Anya Chalotra

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La fiesta había sido una buena excusa para dar a conocer la noticia de que ambos se iban a casar. Mi papá con sus cincuentas estaba por dar el paso al altar, por segunda vez consecutiva, por supuesto que la primera había sido con mi madre que había fallecido hace diez años. Ahora, se había animado a buscar el amor con una mujer completamente conocida para mi, demasiado conocida.

Cuando fue mi turno de felicitar a la pareja, la mujer pelinegra me miro con los ojos oscurecidos pero no le tome importancia al estar cercas a mi padre.

— Muchas felicidades.

— Me alegra tanto que estes aquí — este me abrazo fuertemente — No sabes cuan importante es tu presencia y tu apoyó.

— Mereces ser feliz, papá, si es con Anya mucho mejor.

— ¿Tu crees? Me tiene muy enamorado.

— Con cierta razón — murmure cuando la sonrisa de la prometida de mi padre me guiño un ojo.

Una sarta de maldiciones aparecieron en mi cabeza cuando la pelinegra me miro descaradamente el cuerpo sin nisiquiera disimular. Apreté los dientes y con mucho esfuerzo logre apartar la vista; estaba usando un vestido negro de encaje con un juego de medias que le hacían ver tremendamente sexy. ¿Que carajos haces ____? Me reprochó mi subconsciente y me reí en mis adentros. No podía negar que me fascinaba la futura esposa de mi padre y todo ese maldito juego había comenzado aproximadamente hace dos años, cuando inició como mi secretaría en la empresa.

Suspire pesadamente, no podía creerme que seguía cogiendome a mi futura madrastra. Quién lo diría.

— Que placer verte aquí — me dijo Anya cuando me acerque a felicitarla, estaba bebiendo una copa de vino y mis ojos cayeron en sus labios cuando saboreo este.

— No pensaba perderme esto. No todos los días te follas a tu futura madrastra — ella soltó una carcajada.

— Madrastra suena pésimo — mordió su labio con una sonrisa — Mejor sígueme diciendo mami.

Fue mi turno de reír.

— Mami — repetí — ¿No sería extraño para mi padre? Anya no soy una niña pequeña, nos dejaría en evidencia.

— Me gusta arriesgarme — tome su cintura y me acerque a su cabello para inhalar aquel aroma que me fascinaba.

— ¿Por que no vienes conmigo para darte una buena despedida de soltera? — escuche su respiración agitada cuando mordí el lóbulo de su oreja.

— Te veo abajo a media noche — sonrei.

— Muchas felicidades, espero cuides y ames a mi padre como merece, bienvenida a la familia — hable cuando se acercó un hombre para felicitarla.

— Espero pasarla muy bien juntas — Anya me sonrió maliciosamente y bese la comisura de sus labios para luego alejarme.

La fiesta había pasado lentamente para mi gusto, amaba ver a mi padre feliz pero el cargo de conciencia no me dejo estar tranquila lo que resto de la noche. Podía ver a todos los invitados realmente emocionados por la grandiosa noticias... Aunque algunos más bien dicho no se lo habían tomado tan bien, los socios de las empresas miraban a Anya con una mueca puesto que pensaban que esta tendría acciones en el negocio. Por otro lado estaba mi mejor amiga que irradió felicidad al enterarse, Vanessa sabía de las aventuras que tenía con Anya y ambas se odiaban mutuamente; Venssa decía que se aprovechaba de mi porque era menor que ella y Anya se molestaba porque pensaba que me traía algo con Vanessa.

— ¿Y como estas? — pregunto mi mejor amiga mientras me ofrecía una copa de vino.

— Vanessa en serio no me importa que Anya se vaya a casar con mi papá — esta alzó una ceja.

— Pues tu cara me dice todo lo contrario — la mire con una mueca pero ella sonrió — A mi me alegra, finalmente la vieja bruja se alejara de ti.

Reí.

— No es mala, tan solo si la conocieras te caería bien como a mi.

— A ti te cae bien porque te la follas, ____ — rode los ojos.

— Somos amigas, Vanessa.

— Amigas — hizo una mueca — Por favor ____, te conozco perfectamente.

— Aunque no creas.

— Pero si ella tampoco disimula, al parecer le viene y le va porque te esta mirando con molestia ahora — Vanessa me señalo disimuladamente y la pelinegra miraba a mi mejor amiga con una mueca de fastidio — Quizás este celosa.

— ¿Celosa? — reímos.

— Por supuesto.

Mire divertida a esta cuando se me acerco sensualmente para darme una fresa en la boca. Del otro lado del salón vi a la pelinegra rodar los ojos con fastidio. Vanessa sonrió maliciosa.

— Esta celosa — confirmo.

— Yo... No lo creo.

— ¿Quieres confirmarlo? — asentí — Voy amar ver su cara después de esto.

No me dejo responder para cuando me beso inesperadamente, me quede en shock pero no dude en seguirle tal gesto cuando me mordió bruscamente. Un carraspeo notablemente molestó nos hizo separarnos, la sonrisa de Vanessa se agrando en su cara al ver la mirada de Anya.

— Tu papá quiere hablar contigo — soltó la pelinegra con una mueca.

— Seguramente no es tan importante, _____ esta por acompañarme a la habitación — provocó mi mejor amiga.

Para este entonces, Anya estaba hechando humos por la cabeza.

— Ahorrate las explicaciones que contigo no estoy hablando, niñita — Vanessa se quedo con la palabra en la boca cuando este me tomo de la mano para perdernos entre el gentío.

— ¿Que carajos estas haciendo? — me golpeo fuertemente el brazo cuando estuvimos dentro de la habitación de limpieza — ¿Pretendes darme celos?

— ¿Yo? Ya quisieras.

— Si, si querías darme celos — me miro fijamente.

— Si yo quiero puedo follarme a Vanessa allí mismo y tu no tendrías por que tener celos — bebí de mi copa sin importancia.

— Pero los tengo... ¿tienes algún problema?

— Si.

— ¿Cual?

— Nosotras no somos nada.

— Tienes razón — la pelinegra sonrió provocativa mientras se acercaba a mi cuerpo con lujuria — Pero me gusta ser posesiva con lo que es mío. ¿Comprendes? No suelo compartir, amor.

Solté un jadeo de sorpresa cuando sus manos se colaron por debajo de mis pantalones, sentí sus calidas manos acariciarme por arriba de las bragas y tome sus manos fuertemente cuando su boca invadió la mía en un beso cargado de deseo. Su lengua buscó la mía y estas se unieron exquisitamente, su sabor era una de mis cosas favoritas y ella lo sabía.

— Apartir de ahora, me perteneces completamente — me susurro con posesión antes de volver a besarme fugazmente.

Mierda.

One Shots (GirlsxTu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora