Moon tiene un compromiso perfecto... al menos sobre el papel. Pero detrás de la fachada se esconde una relación fría, expectativas familiares aplastantes y un futuro que no eligió. Todo cambia cuando conoce a Namjoon, un rapero de alma sensible y pa...
Besaba los labios de Soomi... pero no sentía absolutamente nada.
No había conexión. No había calor. Solo una necesidad desesperada de que Moon sintiera lo mismo que yo estaba sintiendo: dolor.
Tenía los ojos entreabiertos, lo justo para verla. Para mirar cómo su rostro se rompía. Cómo su pecho se encogía y salía corriendo del camerino. Cómo de verdad... le dolía.
¿No se suponía que yo era desechable para ella? ¿Que todo había sido un juego?
Entonces... ¿por qué...no sentía esa satisfacción de verla así?
Un empujón me sacó de mi burbuja de furia y tristeza. Hobi me separó con tanta fuerza que casi caigo hacia atrás.
—¿¡Qué estás haciendo, Nam!? —gritó, con una mezcla de rabia y preocupación—. No estás pensando. ¿Eres consciente del daño que estás causando?
Lo miré, temblando, sintiendo cómo la realidad se me venía encima. Estaba frustrado, desesperado y herido.
—¿De qué lado estás, Hobi? —mi voz se quebró—. ¡Se supone que debes apoyarme a mí! Ella solo está actuando... igual que cuando me dijo que me amaba... igual que cuando sonreía a mi lado... cuando recogíamos cangrejitos en la playa... cuando nos perdíamos en museos... cuando... —mis ojos se nublaron— cuando me hacía sentir que era suficiente. y todo fue mentira.
La garganta se me cerró del todo. Caí de rodillas, me quedé tapándome el rostro con ambas manos.
—¿Por qué...? ¿Por qué me hizo amarla tanto? —mi voz salió ahogada, rota—. ¿Por qué se convirtió en mi universo entero y todo se lo llevo él?
Mis lágrimas golpearon el suelo.
Y entonces lo recordé.
Soomi. Inmóvil. Herida.
Había escuchado cada palabra. Había visto que ese beso no tenía nada que ver con ella. Con nosotros. Que solo había sido un arma para lastimar a Moon.
Hobi y Suga la miraron con pena. Ella bajó la cabeza, respiró temblorosamente y, con dignidad, dio un paso atrás.
No me dijo nada. Solo se fue.
No sé si lloró. Pero yo... sí la herí. ella también se fue.
Fui un imbécil.
Suga se acercó, me tomó de la nuca y me dio un golpe suave pero firme.
—Aquí es donde reafirmo que eres un estúpido —bufó—. No solo heriste a Moon, cuando es evidente que esa tristeza no es actuada... también heriste a Soomi, que confió en ti, y la usaste para tu berrinche. ¿De verdad era necesario hacer esto Namjoon? ¿Tantos heridos, solo porque Jihyun te está ganando? Eres un imbécil.
— Eres nuestro amigo Nam. Pero no por eso vamos a aplaudir tus estupideces. — remato el regaño Hobi, y escucharlo así me hizo pensar que lo que hice, fue algo que solo un niño hace cuando le quitan su tesoro más preciado.
Me sujetaron de los brazos fuertemente para levantarme.
—Levántate. Vámonos. Antes de que sigas arruinando cosas. — Nunca lo había visto así de molesto conmigo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.