"Luces, Recuerdos y Confesiones No Dichas"
La noche caía sobre la ciudad, con ese brillo eléctrico que siempre me recordaba por qué amaba este trabajo. Era mi parte favorita del día: subir al escenario con mis chicos, sentir cómo la adrenalina se mezclaba con los gritos del público hasta convertirse en una sola vibración que me recorría el pecho.
—¿Listos? —pregunté, estirando la mano al centro.
—¡Vamos a romperla! —corearon Suga y Hobi.
Las tres manos chocaron y bajaron con fuerza. Ese gesto simple siempre lograba alinearnos como si compartiéramos un mismo pulso.
Salimos a escena.
Luces. Calor. Voces.
El sudor nos corría por la frente, la respiración se agitaba al ritmo de la música y el público rugía como si fuéramos parte de un solo organismo. La satisfacción era total.
Entre el mar de luces y rostros, algo—o mejor dicho, alguien—me llamó la atención. Una silueta familiar, un perfil que creí haber dejado en el pasado. Por un instante pensé que solo se parecía... hasta que Suga se acercó al oído, sin dejar de bailar.
—¿Ya viste quién volvió? —señaló discretamente.
Mi corazón dio un golpe fuerte.
Soomi.
Mi amiga de la infancia. La misma que se había ido hace cinco años sin saber cuándo volvería.
Mi amiga de la infancia. La misma que se había ido hace cinco años sin saber cuándo volvería.
Cuando terminó el bloque de canciones, la encontré tras el escenario. No pude evitar abrazarla levantándola ligeramente del suelo.
—¡Sooooomi! —la giré entre risas—. Dios, has cambiado muchísimo.
—¡Namuuuu! Pensé que ya te habías olvidado de mí —puso un puchero que conocía demasiado bien.
Le revolví el cabello con cariño. El reencuentro me calentaba el pecho de una forma nostálgica, casi infantil.
—Quédate aquí, vamos a cantar tres canciones más. Después te invito a cenar donde quieras —le dije.
—¿Y si pedimos pollo frito y cerveza? —intervino Hobi con una sonrisa, secándose el sudor.
—Después de esto sí que me urge recuperar las calorías —agregó Suga, siguiéndolo hacia el escenario.
Soomi aceptó encantada, así que corrí tras los chicos para terminar el show.
La noche prometía terminar perfecto: luces, música y un reencuentro que me hacía sentir en casa.
-----------------------------------》》MOON
Suspiré con la cara hundida en la almohada mientras apartaba el celular. Entre exámenes y apuntes, la vida no podía ser más injusta. Justo cuando pensaba que ya no podía quejarme más, vibró mi teléfono.
Chat
🐻: Hoy se presentan los chicos en un club grande, vamos ¿o qué? 😬
🐰: No podemos. Mañana tenemos examen y tú tampoco deberías ir. 🤢
💮: ¡Es cierto! Y será pura teoría del arte contemporáneo... 🥲
🐻: Entonces nos vamos a perder la presentación de los chicos y su nueva canción. 🥴
💮: ...No sabes cuántas ganas tenía de verlo hoy... digo, verlos.
🐰: 😏 Ya lo dijiste.
🐻: 😏 Ya torcio la puerca.
💮: ¿siguen?..además..les recuerdo que si no estudiamos no pasaremos esta materia.
Cerré el chat con un gemido frustrado,mientras pataleaba del puro berrinche.
Quería verlos.
Quería estar ahí.
Quería ver a Namjoon.
—Muero por enseñarle mis nuevos cuadros —murmuré, pasando la página del libro sin leerla—. Hablar de arte... de todo un poco.
Suspiré otra vez y sin poder concentrarme me forcé a seguir estudiando.
—Pero soñar no cuesta nada... ¿verdad, Nam?
--------------------------------------》》NAM
El bar de siempre estaba vivo: luces cálidas, olor a alcohol, conversaciones entrelazadas y esa música que se filtraba entre risas.
Brindamos por el regreso de Soomi, recordando historias de cuando éramos niños: cómo me curaba las rodillas cuando me caía, cómo me acompañaba cuando rompía cosas por torpe, cómo ella siempre sabía qué decir.
La noche avanzó rápido entre tragos. Tanto, que al final Suga y Hobi estaban tan ebrios que tuve que mandarlos a casa en taxi.
Decidí acompañar a Soomi hasta su departamento.
Ella caminaba con una sonrisa suave, mirando el cielo nocturno.
—Extrañaba todo esto... —dijo.
—¿Estar ebria con tus idiotas amigos? —bromeé.
—No, tonto... —rió—. Te extrañaba a ti. Caminar contigo así... ¿de verdad no lo extrañaste?
La pregunta me tomó desprevenido.
Tragué saliva. Había cambiado mucho... pero su mirada seguía siendo la misma.
—Claro que sí —admití.
Miré la luna... y sin quererlo, la imagen de Moon cruzó mi mente bajo esa misma luz.
Su sonrisa. Sus ojos. Su voz.
—Han pasado muchas cosas desde que te fuiste —añadí.
Llegamos a la entrada del edificio. Soomi se detuvo, respiró hondo y su rostro se tiñó de un rojo que atribuí al alcohol... aunque algo en su semblante decía otra cosa.
—Namu... la razón por la que regresé... —empezó.
Su voz tembló levemente.
El pecho se me apretó. Supe exactamente hacia dónde iba.
Y no... no podía escucharlo.
No podía herirla. Pero tampoco podía corresponderle.
El corazón se me hizo un nudo.
—Debo irme —dije de golpe, metiendo la mano al bolsillo como si hubiera recibido un mensaje—. Mi mamá me escribió, es urgente.
Ella parpadeó, confundida.—...pero si nisiquiera revisaste el celular.
Yo retrocedí un paso, luego otro, forzando una sonrisa.
—Nos vemos, ¿sí? Puedes pasarte por el estudio de Suga cuando quieras.
Me di la vuelta antes de que pudiera responder.
Me sentía cobarde.
Pero... también aliviado.
Caminé hasta mi casa con las piernas cansadas y la cabeza llena de pensamientos que prefería ignorar.
Pero todo desapareció cuando vi su nombre en mi pantalla.
Moon.
Una sonrisa me brotó sin esfuerzo.
Chat
💮: 🥺 Supe de tu presentación. No pude ir... por los exámenes. Prometo que la próxima estaré ahí, apoyándote.
🐨: 😬 Gracias... Quise invitarte, pero no quiero meterte en problemas con tu novio. 🤮
💮: El problema no es él. El problema son los exámenes. 🥴
🐨: Entonces... ¡mucha suerte! Fighting 💪
💮: Gracias, RM. Descansa...
Dejé el celular sobre la cama.
Una risa suave escapó de mis labios, seguida de un suspiro pesado que se transformó en algo cálido.
—Moon... —murmuré.
Cerré los ojos con el corazón latiendo más rápido de lo que debería.
—Me gustas.
Mucho más de lo que debería.
Mucho más de lo que puedo decir.
Y aun así... no pude evitar sonreír.
ESTÁS LEYENDO
Callejero
FanfictionMoon tiene un compromiso perfecto... al menos sobre el papel. Pero detrás de la fachada se esconde una relación fría, expectativas familiares aplastantes y un futuro que no eligió. Todo cambia cuando conoce a Namjoon, un rapero de alma sensible y pa...
