Vuelvo a mirar la fecha del teléfono con tanto odio que cualquiera creería tengo algún tipo de trauma en la cabeza; no le quitaría la razón.
Dos días.
Ha pasado la cantidad de tiempo desde el momento donde la policía me atrapó, logré escaparme y después follé bestialmente con Carlo y corrí para casa de Domenico, que me recibió con los ojos llenos de lágrimas y una preocupación que me generó ternura, me refugié en sus brazos y le dije que mi familia había hecho unos negocios con un tipo que resultó ser un estafador y solo querían interrogarme.
Pasé horas en los brazos de Dom mientras lloré sin pausa. Desperté y me di cuenta de que Thimothée no había hecho ni el asomo de contacto conmigo y la decepción salió a flote porque pese a lo que sea y así haya sido un matrimonio a conveniencia, yo jamás hubiera querido esto para nuestra relación. Yo lo miré a los ojos y le hice promesas que no fueron vacías, lo hice mío en alma y cuerpo, si ahora se ha alejado ha sido por mis acciones y no lo quiero.
Me gusta tenerlos a mis pies, deseosos de mi cuerpo pero que sólo lo disfrute él. Que me reclame. Que me marque. Si es por eso, que hasta me orine. El sentimiento que me sale cuando estoy con el francés, no le hace comparación a nada. Siento que quiero comerle la boca y dejar que me posea el resto de mi vida, que me demuestre lo que sea que quiere demostrarme y que me reviente si desea hacerlo. Afuera puedo demostrar ser una mujer fuerte, pero en sus brazos solo quiero rendirme y hacerlo disfrutar. Es así, lo quiero para mí, no para ninguna perra y es que no me importa si está con la hermanita ahorita, no lo quiero.
Thimothée Bleu tiene que estar conmigo porque soy su esposa y es aquí donde pertenece pero la desconfianza no deja de ser latente y el que me quiera hundir, una posibilidad.
El francés me agarró cuando mis apellidos valían algo pero yo no y de hecho, podían llegar hasta reírse de mí o intentar propasarse. Es raro que justo sea él, el que me escoja como esposa y me prometa un para siempre. Ahora, lo que quiero saber es a donde quería llegar. Llevamos más de ocho meses casados y es ahora, cuando casualmente pierdo nombre, que deja de buscarme así sea para gritarme.
Quizás era poder lo que buscaba y fue algo que le facilité, por mis apellidos e ideas que he tenido. Las Islas le brindaron el personal para poder triplicar las mercancías de extasy, volviéndola en la droga más peligrosa para la población y él, alguien implacable e intachable, porque podrá ser el más buscado pero también el más respetado, todavía nadie ha logrado que la policía se le acerque y ante la sociedad en la que nos rodeamos también queda como verdadero hombre cuando de secuestros me ha sacado y hasta de posibles condenas a muerte.
Fui su manera de gritarle al mundo que todos estábamos a su merced y que no existía nadie a su nivel.
Pero hay algo más ahí.
Cuando Thimothée me ve, no lo hace como si yo fuera un medio para un fin, de hecho, ha llegado a admitir está enamorado de mí y podrá ser despiadado Bleu, el peor de los peores, pero no tiene necesidad de mentir, lo que desea lo puede conseguir por sus propios medios y sin requerir la falsedad.
—Toma tu poco de postre—Domenico estos días me ha tratado como él dice que lo merezco y eso es una princesa.
Y no me gusta.
No quiero ser la inútil indefensa, sino la que fue capaz de matar a su novio frente a toda su familia y prendió Rusia en fuego.
Basta de idioteces.
Basta de compadecerme.
Mi marido me lo dijo, que jamás iba a llegar hacia ningún lado y eso es de lo que me doy cuenta. Quedándome tirada en mi cama, consigo lo mismo que estando muerta y este puede que sea mi refugio porque está el hombre que me ama, pero no es lo que soy y necesito demostrar que Suzanne Sculla de Bleu es más de lo que demostró al comienzo, es la que explotaría personas vivas y mandaría a matar solo porque quiere.
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SIGILIO SCULLA
AçãoLa vida de Suzanne se ha basado en los secretos y en como tiene que lidiar con las consecuencias de otros, pero llega un punto quiebre en el que es insostenible su estilo de vida porque por donde vea, hay traición y lo más importante no es que no se...
