Una sonrisa adorna mi rostro cuando veo un precioso cabello blanco a lo lejos en unas bancas. No puedo evitar suspirar al ver sus facciones relajadas, era la primera vez que la veía tranquila, un plato de galletas reposa en su regazo cuando salgo por las puertas centrales hasta llegar al enorme jardin en el patio.
— ¿Trajiste bocadillos?
— Algo así — una pequeña sonrisa adorna sus labios cuando nuestros ojos coinciden — Tuve que hacer tiempo mientras hablabas con Karla.
Mi estomago se emociona cuando me ofrece una galleta con chispas de chocolate. Todavía esta caliente cuando le doy un mordisco y la especia explota en mi lengua en la dulzura.
— ¡Mm! ¡Es tan delicioso! — ambas sonreímos.
— No he tenido excusa para hacerlas durante bastante tiempo.
— Sabes, no te ví como alguien de cocina — ______ levanta una ceja pero no puedo adivinar su extraña exprecion.
— Miller hizo lo mismo cuando deseo su atencion — sus ojos azules se volvieron fríos de un momento a otro — Es una buena jugada, tambien para confiar que lo que comes no esta envenenado.
La galleta en mi garganta apenas pasa cuando escucho la suavidad de su risa. Eran tan pocas veces las que reía o tan solo sonreía y cuando lo hacia era una pared que se caía entre nosotras.
— No es una amenaza.
— Lo se — torpemente respondí — Se que nunca me envenenarías. Ojala Mac tampoco lo hiciera.
Entonces su sonrisa desapareció y con el corazon latiendo en mi pecho, tomo suavemente su mano, dibujando círculos en sus nudillos con mi pulgar.
— Ustedes dos siempre estuvieron en desacuerdo por ella, ¿cierto? — una sonrisa de eficiencia adorna en su rostro.
— Fue una competencia que me asegure de ganar.
Cerre mis ojos cuando escucho una risa cruel inundar mis pensamientos. Profundamente suspiro, otra vez no, pienso pero la bruja prisionera en mi cabeza sonrie; "¿Realmente lo cree? Cada noche que la enviaba a patrullar, Mac se quedaba conmigo"
¡Perra! ¡Maldita perra!
— ¿Ariana? — _____ me mira ligeramente sorprendida ante mi repentino arrebato.
"Mirala a los ojos, niña. _____ es un poco mas que un juguete. Todo lo que necesita es un poco de afecto y sera tu perrita faldera" ¡Jodete! ¡Se que puedes escucharme asi que vete al infierno de donde regresaste! Chilló en mis pensamientos molesta. Nada mas una persona puede hablar así de _____ y Mac, pero me niego a jugar su estupido juego. La Reina Bruja puede gritar todo lo que quiera en mi cabeza.
No quiero verme como una loca. Necesito un cambio de tema y terminar las deliciosas galletas de _____.
— ¿Por que no me cuentas mas de ti, _____? — parece asombrada de mi pregunta.
— ¿De mi? ¿No te he dicho ya lo sificiente? — mi corazón se encoge de dolor. No le gusta hablar de su familia y fue entrenada para ser una maquina de guerra ambulante.
— Siento que todavía no se muchas cosas — susurre.
— Podría decir lo mismo.
No puedo evitar apartar la mirada nerviosa.
¿Debería ser honesta con ella? ¿Contarle todo? Si _____ sabe con certeza que soy de otro mundo, no debería figir que caí de una nave. Nuevamente la Reina Bruja en mi cabeza ataca; "¿Tan poca fe le tienes? Pense que confiabas en ella".
— Soy de Florida.
— ¿Donde?
— Es una hermosa ciudad que esta muy lejos de aquí. Es donde crecí con mi familia... — suspiro en confusión — Iba conduciendo cuando otro auto golpeo el mío, de ahí en adelante, todo es confuso.
