{Trap/11}

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Entre puertas que se cierran y besos que no pedí

—Hola, Moon... vine de imprevisto porque quería sorprenderte con esto y hacerte compañía...

Lo dije en voz baja, practicando mientras caminaba por la calle con la caja de pizza en las manos. Si alguien me veía, seguramente pensaría que soy un loco recitando un monólogo romántico con olor a pepperoni.

—Vamos, Namjoon —me animé a mí mismo—. Sé valiente. Recuerda las palabras de Yoongi.

Imité su voz grave:
"No seas estúpido y actúa."

—Perfecto. Motivación versión Yoongi: cero poesía, cero cariño —chasqueé la lengua—. Pero ok, funcionará.

Respiré hondo.
Timbre.
Una sonrisa lista.
Un discurso también listo.
Y...

—Hola Moon, vine de... —mi frase ensayada se estrelló contra el suelo cuando la puerta se abrió y no era Moon sino...— oaah Hola, Jihyun.

Tragué saliva. Fuerte. Muy fuerte.

—¿Qué haces aquí, vago? —dijo él, con ese tono que usa la gente que colecciona enemigos como si fueran trofeos—. Aquí no damos caridad.

Uff. Ok, empezamos bravos ¿eh?.

—Wow, alguien  desayunó payaso —respondí—. ¿Don Comedia haciendo sus mejores chistes, acaso?

Jihyun se inclinó hacia mí apenas un poco, lo suficiente para que su voz bajara a un susurro venenoso:

—Lárgate. Solo eres un perro callejero. No tienes nada que hacer aquí más que dar lástima... y que te quede claro: no vas a quitármela.

Alcé una ceja.

—¿Tan seguro estás... o solo lo dices porque te da miedo que sí pueda hacerlo?

Se le tensó la mandíbula. Bien. Un punto para mí, e intentó cerrar la puerta en mi cara, pero entonces...

—¿Quién es, Jihyun? —la voz de Moon llegó como un salvavidas.

Ella apareció detrás de él y sonrió. Dios. Esa sonrisa.

—Oh, Namjoon. No te esperaba.

Y detrás, como si fuera un coro celestial descoordinado:

—¿Es RM? —gritó Jungkook desde adentro.
—¡Es RM! —añadió Taehyung, apareciendo por encima del hombro de Moon.

Los dos se alinearon detrás de ella como pollitos curiosos viendo quién había llegado.

—¡Entra, Nam! —dijo Jungkook, moviendo el brazo para jalarme.
—¡UY! Trajo pizza —Taehyung directamente me quitó la caja sin esperar permiso.

Me quedé parado; era demasiado para mi cerebro:

• Moon sonriendo como si yo fuera una buena noticia.
• Tae abrazando la pizza como si su vida dependiera de ello.
• Jungkook empujándome hacia adentro.
• Y Jihyun mirándome como si quisiera que me cayera un rayo, un camión y un meteorito... en ese orden.

Un hermoso caos...pero...

—Creo que es mejor que... me vaya —logré decir con una sonrisa torpe—. Pero disfruten la pizza.

—¿Pero por qué? —se quejaron Tae y Kook a dúo.

Moon puso su mano sobre la mía.
Mi corazón hizo un salto mortal cuádruple.

—Quédate un rato, Namjoon...

Y aun así, no pude. No con Jihyun ahí, perforándome con la mirada.

—Será después, lo prometo —reverencié un poco—. Provecho.

—Es lo más adecuado —gruñó Jihyun, apurándose a cerrar la puerta...

En mi cara.

Clic.
Frío.
Silencio.

—Cómo te odio, Jihyun... —susurré resignado.

Me fui caminando mientras pateaba piedras como niño enojado.

—Qué estúpido me vi... —refunfuñé—. Y qué hijo de perra es ese tipo.

Tenía las manos en los bolsillos, cabeza baja, pensando solo en la puerta cerrada cuando—

—¿Namu?

No. No. NO.

Me giré y ahí estaba Soomi, abrazando una bolsa del supermercado como si fuera parte del destino que yo no pedí.

—Hola, Soomi... —tragué—. Tengo un poco de prisa.

—Me estás evitando —dijo, directo.

Suspiré.

—No te estoy evitando, solo que...

—Si lo hace Namu ¿me darias solo diez minutos? —sonrió.

Y no me quedaba de otra, ya no habia para donde mas correr o seguir evadiendo a soomi.—Claro— dije apretando los labios.

Me senté con ella en la banca del parque.

—¿Qué te pasó? Te ves afligido —preguntó.

—Ah... nada. Solo cosas del día.

Ella miró las estrellas.
Y yo pensé: Por favor no... no hoy...

Pero sí.

—Volví a la ciudad por ti, Namjoon.

Me apreté la nuca.

Aquí vamos.

—Desde hace mucho tiempo te amo —susurró—. Y hoy por fin puedo decírtelo.

—Wow... Soomi, yo... no sabía qué...

Me besó.

—No tienes que decir nada — y dijo, antes de que pudiera terminar mi frase.

Congelado.
Shock.
Error 404: Namjoon no responde.

Y ella  sonriendo.

—Buenas noches, Namu, yo se que es muy pronto para corresponderme pero..no pierdo la esperanza.

Y asi  se fue dando brincos como si acabara de lograr algo precioso mientras yo seguía ahí, con los labios petrificados.

—Eres un idiota, Namjoon... —me cubrí la cara.

Regresé a casa murmurando maldiciones al aire, me tiré de cabeza en la cama y me tapé como momia.

—Por favor, que todo esto haya sido un sueño bizarro... —susurré.

Pero no.
El universo no me quiere tanto.

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