo quiero detenerte, porque eres injusto y porque... – "a quien quieres hacer a un lado es a tu hermano". Pero estaba claro que eso no se podía decir. –porque ya no te quiero cerca de mi y sería mejor que lo entiendas más pronto que tarde– se levantó para irse pero él se adelantó para detenerla por la muñeca que ella no se pudo zafar, los murmullos de los estudiantes comenzaron a subir de tono.
–Sé que tienes claro que no voy a rendirme – era una advertencia velada y Ha Ni la percibió en cada parte de su cuerpo, los dedos de Seung Jo quemaban otra vez en su piel y por lo que comenzaba a sentir en el pecho era mejor alejarse de esa enfermedad.
–¿Y qué piensas hacer? ¿Que puedes hacer? – hizo lo posible por que no le temblara la voz esperando tener éxito.
Sonriendo de lado soltó la muñeca de Ha Ni percibiendo aún en sus dedos el tacto de la suave piel.
–Seras la primera en enterarte – hizo un gesto rápido con la cabeza que hizo que se transformara en Ji Hoo momentáneamente dejándola Impactada pero se recompuso rápidamente.
Ha Ni se fue rápidamente sin poder tolerarán más la cercanía de Seung Jo y a esta faceta de su personalidad que nunca, en todos los años que lo conocía, había visto. Era por ella, seguía diciéndose y en tanto más intentaba convencerse más ridículo parecía y no se dejaría convencer aunque todas las pruebas estuvieran ahí.
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La férula de hombro fue removida y Jan Di suspiró con alivio mientras Jun Pyo, a su lado le aferraba la mano. Sentía que se la apretaba tanto que podría lesionarla sin esfuerzo. Ambos seguían esperando el veredicto del medico que solicitó un juego completo de radiografías del hombro de la señorita Geum antes de ordenar que la férula le fuera retirada del todo.
De ahí en adelante hizo toda la auscultación desde la cabeza a los pies pero concentrándose efectivamente en la parte afectada. La hizo mover el hombro haciendo que los dientes de Jan Di se apretaran antes de darse cuenta que el movimiento no era doloroso en si sino que tenía el hombro rígido por la falta de movimiento. Hizo más ejercicios de apretar cosas con la mano y movimientos alternos con el brazo en diferentes ángulos mientras el médico seguía tomando nota en su agenda electronica.
–Todo parece estar en orden, lo suficiente como para empezar las terapias el mes que viene– dijo después de un momento haciendo una evaluación de sus avances.
–¿Podré...a nadar?–ella hizo la pregunta que Jun Pyo no se atrevía a hacer por temor a conocer la respuesta, pero de igual manera permanecería a su lado fuera cual fuera la noticia.
–Deberá seguir un régimen intensivo de terapia física al pie de la letra. Si así lo hace no tendrá inconveniente en volver a nadar y recuperar la movilidad y funcionalidad completa de su hombro–
El doctor se fue después de darle otra serie de recomendaciones e indicar las fechas en las que empezaría la terapia física acuática y funcional.
Jun Pyo la abrazo después de que estuvieron solos sintiéndose tan feliz como cuando ella finalmente aceptó su propuesta de matrimonio. Ella lo abrazó de vuelta porque sabía que gracias al empeño que él mostró en que se recuperara ahora tenía este resultado. Amaba su vida juntos y lo amaba a él.
–Gracias, por todo– fue lo único que Jan Di pudo expresar con palabras mientras ambos aferraban sus manos y lágrimas se deslizaban por su rostro.
–No son necesarias, era algo que tenía que resolverse y por fortuna fue así – Jun Pyo sonaba lleno de orgullo y esto la hizo abrazarle nuevamente, ambos permanecían en esa cercanía a las que les costó llegar pero que pronto culmínaria en el matrimonio de dos personas que, tan diferentes como se podía ser, habían encontrado uno el amor en la vida del otro.
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Soo Chang caí se atraganta con su agua en el desayuno mientras, en ausencia de su madre y hermano, Seung Jo le comentó de lo que se había percatado días atrás y que seguía pasando. No tenía objeto intentar hacerlo él teniendo en cuenta que quién poseía los contactos era su padre. Por la reacción de este era lo ultimo que esperaba que le dijera, aunque es extraño que le sorprendiera tanto. Algo no parecía estar bien.
–¿Cómo... es que te percataste de eso? –
–Lo he venido notando desde hace días pero pensaba que sería algo pasajero, me causa curiosidad saber por qué alguien estaría tras mis pasos –
Su padre intentó convencerlo de qué tal vez estaba imaginando cosas pero Seung Jo comprendió que no era así. Y sabía exactamente qué hacer.
Su padre salió al jardín a hacer una llamada y se escuchaba realmente molesto, o quizá estresado y no estuvo así antes, lo cual le decía que lo alteró más de lo debido. No tenía sentido preguntar a su madre porque era poco probable que su papá le estaba ocultando algo.
Salió en dirección a la escuela yendo tras los pasos de Ha Ni que salió antes cuando la sensación de seguido volvió a atenazarlo. Cambió la dirección de sus pasos quedando oculto por una paredilla y se dedicó a esperar, de los días anteriores podía identificar como iba vestida la persona que lo seguía y cuando pasó por el frente del muro como si estuviera buscando algo Seung Jo lo interceptó, pero la persona, a todas luces hombre, fue más hábil para escaparse aunque dejó tras de sí las fotografías que tomó que, tal como sospechó lo tenían a él de protagonista.
Con esa prueba en mano su padre no podría negar que algo estaba sucediendo alrededor de la familia.
Ese día en la escuela no se pudo concentrar pero como siempre sabía todo los profesores no le preguntaron nada sin saber que ese sería un buen día para preguntarle algo que no supiera. Su mente seguía volviendo al personaje de las fotos que, cuando tuvo oportunidad de verlas se dio cuenta de que eran abiertamente invasoras, completamente desprevenido fue saliendo en cada una de ellas pero tenían una calidad impresionante. Solo podían ser trabajo de un experto fotógrafo o investigador.
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–¿Te siguió?– Woo Bin pregunto al espía pero este negó esa posibilidad aunque por la sorpresa de verse descubierto había dejado caer algunas evidencias que cayeron en manos del chico Baek. Tendría que contarle a Ji Hoo inmediatamente este inconveniente. Si Baek Seung Jo decidía preguntar a su padre el señor tendría dificultades para contener la verdad.
Por otro lado el mismo espía había dado con una información importante que inmiscuía a la enfermera de la unidad neonatal donde estuvieron los gemelos separados. Después de una exhaustiva búsqueda de los antecedentes de los empleados del hospital que se incendió esta enfermera trabajaba ahí y estaba de turno el día que la estructura pereció. Había vivido fuera de Corea pero volvió hace poco para trabajar los últimos años antes de recibir la pensión obligatoria. Toda esa información la recibiría Ji Hooy el señor Baek para posteriormente ir personalmente a interrogar a la enfermera.
Eso ya de por si era un gran avance con la cantidad de tiempo que llevaban en la investigación y coincidía misteriosamente con el descubrimiento del hermano de Ji Hoo de que estaba siendo perseguido.
–¿Estas seguro?–preguntó Ji Hoo horas después cuando Woo Bin le pidió encontrarse para compartir todo lo que recibió. El informe escrito llegaría en breve pero el príncipe Song sabía que debía darle la información pronto a su meditabundo amigo.
–Como dije , en este momento está ultimando los detalles de la dirección de domicilio de esa mujer– la verdad parecía estar a un paso de distancia pero podía ser una verdad que no gustara, o una tan dolorosa con la capacidad de destruir vidas y familias enteras. Se frotó el cabello con fuerza mientras dejaba a su amigo solo y se encerraba en el consultorio con la situación nuevamente desbordándose de sus manos. Si esa mujer probaba saber algo finalmente comprendería la razón por la que no creció al lado de su hermano.
Ha Ni, la imagen de ella creció en su mente a medida que intentaba imaginar todos los posibles escenarios de las consecuencias.
En ese momento entró una llamada de ella que al no ser contestada saltó al buzón de voz. Cuando lo escuchó se le encogió un poco el pecho, ella quería que se vieran y no quería rechazarla pero no sabría comportarse en la situación en la que se encontraban. Pero no se pudo negar del todo, la necesidad de estar cerca de ella en ese momento fue mayor, porque sentía que debía pasar con ella cualquier momento en que se diera la oportunidad antes de todo se viniera abajo.
Envió un mensaje diciéndole que se acercaría a recogerla y ella aceptó encantada.
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Ha Ni miró su abrigo rojo pensando nuevamente en que era el que mejor le favorecía. Se arregló concienzudamente esperando con su apariencia ser del agrado de Ji Hoo. Escuchó el timbre de la moto y bajo las escaleras rápidamente. Cuando salió se quedó de piedra en el umbral cuando vio a Seung Jo de pie frente a la puerta y a Ji Hoo caminando hacia esta. Aún llevaba puesto el casco de la moto por lo que sus rasgos eran irreconocibles pero se acercaba a pasos largos hacia su hermano. Nunca habían estado tan cerca, al menos no en presencia de Ha Ni a quien se le vino a la mente solo la idea de evitar ese encuentro a toda costa.
Ji Hoo lo vio antes incluso de estacionar la moto, parecía que Seung Jo esperaba que viniera, como si de alguna manera quisiera conocerlo lo cual no era posible. Aún a la distancia podía percibir la hostilidad de su hermano y la razón salió de la casa a medida que estacionaba la moto y caminaba hacia la entrada. Esos seguramente eran los encuentros que el señor Baek quería evitar pero al ver a Ha Ni tras de Seung Jo, como si este se transformará de repente en la barrera que lo separaba de ella, solo pudo acercarse bajo un instinto de posesión que hasta hacía poco había descubierto y alejarla de él , solo que este no se movía, permanecía como una estatua evaluándolo a medida que se acercaba. Para Ji Hoo era como mirarse en un extraño espejo de carne y hueso y su emoción de ver a otro miembro de su sangre combatía con el desagradable despliegue de celos que su propio cuerpo parecía exigir. Ha Ni rodeó a Seung Jo para acercarse a Ji Hoo intentando evitar una confrontación. Aún cuando sabía que podía pasar en el momento en que Seung Jo la detuvo de la mano saltó de manera inconsistente. Al saberse bajo la mirada de Ji Hoo Ha Ni intentó soltarse con más fuerza de la necesaria pero su nemesis seguía sujetándola como si lo ultimo que quisiera fuera que ella se alejara.
–Así que eres el novio de Oh Ha Ni– inquirió Seung Jo con un tono de voz tan abiertamente agresivo que Ha Ni nunca le había escuchado. Siempre era calmo para hablar, nunca se salía realmente de sus casillas pero este Seung Jo parecía haberse convertido en otra persona.
–Y tu su arrendatario –Ji Hoo dirigió sus ojos aún cubiertos por el protector del casco a donde la mano de Ha Ni seguía presa de Seung Jo, finalmente se daba la situación que temió sobre estar involucrados los tres en una comedia burlesca pero no se detuvo a pensar en ello cuando tomó a Ha Ni de la otra mano empujándola hacia él que quedó en medio de las dos auras intensas que los hermanos emitían. Nunca se imaginó que esa situación se daría así pero, al menos en ese momento, tenía claro con quien debía y quería irse. Sujetó los dedos de Seung Jo y finalmente logró que la soltara para caminar y ponerse detrás de Ji Hoo. Le susurró que por favor se fueran intentando ser escuchada a través de la bruma incómoda que seguía gestándose entre ellos y que ella sentía que la afectaba demasiado. De repente esa realidad le recordó terriblemente a esos sueños que seguía teniendo en donde inevitablemente los tres eran los principales protagonistas, parecía hacerse realidad en ese momento pero la sensualidad de los sueños no estaba presente.
Ji Hoo tomó la mano de Ha Ni en otro ángulo y juntos caminaron hacia la motocicleta. En el último momento Ha Ni volvió su cabeza y enfocó con sus ojos a Seung Jo que seguía mirándolos ahora con las manos en los bolsillos.
Con esa situación se hacía más claro para ellos dos, que sabían la verdad que era solo una cuestión de tiempo que la triste realidad saliera a la luz.
Ha Ni no quería ir a ningún lado, quería hablar con Ji Hoo y aclararle que no tenía nada que ver con la actitud posesiva de este. Ji Hoo la escuchó por en medio del intercomunicsdor de los cascos y le dijo que irían a su casa y que desde allá pedirían la cena.
Ha Ni se abrazo a él y nuevamente emprendieron el camino hacia el único sitio donde comenzaba a pensar que estaba realmente segura,
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JUEGO DE GEMELOS
RomanceCROSSOVER - PLAYFUL KISS/BOYS OVER FLOWERS PROTAGONISTAS: OH HA NI/BAEK SEUNG JO/YOON JI HOO PERSONAJES DE LOS DOS DRAMAS NO SE SI EL TEMA CENTRAL DE LA TRAMA HAYA SIDO USADO ANTES PERO ESTO ES SOLO UN JUEGO DE MI MENTE. DISCLAIMER: Y QUÉ SI SEUNG J...
