- Vamos Song Lan, no te vayas. – Tian animaba a quedarse al festejado
- De verdad, estoy cansado, gracias por todo. – Song Lan se disculpó y salió huyendo
Song Lan había resistido todo lo que pudo, intentando convivir con sus compañeros, pero conforme la noche avanzó, la multitud comenzó a hacerse presente y las cosas se pusieron demasiado incómodas.
Ahora que había logrado librarse, lo único que tenía que hacer era caminar de regreso a su departamento, darse un baño caliente y recostarse el resto de la noche. Wong le había dado el día libre así que sería un fin de semana excelente.
Los planes de Song Lan rondaban por su cabeza, al igual que la malteada que topó con su cabeza cuando caminaba fuera del nuevo restaurante. Era increíble su suerte, de entre todas las personas, tenía que ser él.
'¿Cómo puede suceder esto?' pensó Song Lan
- Está húmedo... - dijo Song Lan al sentir el líquido dulce bajar por su cuello hasta sus hombros
- Como lo siento, fue mi culpa. – inmediatamente un chico de suéter blanco salió. – Fue mi cul...
Song Lan estaba a punto de responderle, cuando se dio cuenta de quien era el chico delante de sus ojos. Era él, ese chico que había rondado sus pensamientos. De forma instintiva Song Lan buscó con discreción el pañuelo que había encontrado la noche del funeral de su padre.
Jamás olvidaría ese rostro amable, esa sonrisa dulce y esa voz suave. Siempre imaginó miles de formas de encontrase, pero en definitiva esta no era una de ellas.
Los segundos siguientes fueron eternos, el otro chico formó una preciosa sonrisa y el corazón de Song Lan golpeó con fuerza su pecho. Quería decirle "Eres tú", "Te encontré", pero, su voz había sido robada.
- No fue mi intención. – Xiao Xingchen había perdido la noción, se quedó allí frente al chico de negro sin emitir un sonido. – Me siento muy apenado
- Y-yo...
- ¡Xingchen! Cielos, corres muy rápido. – decía He Fangxin recuperando el aliento
- Te manchaste por mi culpa, déjame ayudarte. – Xingchen ignoró a su amiga e intentó tomar a Song Lan del brazo
- Espera... - pero antes de que Song pudiera hacer o decir algo, Xiao Xingchen ya había tirado de él para estar frente a frente.
Xiao buscó un pañuelo en su bolso y acercó su mano para limpiar el rostro del desconocido. Xiao estaba muy avergonzado, pero de alguna manera quería reírse, la situación era muy divertida y ese chico tenía expresiones muy extrañas.
Apenas el pañuelo tocó un poco a Song Lan, cuando esté salió de su trance y dio un paso atrás bruscamente, sorprendiendo al chico y su acompañante.
- No me toques.
- Oye, tampoco seas un grosero. – reclamó Fangxin
- Está bien. – tranquilizó Xingchen. – Bien, si no quiere, toma. – Xingchen le extendió el pañuelo para que lo tomara
- Gracias. – Song Lan tomó el pañuelo y entonces las cosas se pusieron incómodas. La gente que pasaba tenía sus ojos en ellos, no podía haber cosa más vergonzosa. – Permiso
- ¡Espera! – detuvo Xiao Xingchen. – De verdad me siento muy culpable, además, mira tú chaqueta, esta arruinada
- La lavaré en casa. – Song Lan intentó alejarse nuevamente.
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Deudas de Sangre
FanfictionUn secreto, dos familias separadas, la lealtad, la amistad y el amor. Los Lan y los Wei son enemigos debido a un mal entendido entre Cangse Sanren y Lan Qiren, y es que como su mejor amiga de este tenia que ayudarlo. ¿Pero que tiene de importancia q...
