XXXIII. Necesitas Saber

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- Yo...

- No me interesa. – interrumpió Song Lan. – Xingchen mírame, mientras tu no me digas que me aleje, no me alejaré

- ¡¿Estás demente?! – Chéngměi quiso tomar de nuevo a Song Lan, pero Xiao Xingchen se interpuso con su mano protegiendo a Song Lan

- No te muerdas la lengua. – Song Lan se giró a Chéngměi. – Si te amara, no me metería, pero debido a que estoy seguro de que no es así, no voy a renunciar a Xiao Xingchen

- Entonces atente a las consecuencias. – Chéngměi tomó con éxito a Song Lan por el cuello

- ¿Vas a intentar matarme otra vez? – Song tiró la duda, no estaba seguro, pero después de que se había ido al hospital, Nie Mingjue se dedicó a investigar su accidente. ¿Y qué encontró? Que no había relación alguna con el caso que investigaba, solo podía tratarse de algún pendiente personal.

- No me culpes a mí de tus desgracias, ¿qué no es parte de tu trabajo dar tu vida por los ciudadanos? – Chéngměi fue empujado con fuerza al otro lado, pero Chéngměi no se iba a detener

- ¡Basta! – les gritó Xiao Xingchen deteniéndolos. – Vámonos A-Mei, Song Lan... gracias por las flores.

Xingchen articuló con su boca "Nos vemos", a lo que recibió una sonrisa tierna de parte de Song Lan. Una vez lejos de ahí, Xue Chéngměi soltó su ira al aire, Xiao Xingchen estaba sorprendido por la actitud de Song Lan, pero le hacía palpitar su pecho.

- ¿Por qué dejaste que te tocará? – le reclamó Chéngměi

- Solo me estaba dando un regalo

- ¿Y cómo por qué?

- Porque me estaba agradeciendo, cielos Chéngměi. – Xingchen subió al auto del chico enojado

El resto del camino siguió de esa forma, Chéngměi quejándose una y otra y otra vez de Song Lan, mientras Xiao Xingchen solo podía mantener las palabras de Song Lan en sus oídos.

| ¿Vas a intentar matarme otra vez? |

'No puede ser, eso... sería demasiado.' Xingchen no creía que la locura de Xue Chéngměi fuera tan lejos

- ¿Acaso me estás escuchando?

- Lo siento, estás gritándome. – Xingchen vio que el auto había parado

- Mi amor... - lo llamó Chéngměi con cariño. – No me gusta ser así, pero entiéndeme, él es tu ex, y de pronto te encuentro con él, de la mano con un ramo de rosas. – Chéngměi tomó la mejilla de Xiao Xingchen. – No puedo evitar sentirme celoso, perdóname.

- Solo llévame a casa A-Mei

- No hasta que estemos bien. – Chéngměi se veía arrepentido. – No quise gritarte ni gritarle, te juro que no volverá a pasar

Xiao Xingchen no podía verlo más que con otra mirada que no fuera con sospecha ahora, si era cierto que había intentado lastimar a Song Lan, entonces ese hombre no solo estaba demente, era un peligro para él y para el mundo. Y por supuesto que no iba a quedarse con los brazos cruzados.

- A-Mei... ¿tú me amas? – preguntó Xingchen

- Por supuesto

- ¿Qué tanto?

- Como para bajarte la luna y las estrellas. – Chéngměi acarició su mejilla

- Pero jamás te la pediría. – aclaró Xingchen. – A-Mei, sé que tu amor es infinito, pero también sé que eres muy explosivo cuando se trata de mí

Deudas de SangreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora