- Está respirando, toca preguntarle - el demonio escuchó la voz de su horrible abuelo.
Abrió los ojos al sentir una corriente de aire sacudir su sucio pelo, joder, otra vez en ese sitio de nuevo.
-¿Por qué tanta insistencia?- preguntó el demonio mirando a los ojos al que era su abuelo muy a su pesar.
- He dicho que yo hago preguntas niño, tú respondes y ya - le espetó con asco.
- Eso será si quiero gilipollas...
Le calló un puño en el estómago por parte de Dios, ya se iba a manchar las manos, porque estaba cansado del aire de superioridad de su nieto.
- Respetame o todo esto irá a peor - le susurró en el oído mientras veía como tosía repetidamente intentando buscar aire - dime un poder de tu padre, vamos no es tan difícil.
-¿Con el que te va a matar o con el que matará a todo tu Reino?- bromeó el demonio notando como una gota de sangre bajaba por su labio.
- Déjate de bromas que acabas muerto.
- Perdón eh - volvió a reír amargamente - tiene tantos... Ya todos los conoces, que yo sepa a parte de los que utiliza no tiene más.
Mentira, pero así era el juego de los demonios, mentiras tras mentiras, falsedades que los pobres ángeles se creían al verles tan natural diciéndolo, ha que ellos no podrían hacerlo.
- Te creo porque me das pena simplemente...- comentó el Rey de los ángeles rodando los ojos - me podrías contar sobre...¡8cho!
- Ni puta idea.
- Raulito, Raulito... Te la estás ganado eh - se burló "gracioso" el Rey de la especie más abundante.
-¿Qué quieres que te diga?- preguntó el demonio, pero antes de que pudiera contestar habló -¡Si estuvo aquí torturado por vosotros hijos de puta!
- Te estás haciendo daño, no hagas eso - se escuchó la voz de Julia atrás del todo.
Y es que Auron estaba haciendo tanta fuerza en los brazos al intentar saltar a por ellos que su sangre caían de sus muñecas.
-¡Cállate asquerosa!- gritó haciendo aún más fuerza, tanta que no pudo reprimir un grito ahogado de dolor -¡Tú fuiste la que más le hizo sufrir!
-¡Sí, fui yo!- exclamó la ángel también - fui porque yo apoyo a los de mi especie... No como tu hermano ese...
-¡Ni te atrevas a nombrarlo!- se acercó todo lo que pudo a la mujer que seguía seria sin perder la compostura.
Sin esperar ni un momento leyó la mente de la mujer que tenía enfrente, la madre de Reborn, una de las personas que más odiaba en la vida.
Perxitaa.
Rugió con fuerza, ese rugido había sido tan grande e inesperado que todos (incluyendo Julia y Dios) dieron pasos hacia atrás y algunos corrieron fuera de la habitación.
- Eso se ha parecido a un dragón...¡Un dragón!- la mujer se dió cuenta del poder que tenía enfrente suya -¡Es una bestia!
La cola del chico se movía lenta y con elegancia de un lado a otro, ni tenía miedo, tenía furia.
-¡Te dije que no te atrevieses a nombrarlo!- exclamó enseñando los dientes - pero como puedo leer mentes eso también cuenta.
-¡Ese ángel nos dejó!
-¡Matásteis a su familia!- todas las personas presentes callaron -¿Enserio creísteis que no lo sabíamos?
-¡Siempre fue amigo de tu madre!
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𝖊𝖑 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔 - 𝕽𝖊𝖇𝖔𝖗𝖓𝖕𝖑𝖆𝖞
Fanfiction- Es un demonio. - No es un demonio... -¿Cómo? - Es el demonio.
