- Debo admitir que estoy impresionado – se cruzó de brazos – es un puesto grande –
- Ya sé – canturreó Jisung, emocionado – además mi jefe es súper divertido... en cierto modo, pero lo es –
- Es bueno escucharlo –
- Amor – llamó Taeyong, dejando un vaso sobre la mesa – aquí tienes un poco de té –
- Gracias – respondió sonriente.
- ¿Quieres algo más? – juntó sus manos – puedo prepararte algo de comer. Tal vez una merienda o... -
- Estoy bien – tomó su mano con cariño - ¿por qué no te sientas a hablar con nosotros? –
- Eso me gustaría – sonrió, acercándose a besar su mejilla.
- Asombroso – bramó Jisung – él no me trata así nunca –
- ¿Qué puedo decir? Soy un prodigio en la familia –
- Lo trato así porque no lo he visto – apretó su mejilla – mi bebé, tienes que ser considerado. Papá te extraña –
- Perdón – se lamentó – prometo que voy a tratar de venir más seguido –
- Espero que sí –
- ¿Por qué no vas tú a visitarme? – hizo un puchero – extraño llegar a un lugar calientito que huela a galletas –
- Puedes volver si quieres, mi amor –
- No – interrumpió el menor – no voy a hacerte espacio en mi habitación, jódete –
- No necesito tu basurero – hizo una mueca – prefiero llevarme a mi papá conmigo y dejarte a ti solo pudriéndote en tu soledad –
- Sería un paraíso –
- ¿Acaso escuché la voz de mi campeón? –
El mayor de los hijos se levantó para abrazar con fuerza al recién llegado, quien apenas y logró levantarlo un centímetro del suelo.
- ¿Cómo estás, hijo? –
- Bien – se separó de él – he estado llamándote –
- Me di cuenta, pero no podía responder. Lo siento – miró al otro - ¿y qué tal mi pollito? –
- Hola, pa – se levantó para darle un cálido abrazo - ¿cómo va el trabajo? –
- Ocupado – se encogió de hombros – pero ahora estoy libre para pasar un buen rato con mis muchachos. Eso es lo que importa –
- No puedo esperar –
- Vamos a divertirnos – dijo antes de mirar al tercero y borrar su sonrisa – Taeyong –
- Jaehyun – llamó con obvio desinterés – te ves más acabado –
- Sí, bueno – hizo una mueca – es lo que pasa cuando, de hecho, mueves tu trasero para ganar dinero –
- Ni siquiera me voy a molestar por eso – forzó una sonrisa – mi bebé está en casa. No puedo estar de mejor humor –
- Yo podría no existir y eso no importaría mucho, ¿verdad? – bromeó el menor, incómodo.
- Sí – coincidió su hermano, palmeando su hombro – prácticamente eres invisible ante mi poderosa presencia –
- Jeno, deja de hostigar a tu hermano o te quedas en casa con papá –
- Eso no es ninguna clase de castigo, estúpido – defendió Taeyong, ofendido – Jeno totalmente disfrutaría la compañía de su papá favorito –
ESTÁS LEYENDO
The marriage
Fiksi PenggemarHizo lo que cualquier adulto saludable haría en su lugar de haber tenido el mismo pesado día que él había tenido. Miró al agitado chico junto a él y suspiró, cerrando los ojos. A tientas buscó su mano sobre el colchón para tomarla y apretarla con un...
