—¿Me decías?—Se sienta la chica al frente de mí, limpiando sus lagrimas gruesas—Cierto, que no diga nada. Todo lo que suceda en este despacho, queda en estas cuatro paredes—Levanta una mano y con la otra se toca el pecho como si eso me importara.
—Tus palabras me saben a mierda, Angelo—La llamo por su apellido y saco un papel de mi traje—Firma allí.
Voltea los ojos y toma un bolígrafo que tiene brillantina nadando en agua, firmando.
—¿Feliz?
No.
—¿Me recuerdas que estudiaste?
—Soy neuróloga, pero tengo un postgrado en psiquiatría clínica, esa parte nadie la sabe porque no la ejerzo.
Me sirve.
—Bien, hay una persona que conozco, es cercana a mi, que no actúa cuerda y con el tiempo he visto que se ha agravado—Los recuerdos me avasallan—Definitivamente no es normal y quiero estar guiado respecto a lo que pudiera ser para poder aprender a tratarla. Se dificulta con el tiempo—Llegando a ser insostenible la situación y obligándome a recurrir a un medio tan desesperado como es dejar plantada en mitad de un salón a mi esposa, permitiendo que se llene la cabeza de dudas cuando no está en su mejor momento y cuando en estas cuatro paredes no sucederá nada, pero de mi lunática es algo que me encargaré después, vine a por lo puntual en Sicilia y yo tampoco estoy muy feliz de que se vaya a encerrar con un maldito que está enamorado de ella.
—No pediré lo imposible como un nombre porque sé que no me lo darás—Sé a quien se imagina y ni asiento ni niego, dejando que su imaginación vuele—¿Genéticamente hay familiares del circulo cercano que padezcan algún tipo de condición psicológica?
—¿Ejemplo?
—Bipolaridad, psicopatía, esquizofrenia...—Tantea.
—No.
Anota en su iPad, le pedí que lo borrara después y lo hará, pero por los momentos necesita hacer el descarte y se siente más cómoda con todas las pistas a la mano.
—¿Edad?—Callo—Carajo, ¿Tiene más de treinta y cinco años?
—No.
—¿Menos de doce?
—No.
Asiente, como si le hubiera dado una información de peso.
—¿Qué actitudes has observado, Thimothée?
—Cambios de humor radicales. De pronto podemos tener a una persona molesta y al otro triste.
—¿Feliz?
—Muy poco, Stella. Reacia a las personas, cero empatía. Carece de sentimientos en general, egocentrismo...—Me hace una seña para hablar, pero sigo recordando las descripciones. Suspiro—No le gusta hablar, en líneas generales lo detesta. Insomnio.
—¿Duerme en el día?
—Depende, a veces puede dormir por incontables horas, superando un día, otras puede llegar a estar dos despierta. Ansiosa, de la nada su respiración se vuelve realmente pesada, Stella—Asiente—Grita, grita de la nada.
—¿Habla con personas imaginarias?
—No. Solo grita, sin palabras, es únicamente el sonido desgarrador de garganta y vive en su propio mundo.
—¿A qué te refieres?—Me mira con curiosidad.
—Solo se importa ella, se pregunta cosas a si misma...como si solo existiera su persona y cree realmente que habita un universo paralelo que solo cuenta con ella.
—¿Le dan ataques, Bleu?
Me demoro en responder, recordando lo último. El recuerdo me hace respirar entrecortadamente.
—Si. Su cuerpo hace espasmos, grita, se remueve...
—Okay, según lo que me has dicho he pasado por diferentes diagnósticos, pensé en la bipolaridad, ataques de ansiedad u pánico, sin embargo, me guío más por el trastorno de personalidad múltiple, pero normalmente eso se da por un trauma significativo. ¿Ha tenido alguno?
—No.
—¿En algún punto ha sido neutral?
—No. Es que... define trauma.
—Es subjetivo, puede ser algo pequeño o grande, pero que sea un punto relevante. Una perdida, quizá.
—Si, sufrió una pérdida.
—¿Antes qué tal era?
—Mucho cambio no había. Con el tiempo se agravó pero jamás la sentí normal—Subo y bajo los hombros.
—¿Eres cercano a esta persona?
—Mmmm—Se queda pensativa, haciendo una onda con su cabello platinado—¿Tú has sufrido un trauma? Si tu preocupación era palpable, pudo absorberla. Hay personas que son como esponjas de emociones, sienten demasiado por los demás.
—Entiendo—Aunque no creo ella lo sea, demasiado narcisista.
—¿Has sufrido un trauma relevante, Bleu?
«—Maldita sea, Thimothée. Miénteme, por favor, necesito que lo hagas.
—No.
—¡Necesito acabar con este martirio! ¡Es lo único que te he pedido en todo el tiempo que nos hemos conocido!
—Cálmate, Aimée, y respira.
—Yo solo quiero que lo digas, que termines de recordarme que hay en ti que late por mí—Romantiza todo tanto que me agota.
—No tengo problema en decirte de frente lo que siento por ti, o más bien lo que no.
—Sin embargo, quiero escucharlo. Miente y quita la venda. ¿Qué sientes por mí?
—Te amo—Las palabras vacías salen sin mucho esfuerzo, recordándome que no hay nada que flote entre nosotros y su rostro se paraliza, pues ella si lo hace»
—No—Es mi respuesta hacia Stella y trago grueso por el recuerdo.
«¿Ni muerta vas a dejar de joder, fastidiosa de mierda?»
—Bueno, Thimothée, te voy a decir algo, esto está jodido. El tema de lo psicológico es que si no se controla, con tratamiento o terapias, podemos llegar a un punto de daño irreparable. Si lo que buscabas es una medicación, no te la puedo proporcionar porque no estoy avalando un diagnóstico y podemos es terminar ocasionando un error de peso. Si es algo que se está desarrollando es mejor, pero con todo lo que me has dicho, me he visto ciertamente perdida y actuar a ciegas en algo tan delicado como lo es el cerebro, es perjudicial porque una decisión mía, puede llegar a ser la locura de esa persona. ¿Es importante para ti?
La miro con detenimiento y los ojos claros me llegan de pronto. Joder.
—Si.
—Con más razón, no dejes que esto se vaya muy lejos, por ella y por ti. No quieres llegar un día y no reconocer a quien tienes al frente, eso si será difícil. Te daré tu tiempo, porque mereces procesar mis palabras, pero escúchame cuando te digo que tienes que traérmela para que yo pueda dar el como proseguir. Necesito estudiarla, porque, mierda, lo que me has dicho me has dejado sin palabras, realmente parece una exageración tanta combinación de síntomas de diferentes condiciones.
Eso lo sé. Un monstruo.
ESTÁS LEYENDO
SIGILIO SCULLA
AcciónLa vida de Suzanne se ha basado en los secretos y en como tiene que lidiar con las consecuencias de otros, pero llega un punto quiebre en el que es insostenible su estilo de vida porque por donde vea, hay traición y lo más importante no es que no se...
