Es rayita gip por si gustan leer.
— Juró que esa latina esta matándome — murmuró la chica de ojos verdes cuando dio un trago a su cerveza.
— Ya lo dijiste como cien veces — amargamente respondió el otro chico — Tanta labia que dices tener y no te atreves a charlar con esa chica.
Atiné a morder mi labio para no reír cuando Lauren miró furiosa a Louis cuando dio justamente en su ego.
Seguí bebiendo tranquilamente de mi cerveza cuando mis dos mejores amigos se enfrascaron en una absurda discución sobre quien tenía más conquistas en una noche.
Era un viernes por la noche cuando finalmente llego la fiesta de bienvenida para los nuevos ingresados en la fraternidad.
Podía ver como Liam y los demás chicos animaban euforicamente a los nuevos a terminar un enorme tarro de cerveza, mientras que por otro lado, estaban las chicas riéndose a carcajadas de las novatas que intentaban atrapar vagamente a un marrano con los ojos vendados. En un vago pensamiento pude recordar como mi hermano y sus amigos se encargaron de molestarme durante toda una semana por no poder atrapar al cerdo, recordaba sus risas y a mi sollozando de impotencia por lo intenso que llegaron a ser.
Mi hermano mayor siempre sería un maldito imbécil.
No pude ocultar una mueca de fastidió y bebí lo que quedaba de mi vaso cuando Hardin se acercó con nervios.
— Tenemos problemas.
— ¿Es Trevor otra vez? — Lauren reviró los ojos con notable irritación — Juró que si volvió acosar a otra chica voy a...
— No es Trevor — interrumpió y suspire.
— Dílo.
— Una de las nuestras golpeo a una novata — informó — Nos meteremos en problemas por eso.
— ¿Que tan malo es?
— Hematomas y un par de raspones — compartí mirada con los tres.
— Relajate Hardin — Louis dió palmadas en la espalda del chico — Mañana es sábado, sus heridas sanarán para el Lunes.
— El segundo exámen de conocimiento es mañana — respondió Lauren y después me miro — No podemos tener un strike, ______.
Joder.
— ¿Donde esta ella?
Hardin tragó secamente.
— En tu habitación.
— ¿Perdón? — me cruce de brazos, mirándolo molesta.
— Nadie suele entrar a tu habitación y creímos que estaría mejor ahí.
Rodé los ojos.
— Bien — murmure cuando subí escalera arriba con Hardin detrás de mi — Que sea la última vez que haces algo así sin antes consultarme.
No deje que respondiera para cuando camine sola por el enorme pasillo, encontrándome con algunas parejas que se besaban intimamente en cada rincón de oscuridad, otros solo charlaban o cantaban animadamente.
Me encontré con una chica de piel morena cuando entre a mi habitación, parecía ver alguna fotografía y me recargue en la puerta sin hacer ruído. Sin querer evitarlo, mis ojos descendieron cínicamente por todo su cuerpo hasta llegar a su bonito culo. Un vestido negro se pegaba perfectamente a su cuerpo y su cabello negro caía en una cascada, mostrando un poco de su delicada piel y de algunos resguños esparcidos por sus piernas.
