El pasillo tras el escenario estaba sumido en un caos controlado: técnicos revisando luces, maquilladores corriendo con brochas en mano, modelos practicando sus poses frente a espejos enormes. Entre ese ir y venir, _____ Harrington se apartó un momento para beber agua, intentando calmar la adrenalina que le recorría el cuerpo después de su ensayo.
Y entonces la vio.
Gisele Bündchen avanzaba con pasos firmes, su altura imponente y su porte impecable dominando cada centímetro del lugar. Incluso en medio de la multitud, parecía brillar sola. No fue casualidad que sus miradas se encontraran; desde el primer evento en el que se conocieron, algo en ellas se encendía cada vez que coincidían.
— Así que tú eres la que abre el show — dijo Gisele, con esa sonrisa sutil que no era exactamente amistosa pero tampoco fría.
— ¿Te sorprende? — _____ inclinó la cabeza, dejando que su tono sonara más como un reto a una pregunta.
— No. Pero pensé que no vendrías a mi territorio sin previo aviso.
_____ se recargó contra la pared del pasillo, cruzando los brazos y estudiando cada movimiento de la modelo brasileña, que se acercó con una calma que solo alguien con un control absoluto sobre su presencia podía permitirse.
— Me sorprende que sigas hablándome — dijo la cantante con media sonrisa — Pensé que... ya sabes, nuestro amigo en común, preferirías evitarme.
Gisele arqueó una ceja, la sonrisa creciendo apenas.
— Oh... ¿te refieres a Daniel? — pronunció el nombre con un deje de diversión — Fue hace siglos, querida. Si evadiera a todas las mujeres que él conoce, me quedaría sola en medio de una isla desierta.
_____ soltó una risa suave, pero su mirada se mantuvo fija en los ojos azules del ángel.
— ¿Y siempre eres así de directa?
— Solo con quien llama mi atención — Gisele se acercó lo suficiente para que el aroma a su perfume caro se mezclara con el del maquillaje y las luces calientes del backstage — Y contigo... ya es costumbre.
La cantante ladeó la cabeza, consciente de cada palabra.
— ¿Costumbre? Apenas nos hemos visto un par de veces.
— Suficientes — murmuró Gisele, bajando la voz para que solo ella pudiera oír — Una fiesta en casa de Daniel, un after en Nueva York... ¿Quieres que siga?
_____ sostuvo la mirada, sintiendo ese cosquilleo de adrenalina que le provocaba cuando alguien la desafiaba.
— No hace falta. Creo que sé a dónde quieres llegar.
El ángel sonrió como quien acaba de de obtener una pequeña victoria, pero no dijo más cuando un pequeño grupo de ángeles se acercaban, hermosas incluso sin estar en pasarela, riendo y conversando como si el desfile fuera una excusa para pasarla bien. Entre ellas, un par de reconocidas amistades de Daniel, ex de Gisele... y también amigas de _____.
— ¡____! — exclamó Taylor, abrazándola con una sonrisa — ¿Lista para abrir el show?
— Siempre — respondió _____, correspondiendo el abrazo y dejando que otra chica, Candice, le diera un beso en la mejilla.
Gisele permaneció en silencio, observando la escena desde apenas un paso atrás, como si no quisiera interrumpir... pero incapaz de apartar los ojos de ____. La forma en que su cabello caía sobre sus hombros, la manera en la que sonreía al escuchar a sus amigas... cada gesto la atrapaba más de lo que estaba dispuesta a admitir.
— Daniel te manda saludos — comentó Romee, dirigiéndose a _____ con una sonrisa cómplice — Dice que vas a arrasar esta noche.
____ sonrió de lado.
