《Donde empieza la duda》
Miré la pantalla.
El nombre de Jihyun brillaba como una advertencia.
Dudé en contestar. ¿Qué quería ahora?
Se había ido de la cena sin avisar, me dejó sola como si fuera un estorbo y ahora aparecía para arruinar el único momento en semanas que realmente me hacía sentir viva.
—Contéstale... no quiero que tengas problemas —dijo Namjoon con un tono sereno, mirando al frente—. No dejes a tu novio preocupado... o pensando cosas. Si fueras mi chica... yo...
—Si fuera tu chica —lo interrumpí suavemente— tú no serías como él.
Me levanté para contestar la llamada. Él siguió mirando el cielo, dándome espacio... como Jihyun jamás hacía.
—¿Qué quieres? —gruñí, hartísima.
—Pensé que me esperarías en casa de mis padres. ¿Por qué te fuiste?
—Pensaste mal. Te fuiste sin decir nada. La pregunta es: ¿en dónde demonios estabas tú?
—¿Por qué eres tan dramática? —chistó, molesto—. Aish... me hablaron unos compañeros por un proyecto. Me desocupé lo más rápido que pude.
Mentira.
Lo conocía demasiado.
—¿Seguro que fue eso?
—¿Qué? ¿Vas a llamarlos para verificar si estaba con ellos o si me estaba revolcando con alguien? —rió cínico—. Adelante, sé la novia tóxica.
Esa manera de darle la vuelta a todo... de hacerme sentir culpable.
Me quedé en silencio, deseando que colgara o que terminara la relación. Cualquiera de las dos.
—Voy para tu casa —soltó de pronto—. Quiero pasar la noche contigo.
—No, Jihyun... hoy no me apetece.
—No te pregunté. Ya voy.
La llamada murió. Como siempre, él decidía por mí.
Respiré profundo intentando recomponerme antes de regresar con Namjoon. No quería que esta noche terminara. No quería dejar de sentir esto... esta paz, este calor, esta libertad.
Él seguía mirando las estrellas.
Y yo... lo veía a él.
Mi estrella personal.
Caminé hacia él y le sonreí con pena.
—Debo irme.
—Lo sé —susurró. También le dolía terminar la noche—. Me alegra que vinieras.
Me tomó las manos. Sus manos cálidas y grandes que parecían hechas para sostenerme entera. Me costó trabajo soltarlas, como si separarnos fuera un error.
—Gracias, Nam. Necesitaba algo así... una noche tranquila. —Mi voz sonaba suave, honesta.
—Gracias a ti por aceptar. Y perdón si te causo problemas con tu Ken... digo, tu novio.
Reímos bajito.
—Tae y Kookie ya te dijeron el apodo. No se llevan bien con Jihyun.
—Y tienen sus razones —asintió—. Y les doy la razón.
Me acompañó hasta la esquina. Cada paso pesaba, como si dejarlo atrás fuera ir contra el destino.
—Bueno... —dije con una sonrisa nerviosa— hasta aquí llego yo.
—Me encantó platicar contigo. Y más descubrir que eres hija de uno de mis artistas favoritos. Ahora nunca volveré a ver sus obras sin imaginármelo en pelotas.
ESTÁS LEYENDO
Callejero
FanfictionMoon tiene un compromiso perfecto... al menos sobre el papel. Pero detrás de la fachada se esconde una relación fría, expectativas familiares aplastantes y un futuro que no eligió. Todo cambia cuando conoce a Namjoon, un rapero de alma sensible y pa...
