-----------------------MOON
Nam se inclinó un poco más hacia mí para ayudarme a acomodar las almohadas. Ese movimiento tan simple bastó para que mi corazón hiciera un salto ridículo dentro de mi pecho. Sentí el calor de su cuerpo rozarme como si el cuarto hubiera cerrado todas las ventanas de golpe.
Y su perfume...
Dios. Esa mezcla suave, limpia, cálida... era la definición misma de perder el autocontrol.
Tranquila, me repetí.
Solo es Netflix. Solo... relájate.
Pero entonces sus dedos rozaron los míos cuando tomó el control remoto, y el suspiro que casi se me escapó tuvo que pelear contra mis dientes apretados.
Nam sonrió con esa calma suya que me destruye.
—Prometo no dormirme a la mitad del capítulo —murmuró.
Yo solo pude devolverle una sonrisa pequeña, porque si abría más la boca iba a salir una confesión completamente inapropiada para una relación de dos días.
Puedo con esto, pensé.
Puedo estar a solas con él sin... perder la cabeza.
O... bueno. Eso esperaba.
Me senté sobre mi cama esperando a que él subiera. Había olvidado que la tele estaba ahí en mi habitación, lo cual ahora parecía un error estratégico para mi autocontrol. Cuando levanté la vista, lo encontré recargado en el marco de la puerta, observándome en silencio.
Esa mirada...
Si cualquier persona se hubiera derretido, yo simplemente me evaporé.
Me mordí los labios antes de que mi cuerpo reaccionara más de lo debido. ¿Quién podría culparme? Ese hombre caminaba como si supiera exactamente el efecto que tenía sobre mí... y lo peor es que sí lo sabía.
Se acercó lentamente, sin romper contacto visual, como si yo fuera un fuego al que él elegía caminar directo. Y yo... una presa feliz de ser cazada.
—¿Qué vamos a ver? —preguntó.
Pero yo no podía pensar en nada más que en cómo sus manos bajaban el cierre de su chamarra, revelando un poco más de su torso marcado. Ya lo había sentido antes bajo la ropa... pero imaginarlo sin ella era otra cosa.
—Em... Dios... —fue lo único que salió de mi boca.
En realidad pensaba:
joder... estrángulame con esos brazos, Namjoon.
Él sonrió ladeado, tímido pero coqueto, y se subió a mi cama con una calma aterradora... calmadamente peligrosa. Me recostó despacio, acomodándome un mechón detrás de la oreja con una ternura que contrastaba con la tensión que brillaba en sus ojos.
—No necesitamos hablar para entender lo que deseamos, ¿verdad? —susurró.
—Creo que no pude evitar verme tan obvia... —admití en un hilo de voz.
----------------------------------------------------------------NAM
Ella estaba temblando... y no por miedo.
La forma en que me miraba...
Era la mezcla perfecta de deseo, sorpresa y algo que me hacía sentir diez veces más hombre.
Me incliné sobre ella, capturando sus labios en un beso suave que rápidamente dejó de serlo. Ella me recibía con hambre contenida, con urgencia dulce... y eso me volvía loco.
—Eres tan hermosa —murmuré contra su boca, antes de besarla de nuevo, más profundo.
Mis manos recorrieron sus brazos con calma, solo para tener el pretexto de deslizar mis dedos por sus hombros y empujar hacia arriba la tela de su sudadera. Sentí su respiración agitarse cuando la levanté por completo.
ESTÁS LEYENDO
Callejero
FanfictionMoon tiene un compromiso perfecto... al menos sobre el papel. Pero detrás de la fachada se esconde una relación fría, expectativas familiares aplastantes y un futuro que no eligió. Todo cambia cuando conoce a Namjoon, un rapero de alma sensible y pa...
